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Cliftonville se acerca al título de la Women's Premiership

Cliftonville dio un paso enorme hacia el título de la Women's Premiership con una victoria sólida y sin temblores: 3-1 ante Lisburn Rangers en Solitude, un resultado que estira su ventaja en la cima y deja el campeonato al borde de la sentencia.

Ocho puntos de diferencia sobre Glentoran, que aún debe enfrentarse a Linfield en el Blanchflower Stadium el domingo por la tarde. El escenario es claro: si las Glens no ganan ese derbi de Belfast, Cliftonville será campeón. Sin necesidad de volver a tocar un balón.

Cliftonville impone ley en Solitude

El partido en Solitude tuvo un guion nítido. Cliftonville salió con la determinación de un equipo que huele el trofeo y no quiere que nadie se lo arrebate. Antes de que el reloj marcara los 35 minutos, el duelo ya estaba muy encarrilado.

Teegan Lynch abrió el marcador desde el punto de penalti, golpe seco al ánimo de Lisburn Rangers y alivio para las locales, que encontraban premio a su empuje inicial. Poco después, llegó el gol de la noche: Caitlin McGuinness cazó el balón en la frontal y conectó un disparo impecable desde el borde del área. Potencia, precisión y una definición que reflejó la confianza de un equipo lanzado.

Con el 2-0, Cliftonville manejó el ritmo, bajó pulsaciones cuando convenía y aceleró cuando olió debilidad. El dominio se tradujo en el tercer tanto ya en la recta final. En el minuto 76, Louise McDaniel amplió la ventaja de las locales, rematando un encuentro que ya tenía color rojo desde hacía rato.

Lisburn Rangers solo pudo maquillar el marcador en el último suspiro. Abbie Smyth firmó el 3-1 en el minuto final, un tanto que no cambió la historia del partido pero sí evitó una derrota más abultada. El daño competitivo ya estaba hecho: Cliftonville se marchaba con tres puntos que pesan como plomo en la clasificación.

Golpe de autoridad en la lucha por el título

El resultado no solo consolida a Cliftonville en la cima, también mete presión máxima a Glentoran. Ocho puntos son una montaña en este tramo de temporada. El mensaje es directo: si las Glens tropiezan ante Linfield, el título cambiará de manos sin necesidad de un último capítulo dramático.

Mientras Cliftonville roza el trofeo, el resto de la jornada dejó goles, giros y tensión en otros campos.

Remontadas y desenlaces agónicos en Seaview

En Seaview, Crusaders Strikers y Larne Women firmaron un duelo vibrante que terminó 3-2 para las locales, un marcador que cuenta solo una parte de la historia.

Emilee Leacock adelantó a Crusaders en el minuto 34, dando ventaja a unas Strikers que habían ido creciendo con el paso de los minutos. Pero el descanso cambió el pulso del choque. Nada más reanudarse el juego, Chloe Doak igualó el encuentro y obligó a Crusaders a volver a empezar.

La respuesta fue inmediata. Jessica Rea devolvió la ventaja a las locales, pero Larne se negó a rendirse. Rachel Dennison apareció para poner el 2-2 y convertir el tramo final en un intercambio de golpes sin red.

Cuando el partido pedía una heroína, surgió Mia Reilly. A ocho minutos del final, su gol se convirtió en el definitivo 3-2, un golpe que Larne ya no pudo responder. Crusaders Strikers se quedó con un triunfo trabajado, de carácter, en un duelo que pudo caer de cualquier lado.

Festival de seis goles en Limavady

El espectáculo continuó en Limavady Showgrounds, donde Derry City y Lisburn Ladies ofrecieron otro choque desatado: 3-3 y alternativas constantes.

Derry arrancó con una autoridad que hacía pensar en una noche plácida. Chelsea Sheerin abrió el marcador y, poco después, Chelsea Scott amplió la ventaja para poner el 2-0. Lisburn Ladies tambaleaba, pero no se rompía.

Jessica Hall recortó distancias y devolvió algo de vida a las visitantes. Justo antes del descanso, Scott volvió a aparecer para firmar su segundo gol y colocar el 3-1. Derry se marchaba al vestuario con dos tantos de renta y la sensación de tener el partido bajo control.

La segunda parte contó otra historia. Lisburn Ladies se rebeló contra el guion. Stacey Murdough acercó el 3-2 y encendió el partido. La presión fue creciendo, el campo se inclinó y, finalmente, llegó el empate. Sidra Younes Alsaidi culminó la reacción con el 3-3 que rescató un punto valiosísimo tras haber estado dos goles abajo en dos ocasiones.

Derry dejó escapar una victoria que parecía segura. Lisburn, en cambio, se marchó con la sensación de haber ganado algo más que un punto: carácter, fe y un mensaje claro para el resto de la liga.

Mientras tanto, en la cumbre, Cliftonville espera. Ocho puntos arriba, el título al alcance de la mano y un domingo que puede marcar el momento en que la temporada quede definitivamente escrita.

Cliftonville se acerca al título de la Women's Premiership