Hewett y Reid logran remontada y avanzan a la final del US Open
Alfie Hewett y Gordon Reid se negaron a revivir el mismo guion. Un año después de caer en la final del dobles masculino en silla de ruedas del US Open ante Gustavo Fernandez y Tokito Oda, los británicos se sentaron en la silla con una idea fija: esta vez, la historia cambiaría.
Y la cambiaron.
Perdieron el primer set por 4-6, bajo la presión agresiva del argentino y el japonés, que volvieron a imponer su pegada desde el inicio. Pero la pareja británica, una de las más dominantes de la historia del circuito, apretó los dientes, ajustó el resto y subió la intensidad en la red. El 6-3 del segundo set abrió de golpe el partido.
Todo se decidió en el super ‘tie-break’. Ahí apareció la versión más fiable de Hewett y Reid: devoluciones profundas, lectura perfecta de los ángulos y cero concesiones en los puntos clave. Cerraron por 10-7 y sellaron el billete a una nueva final en Nueva York, con un sabor de revancha que se notó en los puños apretados y las miradas cómplices al final del choque.
La victoria les deja a un paso de su sexto título de dobles del US Open como pareja, después de aquella racha imponente de cinco coronas consecutivas entre 2017 y 2021. Un dominio que ahora buscan reactivar en la Arthur Ashe bajo las luces del torneo que mejor define su legado.
En la final les esperan Martin de la Puente y Ruben Spaargaren, una dupla emergente que llega dispuesta a discutir la jerarquía establecida. El español y el neerlandés representan la nueva ola; Hewett y Reid, el estándar al que todos aspiran. El choque promete tensión, ritmo alto y una batalla táctica en cada servicio.
Contrastes en individuales: golpe a Reid, paso firme de Hewett
El día no empezó bien para Gordon Reid. Antes de su clasificación a la final de dobles, el escocés sufrió un duro correctivo en individuales: 6-1 y 6-0 ante el primer cabeza de serie y vigente campeón, Tokito Oda, en los cuartos de final. Un marcador contundente que reflejó el momento arrollador del japonés, cada vez más consolidado como referencia del circuito.
Alfie Hewett vivió la cara opuesta de la jornada. Segundo cabeza de serie, el británico arrasó al estadounidense Casey Ratzlaff por 6-2 y 6-0 para meterse en semifinales de individuales. A sus 28 años, Hewett ya suma cuatro títulos en Nueva York en esta modalidad, el último en 2023, y vuelve a colocarse en la ruta de otro trofeo en la ciudad que ha visto crecer su carrera.
La combinación es clara: desgaste emocional, muchos partidos en pocos días y la exigencia máxima de competir por dos frentes. Pero Hewett lleva años acostumbrado a caminar sobre esa delgada línea entre el cansancio y la gloria.
Lapthorne se queda corto en el super ‘tie-break’
No todos los británicos encontraron premio en la jornada. Andy Lapthorne, junto al sudafricano Leon Els, cayó en los dobles ‘quad’ en un duelo que se decidió por detalles. Tras llevarse el primer set por 6-4, vieron cómo los segundos cabezas de serie, Sam Schroder y Jin Woodman, reaccionaban con un 6-3 y remataban el partido en el super ‘tie-break’ por 10-8.
Otro partido que se escapó en la cuerda floja del desenlace corto, otro recordatorio de lo cruel que puede ser el formato cuando los márgenes se estrechan.
Mientras Lapthorne se despide del cuadro de dobles, todas las miradas británicas se concentran ahora en Hewett y Reid. Una pareja que ya ha marcado época en Nueva York y que vuelve a encontrarse, una vez más, a un solo partido de ampliar su leyenda.




