Naqvi ejecuta cambios drásticos en el cricket pakistaní
Naqvi prepara una sacudida profunda en el cricket pakistaní: en la mira el comité de selección y los entrenadores
El mensaje que sale desde el corazón de la Pakistan Cricket Board es claro: la paciencia se agotó. Mohsin Naqvi, presidente del PCB, se dispone a ejecutar cambios de calado tras la racha de derrotas y el caos reciente en el cricket pakistaní, y nadie parece tener el puesto garantizado.
Según una información filtrada desde dentro del organismo, Naqvi ha llegado a la conclusión de que solo medidas drásticas pueden frenar la deriva. Entre ellas, figura la reestructuración del comité nacional de selección y la salida de Aaqib Javed de su rol como seleccionador sénior.
“Naqvi se ha dado cuenta de que se necesitan medidas radicales para poner fin a la racha de derrotas y a los sucesos abruptos en el cricket de Pakistán. Estos cambios ya están sobre la mesa”, señaló una fuente interna.
El caso Aaqib Javed, en el centro del huracán
La figura de Aaqib Javed se ha convertido en símbolo de la inestabilidad. Fue él quien impulsó los polémicos cambios en la plantilla de Test a comienzos de mes, tras la derrota en el Lord’s Test ante Inglaterra. Aquella decisión desató un terremoto: hasta siete jugadores y dos entrenadores —el seleccionador principal Sarfaraz Ahmed y el entrenador de bolos Umar Gul— fueron enviados de vuelta a casa en plena gira.
No era la primera vez que el exjugador quedaba bajo el foco. Sus constantes retoques en el cuerpo técnico y en la capitanía ya habían levantado críticas en el entorno del equipo. Ahora, con la presión acumulada y los resultados en contra, su salida como seleccionador sénior se perfila como inminente.
Wahab Riaz, próximo en la lista
El ajuste no se limita a la estructura masculina. Otro exlanzador de Pakistán, Wahab Riaz, que actualmente trabaja como mentor de la selección femenina, también quedará fuera de sus funciones. La decisión se ejecutaría una vez termine la participación del equipo en los Asian Games en Japón, a finales de este mes.
Se trata de una señal potente: Naqvi quiere una limpieza amplia, que alcance tanto a la élite masculina como al proyecto femenino, en un intento de marcar una nueva línea de mando y de trabajo en todas las áreas.
El giro táctico con los entrenadores y la carta de Mike Hesson
La remodelación del banquillo durante la gira por Inglaterra tampoco fue casual. De acuerdo con el informe, la decisión del PCB de mover fichas en pleno tour estuvo directamente ligada al interés del entrenador de white-ball, Mike Hesson, en asumir el cargo de técnico de todas las modalidades del equipo masculino.
El organismo ya ha abierto conversaciones con varios entrenadores extranjeros para hacerse con el puesto de seleccionador de la selección femenina tras los Asian Games. La idea es clara: reconfigurar la estructura técnica con nombres de peso y un plan a medio plazo, no simples parches.
Hesson, por su parte, ha puesto condiciones firmes para aceptar el rol de entrenador de red-ball. Quiere tiempo para implantar su modelo, un calendario definido y, sobre todo, garantías de que nadie intervendrá en su toma de decisiones. Sin esas seguridades, no habrá acuerdo.
Una cumbre decisiva en el horizonte
Antes de que las piezas terminen de moverse, Naqvi tiene previsto convocar una reunión de alto nivel con sus colaboradores más cercanos. También buscará el respaldo de los miembros del governing board antes de sellar las decisiones finales sobre los cambios.
No se trata de un simple retoque administrativo. Es un intento de rediseñar el poder dentro del cricket pakistaní, de fijar responsabilidades y de cortar la dinámica de improvisación que ha marcado los últimos meses.
El tablero ya está dispuesto. Se marcharán seleccionadores, se revisarán comités, se negociará con entrenadores extranjeros. La pregunta es si este giro radical alcanzará para devolver a Pakistán la estabilidad —y el respeto competitivo— que su cricket exige.




