logo

Rodri explica su decisión de rechazar al Real Madrid por el Barça

El último verano dejó una herida abierta en el Santiago Bernabéu. Real Madrid creyó tener atado a Rodri, lo cortejó con insistencia y durante semanas se sintió favorito absoluto para cerrar el fichaje. El desenlace fue un golpe directo al orgullo blanco: el centrocampista terminó firmando por el eterno rival, Barcelona.

Meses después, Rodri ha explicado en una entrevista con MD cómo vivió ese proceso y por qué, con todo sobre la mesa, decidió rechazar a Real Madrid.

Un verano sin descanso y una decisión puramente deportiva

Rodri reconoce que sus vacaciones fueron cualquier cosa menos tranquilas. Entre llamadas, reuniones y análisis, tuvo que escoger entre dos gigantes que le ofrecían techo de élite y escaparate mundial.

“Muchas cosas tenían que ser analizadas”, explicó, subrayando que se trataba de una decisión “con dos de los mejores clubes del mundo”. El jugador insiste en que el factor clave fue estrictamente deportivo: dónde podía “ganar y crecer más como jugador”.

No lo maquilla: decir no a Real Madrid le pesó. Lo define como “una decisión nada fácil”, y recalca el comportamiento del club blanco durante todo el proceso, al que califica de “ejemplar”. Pero hubo dos nombres que inclinaron la balanza del lado azulgrana: Deco y Hansi Flick. Según Rodri, fueron ellos quienes terminaron de convencerle.

La elección, por tanto, no se apoyó en cuestiones personales ni en rencores recientes. Ni siquiera en el ruido generado por la decisión de Real Madrid de boicotear su victoria en el Balón de Oro 2024. Rodri deja claro que ese episodio no influyó en absoluto en su elección.

Mourinho, respeto mutuo a pesar del ‘no’

En el otro lado de la historia aparece Jose Mourinho. El técnico de Real Madrid fue una pieza importante en el intento de seducir al jugador. Hubo varias conversaciones, antes y después del desenlace, todas marcadas por el respeto.

Rodri evita desvelar detalles, pero admite que Mourinho le trasladó con claridad su deseo de verle vestido de blanco y le explicó qué papel tendría en el equipo y qué podría aportar. Habla de un trato “muy bueno”, de un entrenador que le hizo sentir valorado desde el primer minuto.

Cuando tomó la decisión definitiva, Rodri no se escondió. Llamó personalmente a Mourinho para agradecerle el interés y la forma en que el club le había tratado. Le define como “un gran entrenador” y recuerda que “ya lo ha demostrado allá donde ha estado en sus grandes etapas”.

Con esa misma franqueza, advierte: con Mourinho al mando, Real Madrid será “un rival duro” en la pelea por la liga. Lo dice ahora desde el otro lado de la trinchera, con la camiseta de Barcelona sobre los hombros y la certeza de haber tomado la decisión que, a sus ojos, le ofrece el mejor escenario para crecer.

La batalla por su fichaje ya terminó. La próxima, inevitablemente, se jugará en el césped.