Ryan Naderi: el delantero disputado por Chequia, Bulgaria y Alemania
Ryan Naderi apenas tiene 23 años, pero ya se ha convertido en objeto de una pequeña batalla entre federaciones. Según Bild, el delantero de Rangers está a un paso de ser convocado por la selección de la República Checa, y el movimiento se está acelerando en los despachos.
Pavel Nedved, director deportivo checo, ya ha contactado con el jugador. El mensaje es claro: le quieren para el futuro inmediato del combinado nacional. No es el único. La federación búlgara ya intentó seducirle en el pasado. Entonces Naderi cerró la puerta. Ahora, el escenario ha cambiado.
Un delantero para tres países
La historia de Naderi explica el interés. Nació en Dresde, hijo de madre checa y padre búlgaro. Tres caminos posibles, una sola carrera internacional. Bulgaria lo tanteó primero, sin éxito. El jugador se mostró reacio a vestir esa camiseta, mientras que la opción checa siempre le ha resultado más atractiva.
Y en medio aparece Alemania. Con Jürgen Klopp recién aterrizado en el banquillo de la selección, cualquier talento emergente en territorio germano entra automáticamente en el radar. Si el nuevo seleccionador ve en Naderi potencial para la DFB, tendrá que moverse rápido. Muy rápido.
El tiempo corre. Chequia ya ha dado el primer paso formal. Si Naderi se decanta por la República Checa, el siguiente trámite será burocrático: solicitar el pasaporte checo. La gran incógnita es si ese proceso llegaría a tiempo para la próxima ventana de la Nations League, con un calendario nada amable: Croacia, Inglaterra (dos veces) y España. Partidos de máximo nivel para un delantero que aún no ha debutado a nivel absoluto.
De Dresden a Glasgow: el camino de un ‘9’ clásico
Su trayectoria deportiva ayuda a entender el revuelo. Formado en la cantera de Dynamo Dresden, Naderi dio el salto a Borussia Mönchengladbach con 17 años, un movimiento habitual para los perfiles que despuntan en el este de Alemania. El salto al profesionalismo llegó en 2024 con Hansa Rostock, en la 3. Liga.
Ahí empezó a llamar la atención de verdad. En 45 partidos firmó 13 goles y 9 asistencias. Números sólidos, pero lo que más impresionó fue el perfil: 1,94 metros de altura, un delantero centro de los de área, potente por arriba, referencia constante para sus compañeros. Un ‘9’ clásico en un fútbol que cada vez tiene menos de ese molde.
Rangers no tardó en verlo. El club escocés apostó fuerte el pasado invierno: 5,5 millones de euros, récord de la 3. Liga para un traspaso. Una cifra que dice mucho tanto de la fe en el jugador como de la evolución del mercado.
Desde su llegada a Glasgow, Naderi ha respondido con algo más que promesas. Suma 6 goles y 6 asistencias en 21 partidos. Producción constante, impacto inmediato. Y actuaciones que no pasan desapercibidas en los grandes escaparates.
El escaparate del Old Firm
El último impulso a su candidatura internacional llegó el fin de semana pasado. En el Old Firm, el partido que paraliza Escocia, Naderi no se escondió. Rangers se impuso 3-0 a Celtic y el delantero participó de forma decisiva: dio una asistencia directa y estuvo implicado en la jugada de otro de los tantos.
En un duelo de esa tensión, con ese ruido y esa presión, Naderi se comportó como si llevara años en Ibrox. Es en noches así cuando los seleccionadores toman notas. Y cuando las federaciones se dan cuenta de que no pueden esperar demasiado.
Klopp, una lista larga y poco tiempo
Mientras tanto, Alemania se prepara para un parón internacional exigente: Países Bajos, Serbia y Grecia (dos veces) esperan en el calendario. Klopp planea una convocatoria más amplia de lo habitual para probar jugadores, abrir la puerta a nuevas caras y dejar su sello desde el primer momento.
En ese contexto, el nombre de Naderi encaja como posible sorpresa. Un delantero formado en el sistema alemán, con experiencia en el fútbol local y ahora creciendo en un club de la dimensión de Rangers. Pero el reloj corre en su contra. Si Chequia formaliza la llamada y el pasaporte llega a tiempo, el margen de reacción de la DFB se reducirá al mínimo.
La decisión, al final, será de Naderi. Tres himnos posibles, una sola elección. Un ‘9’ de 1,94 que, de repente, se ha convertido en una pieza estratégica en el tablero internacional. Y mientras los seleccionadores hacen cuentas, él sigue marcando y asistiendo en Glasgow, sabiendo que el próximo gol puede acercarle, o alejarle, definitivamente de una de esas camisetas.




