Tensión en el careo final entre Tsarukyan y Ruffy en UFC 331
La noche de pesajes ceremoniales de UFC 331 en el Crypto.com Arena de Los Ángeles dejó algo más que cifras en la báscula. Dejó chispas. Y casi deja un primer intercambio entre Arman Tsarukyan y Mauricio Ruffy antes de tiempo.
En la antesala de su combate de peso ligero, programado como evento coestelar para este sábado 19 de septiembre de 2026, los dos contendientes pasaron de la calma de la semana al choque frontal en cuestión de segundos. Hasta el viernes no había rastro de rivalidad encendida entre ellos. Respeto, distancia y declaraciones medidas. Nada que hiciera presagiar lo que estaba por venir sobre el escenario.
Tsarukyan cumplió con el trámite del peso y, ya sin camiseta y con la mirada fija en su oponente, caminó directo hacia Ruffy. El brasileño extendió el puño, gesto clásico de cara a las cámaras. El armenio intentó rodear ese brazo, acortar la distancia, meterse en su espacio. Ese pequeño movimiento encendió la mecha.
Ruffy reaccionó al instante, endureció el gesto y dio un paso al frente. Los dos cuerpos se alinearon, los hombros se tensaron, el público rugió al ver que el respeto se convertía en desafío. Por un momento, el careo dejó de ser pose y pareció preludio de algo más serio.
En medio de esa fracción de segundo apareció la figura que tantas veces ha evitado que la previa se convierta en batalla campal: Dana White. El CEO de UFC se interpuso entre ambos, brazos abiertos, empujando ligeramente a cada lado para separar a los ligeros antes de que el cruce de miradas se transformara en intercambio de manos. El amago de tumulto se frenó ahí, pero el ambiente ya era otro.
La escena contrastó con el resto de una ceremonia cargada de grandes nombres y expectativas. El evento principal ofrecerá la revancha por el título mosca entre el campeón Joshua Van y el excampeón Alexandre Pantoja, un duelo que ya por sí solo sostiene la cartelera. Sobre el escenario también se dejaron ver figuras como Gable Steveson, Patricio Pitbull, Robelis Despaigne y Marlon Vera, reforzando la sensación de gran cita en Los Ángeles.
Sin embargo, el momento que se llevó el murmullo más denso fue ese casi-choque entre Tsarukyan y Ruffy. Dos aspirantes consolidados, un peso ligero cargado de talento y una coestelar que, tras lo vivido en el pesaje, ya no se siente como un simple paso más en el ranking. La distancia entre ambos se midió primero en la báscula. Este sábado se medirá en golpes. Y después de lo que se vio sobre el escenario, nadie duda de que los dos están listos para cobrarse cuentas pendientes en la jaula.




