Adam Zampa se une a Hobart Hurricanes para la BBL 2026-27
Hobart Hurricanes ha dado un golpe de efecto en la Big Bash. Adam Zampa, el máximo wicket-taker de Australia en T20I y el spinner más prolífico en la historia de la BBL, se incorpora a la franquicia para las próximas dos temporadas tras salir de Melbourne Renegades a través del mercado de agentes libres de la competición.
A sus 34 años, Zampa no llega como una apuesta, sino como una certeza. Sus números en la BBL hablan con una claridad incómoda para los bateadores rivales: 138 wickets en 121 partidos, con una economía de 7,28. En una liga donde los márgenes se deciden en un par de overs, esa consistencia vale oro.
Será su quinto club en la Big Bash, después de pasar por Sydney Thunder, Adelaide Strikers, Melbourne Stars y Melbourne Renegades. Un recorrido que lo ha convertido en un auténtico especialista del torneo, conocedor de cada estadio, cada superficie y cada patrón de juego que se repite verano tras verano.
Zampa, por su parte, no ocultó su entusiasmo por el nuevo reto con los Hurricanes. Habló de un vestuario ya consolidado, de un grupo que ha sabido ganar en las últimas campañas y de sus ganas de instalarse en Hobart y sumarse a esa dinámica ganadora. No llega a liderar una reconstrucción; aterriza en un proyecto que ya funciona y que busca el salto definitivo.
Hay también un componente humano que pesa en esta decisión. Zampa destacó su relación de larga data con Nathan Ellis, con quien ha compartido mucho cricket, y el atractivo de volver a coincidir con él bajo los colores de Hobart. Ese vínculo, sumado a la calidad que ve en el resto del grupo, terminó de inclinar la balanza. Su mensaje es claro: quiere encajar, cumplir su rol y empujar al equipo hacia otra temporada exitosa.
Desde Cricket Tasmania, la reacción fue inmediata y contundente. La directora general de alto rendimiento, Salliann Beams, no dudó en situar a Zampa como, probablemente, el nombre más grande disponible en el mercado. Y celebró que haya elegido precisamente a los Hurricanes.
Beams subrayó lo obvio pero necesario: el currículum de Zampa se defiende solo. Máximo wicket-taker de Australia en T20I, spinner más exitoso que ha visto la Big Bash, y un rendimiento sostenido durante años en el máximo nivel. No es solo reputación; es producción real en los escenarios más exigentes.
Hobart ya presumía de un ataque potente, liderado por Nathan Ellis, Riley Meredith y Billy Stanlake. Con Zampa, esa línea de bowling gana una dimensión distinta. No se trata únicamente de sumar otro brazo de calidad, sino de incorporar una mente que ha aprendido a dominar los momentos críticos del T20. Un recurso de clase mundial más, en un torneo donde cada cambio de ritmo puede decidir una temporada.
Beams remarcó otro punto clave: Zampa conoce la Big Bash como pocos. Entiende la competición, sabe cómo adaptarse a condiciones cambiantes y ha demostrado a lo largo de su carrera que puede marcar la diferencia cuando la presión aprieta. Esa familiaridad con el contexto convierte su fichaje en algo más que una operación de impacto mediático; es una apuesta calculada para ganar en los detalles.
Para Hurricanes, asegurarse a un jugador de este calibre no es solo una buena noticia. Es una declaración de intenciones. En una liga cada vez más feroz, tener al mejor spinner de la historia del torneo alineado detrás de una batería de rápidos de alto nivel cambia el mapa. Y obliga a todos los rivales a recalcular sus planes para el verano que viene.




