Alemania avanza a la Final 8 de la Copa Davis con Zverev
Alemania se agarra a Zverev y ya está en la Final 8 de la Copa Davis
En Halle, con el techo cerrado y la presión abierta de par en par, Alexander Zverev volvió a asumir el papel que ya conoce de memoria: líder, ancla y martillo de Alemania en la Copa Davis. Necesitaba un punto para cerrar la serie ante Croacia. Lo consiguió con autoridad. Y sin alargar el drama.
El número 2 del mundo despachó a Dino Prizmic por 6-2 y 6-4 en apenas 77 minutos, un marcador que refleja bien la distancia entre ambos en este contexto. El croata, muy por debajo en el ranking y sin experiencia en este tipo de escenario, no dispuso ni de una sola bola de break sobre el saque del campeón del US Open y Roland Garros. No tuvo dónde agarrse.
Zverev mandó desde el primer juego. Dominó con el servicio, gobernó con la derecha y manejó los intercambios como si estuviera entrenando en su pista privada. Prizmic aguantó el tipo en algunos peloteos largos, pero cada vez que el partido insinuó tensión, el alemán aceleró y cerró la puerta. El 6-2 del primer set fue casi una declaración de intenciones; el 6-4 del segundo, la confirmación de que Alemania no estaba dispuesta a dejar escapar la eliminatoria.
La llave, sin embargo, se había empezado a girar antes.
El impulso del dobles
Horas antes, Kevin Krawietz y Tim Puetz habían hecho su parte con la solvencia de una pareja que entiende el peso del punto de dobles en la Copa Davis. Se impusieron a Nikola Mektic y Mate Pavic por 7-5 y 6-2, un resultado que cambió por completo el paisaje de la serie.
El primer set fue cerrado, de detalles, de nervios en los turnos de saque. Cuando el marcador se apretó, Krawietz y Puetz se hicieron grandes en la red y encontraron el break que necesitaban. A partir de ahí, el partido se inclinó claramente hacia el lado alemán. El 6-2 del segundo parcial no dejó dudas: Alemania se colocaba 2-1 y dejaba el desenlace en manos de su número uno.
Con ese colchón, Zverev saltó a la pista sabiendo que tenía en la mano el billete para la Final 8 de la Copa Davis, que se disputará en noviembre en Bolonia, Italia. No falló. Cerró la serie 3-1 y encendió la ilusión de un equipo que quiere llegar muy lejos en el formato final de la competición.
Gran Bretaña no concede nada
El domingo también dejó otro nombre propio en la Copa Davis: Gran Bretaña. Sin sobresaltos, sin necesidad de remontadas, el equipo británico selló su clasificación con un contundente 3-0 ante Ecuador.
El punto definitivo llegó en el dobles, con Henry Patten y Neal Skupski imponiéndose con claridad a Gonzalo Escobar y Diego Hidalgo por 6-3 y 6-4. El guion fue muy similar al de Alemania: un dobles sólido, sin fisuras, que remata el trabajo y convierte la serie en inalcanzable para el rival.
España cumple sin Carlos Alcaraz
En otro frente, España sacó músculo de fondo de armario. Sin Carlos Alcaraz, pero con una pareja fiable, el equipo español aseguró también un 3-0 inapelable ante Chile.
Pedro Martínez y Jaume Munar firmaron un doble muy serio para derrotar a Tomás Barrios Vera y Alejandro Tabilo por 6-0 y 6-3. El primer set fue una exhibición: un rosco que dejó a Chile sin respuestas. En el segundo, los chilenos intentaron reaccionar, pero la inercia ya era roja y amarilla. España cerró la serie con una ventaja inalcanzable y demostró que puede competir con garantías incluso sin su gran estrella.
Alemania, Gran Bretaña y España ya miran a Bolonia. Zverev llega como campeón de Grand Slam y líder de un grupo que se siente preparado para pelear con cualquiera. La Copa Davis, un año más, se reserva el derecho a sorprender. Pero el mensaje desde Halle ha sido claro: Alemania no viaja a Italia para hacer turismo.




