Anselmino: el fichaje olvidado que espera su oportunidad en Chelsea
En un rincón silencioso de Cobham, Aaron Anselmino se ha convertido en una especie de fantasma deportivo. El argentino, fichado desde Boca Juniors por una cifra cercana a los 17 millones de libras en agosto de 2024, aún no ha jugado un solo minuto en la Premier League con Chelsea. Para un club que no suele esperar a nadie, su caso empieza a llamar la atención.
Su recorrido desde que aterrizó en Londres ha sido todo menos lineal. Tras disputar el torneo de verano, el defensor puso rumbo a Borussia Dortmund cedido, una apuesta lógica para acelerar su adaptación al fútbol europeo. Sin embargo, en enero el club londinense decidió recuperarlo, solo para enviarlo de inmediato a Strasbourg para la segunda mitad de la temporada 2025-26. Allí, las lesiones le pasaron factura: apenas tres apariciones en total. Demasiado poco para un jugador que llegó con etiqueta de inversión de futuro.
El último recuerdo de Anselmino con la camiseta de Chelsea se remonta a un amistoso de pretemporada ante Johor Darul Ta'zim, en agosto. Ni siquiera llegó a la media hora de juego: tuvo que abandonar el campo por lesión. Desde entonces, su nombre ha ido desapareciendo de las conversaciones habituales en torno al equipo, enterrado entre fichajes, rotaciones y urgencias competitivas.
Ahora, cuando el calendario marca un duelo de peso ante Manchester United en la Premier League, Anselmino vuelve a quedar al margen. No estará disponible el sábado por una nueva lesión, no especificada públicamente, y el mensaje desde el cuerpo técnico es claro: prudencia total.
El entrenador Alonso lo dejó entrever con sinceridad: el central arrastra “unas cuantas cosas, unas cuantas lesiones” y todavía le faltan “unas semanas” para estar plenamente apto. El técnico insiste en que deben ser “cautos” con él precisamente porque ya ha encadenado varios problemas físicos. Traducido al lenguaje del vestuario: no van a forzarlo, aunque el equipo pueda necesitar piernas frescas atrás.
Martínez acelera los plazos
Mientras Anselmino sigue atrapado en ese limbo entre la promesa y la disponibilidad real, otra historia médica en el vestuario apunta en dirección opuesta. El portero Martínez, que salió en camilla tras un fuerte choque con el defensor de Everton Jarrad Branthwaite en la victoria por 0-2 en el Hill Dickinson Stadium, avanza a contrarreloj.
El diagnóstico inicial fue duro: hasta seis semanas fuera. Para un guardameta veterano, de 34 años, el golpe no era solo físico. Pero el propio Alonso ha abierto una ventana de optimismo. El técnico reconoce que el arquero podría reaparecer antes del parón internacional, incluso en el partido ante Sunderland, siempre que la evolución se mantenga en la línea actual.
La imagen, si se confirma, será potente: Martínez bajo palos, con una máscara protectora en el rostro, intentando imponer seguridad a una defensa que ha tenido que adaptarse una y otra vez a ausencias y cambios. “Sí, hay una posibilidad”, admitió Alonso, prudente pero claramente esperanzado. Todo queda pendiente de la próxima semana, de cómo responda el jugador a las últimas pruebas y entrenamientos.
Mientras uno lucha por volver antes de tiempo con una máscara como símbolo de resistencia, el otro sigue atrapado en la sala de espera de su propia carrera en Inglaterra. Anselmino necesita algo más que buenas sensaciones: necesita continuidad, minutos, una racha sin contratiempos físicos. Solo así dejará de ser “el olvidado de SW6” para convertirse, por fin, en una pieza real del proyecto.
La temporada avanza. Chelsea no espera a nadie. La pregunta es si el cuerpo de Anselmino le permitirá subirse al tren antes de que pase de largo.




