Anthony Scully y su impacto en Exeter City
Anthony Scully, el fichaje que ha cambiado el ánimo del Exeter City, no quiere que esta historia termine pronto. El delantero irlandés de 27 años, llegado libre el mes pasado a St James Park con un contrato hasta el próximo verano, ya habla como si se viera vestido de rojo y blanco durante mucho más tiempo.
“Quiero quedarme aquí muchos años, para ser sincero, porque me encanta”, confesó en BBC Radio Devon. “Solo llevo un mes, pero no podría ser más feliz”.
De un inicio gris a una racha que ilusiona
El contexto no podía ser más distinto hace apenas unas semanas. Recién descendido y golpeado anímicamente, Exeter solo había ganado uno de sus primeros ocho partidos en League Two. Un arranque pesado, de esos que dejan dudas en el vestuario y nervios en la grada.
Desde la llegada de Scully, el guion ha cambiado de tono.
El irlandés marcó en su debut, un 1-0 frente a Rotherham United que valió oro. A partir de ahí, el equipo ha encadenado cinco partidos sin perder en todas las competiciones. No es solo la racha. Es la sensación de que el equipo se ha soltado.
Tras ese estreno goleador ante Rotherham, Exeter eliminó a Oxford United, de League One, en los penaltis en el Jersey Mike's Trophy. Después llegó la primera victoria a domicilio desde enero, nada menos que en el campo del antiguo club de Scully, Shrewsbury Town. Un detalle que añade una carga emocional extra al momento que vive el atacante.
La serie se completó con un empate en el campo de Colchester United y con la victoria más llamativa hasta ahora: un 2-0 frente a Crewe Alexandra, que llegaba invicto, y donde Scully volvió a ver puerta. Dos goles en sus primeros partidos y una influencia que va más allá de las estadísticas.
El trabajo oculto detrás de la racha
Para Scully, lo que ocurre los fines de semana es solo el reflejo de lo que ve cada día entre semana.
“Por lo que veo cada día en los entrenamientos, la forma en la que trabajan los compañeros, lo duro que trabaja el cuerpo técnico para preparar las sesiones, el nivel de detalle que ponen en todo… estos resultados no son casualidad”, explicó.
No habla de magia ni de suerte. Habla de estándares. De exigencia diaria.
“Al final solo puedes controlar lo que puedes controlar, y si mantenemos nuestros estándares altos, con ese nivel de detalle y de aplicación, no hay razón para que esta racha no continúe”, añadió.
Scully insiste en una idea: el fútbol cambia de un momento a otro, pero la única constante posible es la actitud. “El fútbol cambia todo el tiempo, así que lo único que podemos controlar es cómo actuamos cada día en los entrenamientos. Desde que he llegado, los estándares han sido brillantes, muy, muy altos. Así que no me sorprende la racha que llevamos”.
Un mes que ya parece un punto de inflexión
En apenas unas semanas, el ex de Shrewsbury Town y Lincoln City se ha convertido en algo más que un refuerzo de última hora. Ha sido el detonante de un cambio de dinámica en un club que necesitaba creer de nuevo en sí mismo tras el golpe del descenso.
Goles en partidos clave, victorias ante rivales de categoría superior, fin de una larga sequía fuera de casa y un discurso interno que apunta a la continuidad, no a la complacencia. Scully se siente en casa. Exeter, de momento, se siente diferente con él en el campo.
El contrato dice que la historia termina el próximo verano. Su fútbol, y su deseo declarado de seguir, apuntan a algo más duradero. La cuestión ahora es sencilla: ¿querrá el club atar para el futuro al hombre que ha encendido de nuevo la chispa en St James Park?




