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Aston Villa ficha a Ibrahim Mbaye y sacude el mercado

Aston Villa le arrebata a Liverpool la joya Mbaye y dinamita el mercado

Liverpool llevaba todo el verano con un plan perfectamente trazado. Bradley Barcola como gran fichaje para el costado derecho y, en la recámara, Ibrahim Mbaye, la perla de 18 años de Paris Saint-Germain, por si algo se torcía a última hora. El guion parecía controlado. Hasta que apareció Aston Villa.

El jueves, los ‘reds’ recibieron luz verde para cerrar el traspaso de Barcola por 100 millones de libras rumbo a Merseyside, pendiente todavía de reconocimiento médico y firma. El movimiento desbloqueaba la operación y dejaba a Mbaye, objetivo histórico de Liverpool, en segundo plano. En teoría.

En la práctica, fue la oportunidad que esperaba Aston Villa. El club de Birmingham, reforzado económicamente tras las ventas de Ollie Watkins, Ezri Konsa y otros pilares del once, se lanzó con decisión a por el senegalés y cerró un acuerdo con PSG por 55 millones de euros. Un golpe de efecto. Y un golpe directo a la planificación de Liverpool.

Un precio que da la razón a Liverpool… pero no el jugador

Las negociaciones entre Liverpool y PSG por Mbaye se habían enfriado días atrás. RMC Sport ya había adelantado que las posturas en la valoración del futbolista estaban muy alejadas. El club francés pedía cerca de 60 millones de libras, mientras que en Anfield lo tasaban en torno a 43.

El desenlace es irónico: Mbaye se marcha a Villa por 55 millones de euros, una cifra mucho más cercana a la estimación de Liverpool que a la exigencia inicial de PSG. El mercado le da la razón al departamento de análisis de Anfield. El problema es que el jugador ya no está disponible.

Con Barcola aún pendiente de superar el reconocimiento médico y de la confirmación oficial como sustituto de banda, cualquier contratiempo de última hora dejaría a Liverpool sin su plan B. Ese plan B tenía nombre y apellido: Ibrahim Mbaye. Y ahora vestirá de ‘villano’.

De niño en París a golpe de mercado en la Premier

La historia de Mbaye en PSG arranca en 2018. Tenía 10 años cuando dejó FC Versailles 78, el mismo club de formación en el que jugó Thierry Henry antes de dar el salto a Monaco. En París creció, se afinó y acabó rompiendo todas las puertas.

A los 16 años se convirtió en el jugador más joven en ser titular con el primer equipo de PSG. Con Luis Enrique dio el salto definitivo en 2024: 39 apariciones con el conjunto que venía de conquistar dos Champions League consecutivas. Un contexto de máxima exigencia que no le pesó.

Extremo derecho zurdo, desequilibrante, con colmillo en el uno contra uno y una lectura precoz para los espacios, Mbaye no tardó en llamar también a la puerta de la selección. Senegal lo utilizó como pieza de rotación en el Mundial 2026, donde dejó una tarjeta de presentación inolvidable: gol a Francia en la fase de grupos.

Su ausencia en el banquillo de PSG en la primera jornada de Ligue 1, en pleno ruido de mercado, fue la pista definitiva de que algo grande se estaba moviendo.

Aston Villa cambia de piel

El contexto en Birmingham explica la agresividad del movimiento. Aston Villa no solo viene de levantar la Europa League 2026; ha decidido dar un giro radical a su plantilla campeona.

Se han marchado nombres de peso: Rogers a Manchester City, Konsa a Arsenal, Ollie Watkins a Al Hilal, Youri Tielemans a Manchester United, Emiliano Martínez a Chelsea, Lucas Digne a PSG y, salvo giro inesperado, Tammy Abraham saldrá rumbo a Ipswich Town. Un desmantelamiento en toda regla… que ha generado un caudal enorme de ingresos.

Con esa liquidez, el club ha construido un proyecto nuevo casi de cero. Han llegado Jordi Manzambi desde Freiburg, Alejandro Garnacho procedente de Chelsea, el guardameta Zion Suzuki desde Parma, Joao Gomes desde Wolves, Matteo Ruggeri desde Atletico Madrid, Leon Goretzka desde Bayern Munich, Aaron Wan-Bissaka desde West Ham y otros refuerzos de nivel.

En ese puzzle, Mbaye encaja como pieza estratégica: juventud, explosividad, experiencia en la élite europea y margen de crecimiento. No es un simple fichaje de futuro; es una declaración de intenciones en plena Premier League.

Liverpool mira de reojo al reconocimiento médico de Barcola

Mientras en Birmingham celebran un golpe inesperado, en Merseyside el foco se estrecha sobre un solo punto: el reconocimiento médico de Bradley Barcola. Hasta que no haya firma, el riesgo existe. Y la red de seguridad que representaba Mbaye ya ha desaparecido.

Liverpool llevaba tiempo siguiendo al senegalés. El interés era conocido, sostenido y estructural. Aston Villa, según confirmó David Ornstein, lo vigilaba desde enero, pero siempre desde la segunda fila. Parecía un actor secundario. Ha terminado llevándose el papel protagonista.

La Premier League vuelve a demostrar que no perdona las dudas ni los tiempos muertos. Un verano que parecía escrito al milímetro para Liverpool se ha encontrado con un giro de guion desde Birmingham. La pregunta ahora es sencilla y brutal: ¿quién habrá jugado mejor sus cartas cuando el balón empiece a rodar?