Atlético de Madrid busca mantener racha en Valencia
El Atlético de Madrid vuelve a LaLiga con la sensación de equipo que ha encontrado el camino del resultado, aunque no siempre del brillo. Seis victorias ligueras consecutivas, ocho partidos seguidos sin perder en todas las competiciones y una persecución abierta al líder, FC Barcelona, al que tiene a solo dos puntos. El calendario, sin embargo, no perdona: Bayern Munich y Barça asoman en el horizonte. Y en medio, una visita siempre incómoda al Ciutat de València.
Racha sólida, dudas en el juego
El 1-0 ante Deportivo de La Coruña en el Metropolitano dejó una imagen fiel del momento rojiblanco. Gol de Julián Alvarez nada más arrancar la segunda parte, ocasiones para cerrar el partido que no se concretan y Jan Oblak obligado a intervenir en los minutos finales para amarrar los tres puntos. Resultado impecable, sensación de filo aún por afinar.
Cuatro de las últimas seis victorias en liga han sido por un solo gol de diferencia. El equipo de Diego Simeone genera, llega, pero le cuesta rematar a sus rivales. Aun así, el colchón de seguridad está atrás: solo ocho goles encajados en diez jornadas y dos porterías a cero consecutivas ante Espanyol y Deportivo. Esa solidez defensiva sostiene la candidatura liguera.
La prueba en Valencia llega en un momento clave de la temporada. Con la mente inevitablemente mirando de reojo al Bayern y al Barça, Simeone deberá hilar fino con la gestión de minutos y el riesgo de lesiones. El margen de error es mínimo.
Levante, pólvora en casa y agujeros atrás
Levante se presenta al duelo en la 14ª posición, con 10 puntos de 30 posibles y un perfil de equipo imprevisible. Capaz de firmar un 3-1 convincente ante Athletic Club en el Ciutat de València y, cuatro días después, caer 2-1 frente a Real Sociedad. Luís Castro no ha encontrado todavía una línea continua, pero sí un patrón claro en su estadio: atacan mucho… y conceden demasiado.
Los números son elocuentes. Trece goles a favor en solo cuatro partidos de liga como local. Cinco a Real Betis, tres a Sevilla, tres a Athletic. El Ciutat de València se ha convertido en un escenario fértil para sus atacantes, un campo donde Levante se suelta, pisa área y golpea con decisión.
El problema está en el otro área. Diecinueve goles encajados en diez jornadas, diez de ellos en casa. Cada arreón ofensivo deja espacios, cada intento de morder arriba se paga caro si el rival tiene calidad para castigar. Y Atlético la tiene. Alvarez y Álex Baena llegan como piezas clave en la racha de imbatibilidad rojiblanca y encontrarán un contexto ideal para explotar su movilidad y llegada.
En el bando granota, la gran referencia es el capitán Roger Brugué. El extremo español firmó un doblete ante Athletic y se ha consolidado como el futbolista más dañino de la plantilla de Castro. Junto a él, Iván Romero y Petar Ratkov completan un frente ofensivo con recursos y presencia en área. En la defensa local asoma un viejo conocido: Manu Sánchez, ex rojiblanco, apunta al once en el lateral izquierdo, con un plus emocional añadido ante su antiguo club.
Un Atlético entre el presente y el futuro inmediato
Las buenas noticias en el césped contrastan con los dolores de cabeza en la enfermería, sobre todo en el centro del campo. Koke y Johnny Cardoso siguen fuera de la dinámica del grupo por problemas musculares. Ya se perdieron el duelo ante Deportivo y no entran en los planes para Valencia. Dos ausencias de peso en una zona en la que Simeone necesita piernas, criterio y rotación.
El alivio llega desde la zaga. Cristian Romero ha completado los entrenamientos con normalidad tras perderse los partidos ante Stuttgart y Deportivo. El argentino ha trabajado a buen ritmo y tiene opciones reales de regresar directamente al once titular, una pieza fundamental para sostener una línea defensiva que está rindiendo a gran nivel.
En los ensayos de la semana, Simeone ha probado con Marcos Llorente junto a Pablo Barrios en el mediocampo, lo que desplazaría a Morten Hjulmand al banquillo. La decisión tiene matices estratégicos: el danés está sancionado para el duelo de Champions contra Bayern Munich, por lo que lo lógico sería darle minutos en el Ciutat de València. Si finalmente se queda fuera del once, el mensaje será claro: el técnico prioriza piernas frescas y perfiles concretos para lidiar con el intercambio de golpes que propone Levante en casa.
Arriba, el abanico es amplio. Giuliano Simeone empuja fuerte para volver al once inicial, mientras Jonathan David, Ademola Lookman, Kang-in Lee y Alexander Sørloth ofrecen alternativas para rotar sin perder amenaza ofensiva. Con dos gigantes europeos esperando a la vuelta de la esquina, el entrenador argentino se ve obligado a un ejercicio de equilibrista: no regalar nada en liga, pero llegar vivo y competitivo a Europa.
El posible once que maneja el cuerpo técnico pasa por Jan Oblak; una línea de cuatro con Grimaldo, Hancko, Romero y Pubill; un centro del campo con Baena, Barrios, Llorente y Giuliano; y en punta, Jonathan David junto a Julián Alvarez. Un equipo con suficiente talento para hacer daño, pero también con la obligación de sostenerse atrás ante un rival que dispara mucho en casa.
Un estadio que no se le rinde al Atlético
Los números históricos sonríen a los madrileños: 21 victorias, 8 empates y 9 derrotas en LaLiga frente a Levante. El problema es el contexto. El Ciutat de València se le ha atragantado a Simeone en los últimos años. Atlético no gana allí en liga desde junio de 2020, cuando un gol en propia puerta de Bruno González decidió un 0-1 áspero y trabajado.
El último precedente en este mismo escenario, el pasado enero, terminó en un 0-0 frustrante para los rojiblancos. Posesión, ocasiones a cuentagotas y un muro levantinista que resistió hasta el final. En el Metropolitano, en cambio, el guion fue muy distinto: 3-1 para Atlético, con doblete de Antoine Griezmann y otro tanto en propia puerta de Adrián de la Fuente que selló el triunfo.
Entre ambos clubes hay, además, un pequeño hilo compartido. Futbolistas como Manu Sánchez, José Molina, Txomin Nagore o Marc Pubill han vestido las dos camisetas, símbolos de una relación deportiva que se ha ido cruzando a lo largo de los años.
Partido abierto, obligación rojiblanca
El choque apunta a goles. El pronóstico se inclina hacia un 3-2 para Atlético, con Alvarez, Jonathan David y Baena como nombres señalados en el marcador para prolongar la racha: séptima victoria seguida en LaLiga, ocho partidos invicto en todas las competiciones.
Para los de Simeone, el duelo en Valencia es más que una simple escala antes de Bayern Munich y FC Barcelona. Es una prueba de madurez competitiva, de capacidad para no aflojar justo cuando el calendario aprieta. Porque en un campeonato que no perdona tropiezos, la verdadera pregunta es otra: ¿puede este Atlético seguir ganando incluso cuando no brilla? El Ciutat de València dará una respuesta contundente.




