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Cargos contra ex director de Cricket Canada Salman Khan Shahzad quedan sin efecto

Los cargos criminales contra el ex director ejecutivo de Cricket Canada, Salman Khan Shahzad, quedaron en nada el lunes por la mañana en un tribunal de Calgary, justo cuando estaba a punto de comenzar su juicio. El caso, que llevaba años proyectando una sombra sobre el cricket organizado en la ciudad y sobre el propio organismo nacional, se derrumbó antes de que se escuchara la primera declaración.

Khan, también conocido como Salman Khan, de 47 años, enfrentaba cargos de fraude superior a 5.000 dólares y robo superior a 5.000 dólares, relacionados con supuesta malversación de 200.000 dólares del Calgary and District Cricket League entre 2014 y 2016. El fiscal Petter Hurich compareció en sala y retiró formalmente los cargos.

La decisión no fue fruto de un giro de última hora, sino del estándar legal que rige a la fiscalía. En una declaración enviada a CBC News, el Crown Prosecution Service subrayó que los fiscales tienen la obligación permanente de revisar la prueba admisible disponible y asegurarse de que cada caso siga cumpliendo el umbral exigido para sostener una acusación. En este expediente, concluyeron que no había pruebas suficientes para ir a juicio.

El ex tesorero de la liga, Syed Wajahat Ali, acusado de los mismos delitos, ya había visto sus cargos retirados a comienzos de este año. El andamiaje penal que rodeaba a los dos exdirigentes de la liga local se ha desmoronado pieza por pieza.

El abogado defensor de Khan, Jim Lutz, no escondió el alivio de su cliente. Habló de un resultado “correcto en derecho” y de casi un año de trabajo intenso, revisando minuciosamente cada elemento de prueba. Según Lutz, Khan está “sumamente agradecido” de que la fiscalía se tomara el tiempo para reexaminar el caso con detenimiento.

Un despido que sigue ardiendo

Aunque el frente penal se cerró, la historia de Khan con Cricket Canada dista de estar terminada. El organismo lo despidió en diciembre de 2025, nueve meses después de que la policía de Calgary anunciara los cargos, tras una investigación impulsada por la propia junta directiva.

En un comunicado publicado entonces en su sitio oficial, la junta de Cricket Canada explicó que el despido se debía al incumplimiento de Khan a la hora de revelar cargos criminales previos, algo que calificó como una grave violación de confianza, además de infracciones a los estatutos de la organización vinculados a su contrato.

Ese contrato es ahora el nuevo campo de batalla. Según una investigación de the fifth estate, el acuerdo de Khan con Cricket Canada incluía una cláusula que le garantizaba el pago íntegro de su salario por todo el periodo contractual si era despedido por cualquier motivo que no fuera una condena criminal relacionada con su cargo como director ejecutivo. Con los cargos penales retirados y ninguna condena en el horizonte, Khan estaría reclamando que se cumpla esa cláusula y que se le abonen los 475.000 dólares restantes.

Cricket Canada, contactada por CBC News, aún no ha respondido públicamente sobre esa disputa contractual. El pulso, ahora, es económico y reputacional.

La investigación que lo inició todo

El origen del caso se remonta a 2017. Ese año, una auditoría de los registros financieros del Calgary and District Cricket League, ordenada por el nuevo presidente de la liga, encendió las alarmas. Los hallazgos llevaron a la policía de Calgary a abrir una investigación formal.

Cuando los cargos se anunciaron el año pasado, los investigadores alegaban que Khan y Ali habían desviado fondos mediante cheques emitidos a empresas de construcción y contratistas vinculados al entonces presidente y al tesorero. Según la versión policial, esos pagos estaban destinados a reparaciones y mejoras del clubhouse y de los campos de la liga, trabajos que nunca se completaron o que se realizaron de manera deficiente y con materiales de baja calidad.

Esa narrativa, que durante meses alimentó sospechas de corrupción en la administración del cricket local, ya no será probada en un tribunal penal. La retirada de los cargos no reescribe el pasado, pero sí redefine el marco en el que se juzgarán las decisiones internas de Cricket Canada y de la liga de Calgary.

Sombra de amaños y crimen organizado

Sobre el nombre de Khan pesa, además, otra línea de controversia. Fue mencionado en una investigación de the fifth estate sobre presuntas conexiones entre Cricket Canada y la banda Bishnoi, un grupo criminal que, según las acusaciones, opera desde una prisión en India bajo el liderazgo de Lawrence Bishnoi.

El programa reveló amenazas, denuncias de corrupción y presiones, e incluso una carta en la que la banda proclamaba su intención de “gobernar en Canadá”. En ese contexto, the fifth estate obtuvo un audio de un ex seleccionador de Cricket Canada que afirmaba haber recibido solicitudes para amañar partes de partidos por parte del entonces director ejecutivo Khan y otros dos exdirigentes del organismo.

Khan respondió con firmeza en un extenso correo electrónico remitido a CBC News. Negó categóricamente cualquier implicación en spot fixing, session fixing, apuestas o manipulación de convocatorias con fines impropios. No hay cargos penales vigentes por esos señalamientos, pero el ruido alrededor del cricket canadiense no se ha disipado.

Hoy, Khan ya no se sienta en el despacho principal de Cricket Canada ni se enfrenta a un juez penal en Calgary. Sus batallas se han trasladado a otros escenarios: la disputa por casi medio millón de dólares y la lucha por reconstruir un nombre golpeado por años de sospechas, informes de investigación y decisiones drásticas de la federación.

En un deporte que intenta ganar espacio y credibilidad en el panorama canadiense, la pregunta es inevitable: ¿cómo se recompone una estructura que ha vivido tanto tiempo bajo la sospecha sin perder, otra vez, la confianza de quienes la sostienen desde la base?