Carrasco brilla en el mini Clásico saudí con un hat-trick
En Riad, bajo los focos del SHG Arena, Yannick Carrasco convirtió un mini Clásico en su propio espectáculo. Al-Shabab destrozó 6-1 a Al-Ahli en la duodécima jornada de la Saudi Roshn League y el belga se adueñó del partido con una actuación que quedará grabada en la memoria del club capitalino.
Hat-trick, asistencia y una sensación constante de superioridad. Carrasco no solo fue decisivo; marcó el ritmo emocional del encuentro.
Un golpe de autoridad desde la pelota parada
El aviso llegó pronto. Al-Shabab olió sangre y se instaló en campo rival. El segundo gol, obra de Carrasco en el minuto 26, terminó de romper el partido. El belga se plantó ante el balón en un tiro libre y dibujó un lanzamiento perfecto, cerrado, imposible para el joven guardameta suplente Abdullah Abdo. La rosca entró limpia y encendió a la grada.
Ese tanto abrió su cuenta particular y, en realidad, abrió también la puerta a la goleada. Al-Ahli ya no encontró forma de frenarle.
Centro milimétrico y Al-Shabab se desata
Tras el descanso, lejos de bajar el ritmo, Carrasco apretó aún más. Recién arrancado el segundo tiempo, a los tres minutos, se inventó el cuarto gol de Al-Shabab. Un centro tenso, medido, desde la banda, y Ricardo Matias atacó el balón con un cabezazo certero para firmar el 4-1.
El brasileño puso la firma, pero la jugada llevó el sello del belga. Para entonces, Al-Ahli ya sufría cada vez que Carrasco tocaba la pelota.
Dos penaltis, un verdugo
La presión terminó por hundir a la defensa visitante. En el minuto 66, Roger Martinez forzó un penalti tras ser derribado por Mohamed Suleiman Bakr dentro del área. El encargado de ejecutar fue, cómo no, Carrasco. Carrera corta, golpe seco y quinto gol de Al-Shabab. Segundo en su cuenta, con una frialdad absoluta.
Bakr no aprendió la lección. En el 82, volvió a llegar tarde, esta vez sobre el propio Carrasco. Otra pena máxima. Mismo ejecutor. El extremo belga tomó el balón, respiró y definió con calma para firmar el sexto tanto del conjunto de la capital y completar un hat-trick histórico.
Récords, historia y una carrera por el título de goleador
Los datos de Opta pusieron contexto a la exhibición. Fue el segundo triplete de Carrasco en la Saudi Roshn League, tras el logrado ante Al-Riyadh el pasado febrero. No es un destello aislado: es una tendencia.
Con este hat-trick, el belga se convirtió además en el segundo jugador que anota un triplete en el mini Clásico entre Al-Ahli y Al-Shabab desde la temporada 2009-2010. El único precedente era Mohamed Benyettou, que lo consiguió con “los Leones” en septiembre de 2016. Ocho años después, el escenario se repite con otro protagonista.
El botín de la noche eleva a seis sus goles en la presente Saudi Roshn League y lo mete de lleno en la pelea por la cima de la tabla de goleadores, liderada por el inglés Ivan Toney, delantero de Al-Ahli, con 13 tantos.
En Riad, el marcador habló claro. Pero el mensaje más potente no fue el 6-1, sino la sensación de que Carrasco ha decidido reclamar un lugar central en el nuevo mapa de estrellas del fútbol saudí. Y si mantiene este ritmo, la lucha por el trono de máximo artillero ya tiene un aspirante incómodo para todos.




