Celtic de Martin O’Neill se enfrenta a St. Mirren en un duelo clave
El imparable Celtic de Martin O’Neill se mide a su prueba más seria: un St. Mirren en racha y sin miedo.
En la cima de la Scottish Premiership, Celtic avanza con una inercia que asusta. Once victorias ligueras consecutivas, cuatro de cuatro en este arranque de temporada y un ritmo casi de récord desde que Martin O’Neill tomó el mando: 23 triunfos en 27 partidos de liga, apenas dos empates y dos derrotas. Una media de 2,63 puntos por encuentro que habla de algo más que buen momento. Habla de dominio.
Pero el próximo capítulo no es un trámite. Es un duelo de alturas: el líder visita al segundo.
Durán y Nygren, dinamita en la punta
La pegada de Celtic tiene nombre y apellido. Camilo Durán llega encendido. Seis goles en siete apariciones en todas las competiciones, tres de ellos en sus dos últimos partidos de Scottish Premiership. Marca prácticamente a ritmo de reloj: un tanto cada 97 minutos con la camiseta del club.
A su lado, Benjamin Nygren aporta algo diferente, pero igual de decisivo. Cinco intervenciones de gol en los cuatro encuentros ligueros de este curso: tres tantos y dos asistencias. Es un futbolista que se hace notar casi siempre. Ha marcado o asistido frente a 10 de los 11 rivales que ha tenido enfrente en la liga. Solo St. Mirren se le ha resistido, y no una sola vez: tres partidos sin lograr romperles.
Ese dato añade una capa especial al duelo. El sueco llega en plena forma, pero tiene una cuenta pendiente con el conjunto de Paisley.
O’Neill, dueño absoluto del duelo
Si Nygren aún no ha descifrado a St. Mirren, Martin O’Neill sí lo ha hecho con una claridad brutal. Siete partidos dirigidos contra ellos en todas las competiciones, siete victorias. Un balance global de 16-2 en goles. Es una superioridad sostenida, casi rutinaria.
En la historia del club, solo tres entrenadores han logrado algo similar o mejor frente a un rival concreto manteniendo el 100% de victorias en más partidos: Jock Stein (11 de 11 ante Raith Rovers), Brendan Rodgers (9 de 9 frente a Hamilton Academical) y Ange Postecoglou (8 de 8 contra Ross County). O’Neill se ha metido ya en esa lista de élite. Y ahora busca alargar esa serie perfecta.
Cada vez que Celtic se cruza con St. Mirren bajo su dirección, el guion se repite: control, pegada y resultado contundente. Pero las rachas, por definición, están hechas para que alguien intente romperlas.
Un St. Mirren distinto, con números de aspirante
Porque este St. Mirren no es el de hace unos meses. Llega lanzado. Cuatro victorias y dos empates en sus últimos seis partidos de liga, mejorando de golpe una etapa anterior mucho más gris: solo tres triunfos en los 20 encuentros previos, con cuatro empates y trece derrotas.
El cambio es evidente. El equipo ha pasado de sobrevivir a competir. De mirar hacia abajo a mirar de frente al líder.
Hay otro dato que alimenta la esperanza local. Cuando el segundo clasificado recibe en casa al primero en la Scottish Premiership, el guion reciente no favorece necesariamente al líder. En las últimas cinco ocasiones, el equipo que empezaba la jornada en segunda posición se llevó la victoria tres veces, empató una y solo perdió una. Un contraste claro con las nueve anteriores, donde apenas sumó dos triunfos.
El contexto empuja a St. Mirren a creer que este puede ser el día.
Un líder sólido ante su examen más incómodo
Celtic, sin embargo, se presenta con una mezcla de solidez y costumbre de ganar que pesa. La racha de once victorias ligueras consecutivas no es casualidad. Es el resultado de una estructura reconocible, de un ataque afinado y de una mentalidad que no se relaja.
Durán llega con el gol entre ceja y ceja. Nygren, con la oportunidad de tachar por fin a St. Mirren de su lista de víctimas. O’Neill, con la posibilidad de seguir engordando una estadística impecable contra un rival al que ha sabido desarmar una y otra vez.
Frente a ellos, un St. Mirren que ha cambiado de piel, que acumula resultados de equipo grande y que sabe que el calendario le ofrece algo más que tres puntos: la ocasión de alterar la jerarquía del campeonato.
Celtic persigue estirar su hegemonía. St. Mirren, romperla. La tabla dice primero contra segundo. La historia reciente dice Celtic. La forma actual de los locales sugiere que, esta vez, el desenlace puede no ser tan previsible.




