Hansi Flick prioriza ganar partidos sobre récords
El calendario aprieta, la Liga no espera y en la Ciutat Esportiva ya solo se mira a un punto del mapa: Racing Santander. Última sesión antes de la cita en el Spotify Camp Nou y el mensaje desde el banquillo es nítido, casi cortante. Hansi Flick no se pierde en números ni en estadísticas: su obsesión está en el marcador, no en los libros de historia.
El técnico alemán encara el duelo liguero contra el conjunto cántabro con una idea muy clara. No le seduce la retórica de las rachas ni la posibilidad de encadenar nuevos hitos. Lo dijo sin rodeos: no quiere batir récords, quiere ganar partidos. Nada más. Nada menos. Esa frase encaja con la intensidad de las sesiones en Sant Joan Despí, donde el equipo afina detalles para un choque trampa entre semana, de esos que exigen concentración absoluta y cero concesiones.
El partido ante Racing Santander llega en un contexto de máxima exigencia competitiva, con la plantilla repartiendo esfuerzos entre Liga y la mirada siempre puesta en Europa. Precisamente Europa ha vuelto a girar su foco hacia el coliseo azulgrana: el Spotify Camp Nou ha sido designado sede de la final de la Champions League masculina de 2029. Un golpe de prestigio que confirma al estadio como uno de los grandes escenarios del fútbol mundial, capaz de atraer los eventos más potentes del calendario internacional.
Pero antes de esa gran noche europea, el Camp Nou tiene trabajo inmediato. La afición azulgrana se prepara para un duelo liguero que se podrá seguir en todo el planeta, con una guía internacional de retransmisiones que vuelve a situar al Barça en el centro de la semana futbolística. Entre semana, sí, pero con aroma de gran cita: luces encendidas, ritmo alto y la obligación de sumar tres puntos para no perder compás en la pelea por el título.
El impulso competitivo del club no se limita al primer equipo masculino. El Barça Femení volvió a demostrar carácter y pegada con una remontada vibrante: 4-2 ante Atlético de Madrid, tercer triunfo consecutivo en liga. Un partido duro, de esos que se ganan también con personalidad, que refuerza el proyecto y calienta el ambiente de cara a otra fecha marcada en rojo: el Clásico femenino ante Real Madrid, ya con día y hora fijados, el domingo 4 de octubre a las 17.00 horas en el Spotify Camp Nou. Otro gran escenario, otra cita para medir el dominio azulgrana.
En la base, el guion fue distinto pero deja lecturas positivas. Barça Atlètic firmó un 0-0 ante UD Logroñés B, un empate que sabe a poco por el desarrollo del encuentro. El equipo de Belletti mandó, dominó y acumuló ocasiones, pero se marchó de Logroño sin el premio del gol. Un punto más en la clasificación y una sensación clara: el plan de juego funciona, falta afinar la puntería.
Mientras tanto, el foco mediático también se posa sobre una figura propia: Lamine. Hansi Flick no rehúye el debate y se alinea con la idea de impulsar la candidatura del dorsal 10 al Balón de Oro. Lo defiende con convicción, subrayando su personalidad, su autoestima y su honestidad cuando habla. El entrenador no ve motivo para esconderse: si el talento está ahí, ¿por qué no hacer campaña por él?
Entre la ambición individual de las estrellas emergentes, el empuje de los equipos formativos y el peso creciente del fútbol femenino, el club se mueve en varias velocidades a la vez. Pero la brújula del primer equipo apunta a algo muy sencillo: Racing Santander, tres puntos y un mensaje competitivo que Flick repite como un mantra.
Los récords pueden esperar. La Liga, no.



