Circuito juvenil de tenis en Mindanao: tres torneos consecutivos
El Palawan Pawnshop nationwide junior tennis circuit hace maletas y se traslada a Mindanao. No es una simple escala en el calendario: serán tres torneos consecutivos que llevarán el principal programa de base del país a Davao del Sur, Sultan Kudarat y Cotabato, y que abrirán una nueva ventana para que las jóvenes raquetas del sur sumen puntos, experiencia y visibilidad.
Tras el buen sabor que dejó el Palawan Junior Series el pasado marzo, con paradas en Visayas y Luzón, el circuito no levanta el pie. La organización mantiene un itinerario cargado en Mindanao con un objetivo claro: que más chicos y chicas de las provincias se midan frente a los mejores de su categoría, no solo en su barrio o su ciudad, sino en un escenario nacional que empieza a ser referencia.
Digos abre el telón
El primer golpe de raqueta llegará en Digos City. Del 2 al 8 de septiembre, las canchas de la ciudad en Davao del Sur acogerán el MJFC “Araw ng Digos Junior Age-Group Championships”, inicio oficial del tramo en Mindanao.
Se espera un cuadro nutrido en las pruebas individuales masculinas y femeninas de 12, 14, 16 y 18 años y menores, categorías que se han convertido en el termómetro del nivel juvenil del país. Allí se forjan rivalidades, se pulen golpes y se descubren nombres que, con el tiempo, pueden saltar al primer plano.
No será solo cuestión de singles. También estarán en juego los títulos de dobles en 14 y 18 años y menores, tanto en rama masculina como femenina, en un torneo que se disputa en honor al alcalde de Digos City, Josef Fortich Cagas. Un detalle que subraya la implicación de las autoridades locales en el impulso del tenis de base.
De Sultan Kudarat a Cotabato, sin pausa
Sin apenas respiro, la caravana se moverá hacia Sultan Kudarat. Del 10 al 15 de septiembre, el Bagong Pilipinas age-group tournament tomará el relevo con las Capital Indoor and Outdoor courts de Isulan como sede.
La superficie cambia, el entorno también, pero la esencia se mantiene: un escenario competitivo para que los jóvenes acumulen partidos de nivel, aprendan a gestionar presión, viajes y adaptación a distintas condiciones. Elementos que, a estas edades, valen casi tanto como un título.
El cierre del tramo en Mindanao llegará en Cotabato. Del 16 al 22 de septiembre, las Kidapawan City courts albergarán el Kidapawan Juniors Championship, tercera y última parada de una gira compacta que, en apenas tres semanas, habrá recorrido buena parte de la región y ofrecido múltiples oportunidades de juego.
Mucho más que un calendario de torneos
El papel de Palawan Pawnshop en este movimiento va más allá de poner fechas y sedes. La entidad ha sostenido durante todo el año un circuito juvenil de alcance nacional que funciona como una auténtica plataforma de identificación y desarrollo de talento.
Cada torneo es un filtro. Cada ronda, una prueba. Para muchos jugadores, estos eventos son la puerta de entrada a futuros llamados a preselecciones y equipos nacionales, un escaparate donde se mide no solo el ranking, sino la proyección.
El programa, sancionado por Philta y Universal Tennis Ranking, y respaldado por Dunlop, ICON Golf & Sports y el Palawan Group of Companies, nació por iniciativa de Bobby Castro, presidente y CEO de Palawan Pawnshop. Su apuesta: elevar el estándar del tenis juvenil en el país con un circuito estable, exigente y verdaderamente nacional.
Mientras tanto, el juego sigue en otros frentes
Aunque Mindanao acaparará los focos durante tres semanas seguidas, el circuito no se detiene en el resto del archipiélago. La competencia se dispersa, y eso es exactamente lo que persigue el proyecto.
Siquijor se prepara para entrar en escena con el Governor’s Cup, que se disputará del 17 al 22 de septiembre en las canchas de tenis del Capitolio. Patrocinado por el gobernador Jake Villa, el torneo ofrecerá las mismas divisiones por edades, otra estación en el mapa para que los jóvenes sigan sumando partidos, ajustando detalles y afinando su tenis.
El calendario aprieta, los viajes se acumulan y las canchas cambian. Para un veterano, puede ser rutina. Para un juvenil, es una escuela acelerada. La pregunta es clara: ¿quién aprovechará mejor esta gira para dar el salto al siguiente nivel?




