David Moyes y el desafío del Everton: plantilla corta y olvidados al rescate
La ventana de fichajes dejó a Everton con la sensación de haber perdido mucho más de lo que ganó. Y David Moyes no se esconde. A las puertas de enfrentarse a Manchester United, el técnico admite lo obvio: tiene una plantilla corta, muy corta, y tendrá que tirar de jugadores que hasta ahora apenas aparecían en los planes.
El final del mercado fue una pesadilla en Goodison. En los últimos días salieron Beto, Adam Aznou, Nathan Patterson, Iliman Ndiaye y Tim Iroegbunam, un éxodo que desnudó al equipo justo cuando la temporada empieza a apretar.
Hubo movimientos de entrada, pero no los suficientes para compensar la sangría. Regresó Jack Grealish cedido y llegó Ainsley Maitland-Niles desde Lyon, dos nombres de peso, pero el fracaso en la operación por Folarin Balogun terminó de teñir de gris el balance del verano.
El resultado es contundente sobre el papel: Everton solo ha inscrito a 19 futbolistas senior en la lista de 25 para la Premier League. El resto del hueco lo cubren canteranos y apuestas de futuro.
Harrison Armstrong, Tyrique George y Tyler Dibling figuran en el listado sub-21, y su rol puede crecer antes de lo previsto.
Declaraciones de Moyes
En la rueda de prensa previa al choque contra Manchester United, Moyes dejó clara la magnitud del reto. Sabe que va corto. Sabe también que no le queda otra que exprimir cada recurso.
«Sé lo que necesitaba y sé lo que es construir una plantilla para la Premier League», recordó, apelando a su experiencia. «Sé los números que necesitas. Llevo aquí el tiempo suficiente como para saberlo, pero algunas cosas se nos pusieron en contra y otras podrían haber salido mejor. En última instancia, no queríamos perder a muchos de esos jugadores, pero por distintas razones tuvo que suceder».
El escocés no dramatiza, pero tampoco disimula. Habrá que remangarse. «Todos van a tener que arrimar el hombro porque ahora tenemos una plantilla realmente pequeña», avisó. Esa escasez abre una puerta que en otros veranos habría permanecido cerrada: la de los futbolistas de segunda fila, los que entrenan cada día sin garantías de pisar el césped.
«Da oportunidades a gente que no las ha tenido y, a veces, en el fútbol necesitas que te den esa ocasión para poder mostrar lo que sabes hacer», subrayó. Es un mensaje directo para los que han vivido en la sombra, esperando un hueco, una lesión ajena, una rotación en Copa. Ahora el escenario cambia: el calendario aprieta y Moyes no puede permitirse lujos.
El técnico, eso sí, rehúye cualquier tono de resignación. «Veamos si algunos de ellos pueden hacerlo. No tengo ninguna preocupación. Estoy seguro de que estarán totalmente enchufados», remató.
Everton llega justo de efectivos, con un verano que ha dejado cicatrices y muchas preguntas. Lo que viene ahora es un examen sin red: un duelo contra Manchester United y una temporada larga con solo 19 nombres consolidados. Los focos apuntan a los que nunca los tuvieron. ¿Responderán a la llamada o se hará aún más largo el año en Goodison Park?




