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Dortmund y el debate del Klassiker: fe en Kovac y el legado de Pulisic

El gran duelo contra Bayern Munich se acerca y, como casi siempre, Borussia Dortmund llega rodeado de ruido, memoria y algo de pólvora verbal. Esta vez, el que encendió la mecha fue un viejo conocido de la Bundesliga: Roy Makaay.

Makaay cuestiona el “Klassiker”

El exdelantero de Bayern, goleador entre 2003 y 2007, no se dejó llevar por el marketing del fútbol alemán. Preguntado por el choque entre el campeón récord y Dortmund, respondió con ironía que él “solo conoce un Klassiker”: el Ajax–Feyenoord de su Holanda natal.

Su argumento se apoya en la realidad de aquellos años. Cuando Makaay vestía de rojo, el duelo con Dortmund estaba lejos del fuego actual. El BVB vagaba por la zona media de la tabla, sin la capacidad de discutirle el título a Bayern. La tensión deportiva se encontraba en otros frentes.

“En mi época no era tan grande como lo es ahora. Nuestros principales rivales eran Schalke, Hamburger SV y Werder Bremen”, recordó el neerlandés. Y los datos le dan la razón: Schalke se quedó a un suspiro del título en 2001 y 2005, mientras que Werder Bremen, con Thomas Schaaf al mando, levantó la Bundesliga en 2004.

El relato de Makaay dibuja otro mapa del poder en Alemania, uno en el que Dortmund no era el antagonista principal de Bayern. Esa condición llegó más tarde. Hoy, sin embargo, el escenario es distinto: el “Klassiker” se ha convertido en cita obligada del calendario europeo, por más que las viejas guardias prefieran otros clásicos.

Un Dortmund compacto que se cree la opción

Mientras se discute la etiqueta del partido, en el presente más inmediato se habla de fútbol. Y ahí aparece la figura de Niko Kovac. Bajo su mando, Dortmund ha ganado algo que llevaba años buscando: solidez.

El comentarista de Sky, Wolf-Christoph Fuss, ve una oportunidad real para el BVB en el duelo del sábado por la noche. En declaraciones a ntv, destacó el trabajo del técnico croata: “Defensivamente, están notablemente sólidos bajo Niko Kovac”. No es un cumplido menor tratándose de un equipo al que durante años se le reprochó fragilidad atrás.

El mensaje es claro: Bayern no se encontrará a un rival abierto y vulnerable, sino a un bloque compacto. Fuss lo advirtió con precisión: el campeón tendrá que “trabajar duro” para abrir esa defensa y convivir con la amenaza de que “cada error pueda ser castigado”.

Según el analista, Kovac ha logrado algo básico pero decisivo: establecer directrices claras dentro del vestuario, un marco de referencia en el que todos saben qué hacer y de qué fiarse. Ese tipo de estructura, subraya, genera confianza. Incluso en un escenario tan hostil como el Allianz Arena.

La clasificación le da un punto extra de tensión al duelo. Bayern y Dortmund comparten la cima de la Bundesliga; los bávaros mandan por diferencia de goles, pero una victoria visitante cambiaría el orden de la tabla y del relato. No sería solo un golpe simbólico. Sería un mensaje directo al resto del país.

Karetsas, de la camilla al banquillo

En ese contexto de máxima exigencia, cada pieza cuenta. Y Dortmund recupera una más para la gran cita: Konstantinos Karetsas. Según Ruhr Nachrichten, el joven atacante griego forma parte de la expedición de 20 jugadores que viajó el viernes por la tarde desde Dortmund hasta Múnich.

Hace apenas dos semanas, Karetsas sufrió una lesión de ligamentos en el tobillo durante el partido de Bundesliga ante Union Berlin. En el club temieron un parón largo, pero las pruebas y la evolución rebajaron el diagnóstico. El susto quedó en eso: un susto.

Su presencia en la convocatoria ya es una buena noticia, aunque nadie en Dortmund espera que salga de inicio en el Allianz Arena. Con solo 18 años y recién salido de un problema físico, todo apunta a que arrancará en el banquillo, como recurso puntual si el guion del partido lo permite.

Junto a él, también regresan a la lista Ramy Bensebaini, tras cumplir sanción por tarjeta roja, y el portero Alexander Meyer, ya recuperado de un cuadro gripal. Kovac, al menos, podrá mirar al banquillo y encontrar alternativas reales.

Pulisic, el eco de Dortmund que resuena en Milán

Mientras el presente de Dortmund se juega en Múnich, un fragmento de su pasado escribe otra historia en Italia. Christian Pulisic, formado y consolidado en la élite con la camiseta amarilla hasta 2019 antes de marcharse a Chelsea, ha renovado a lo grande con AC Milan.

El club rossonero anunció, en la víspera del Derby della Madonnina ante Inter, la ampliación del contrato del internacional estadounidense hasta junio de 2031. Un compromiso a larguísimo plazo que habla de jerarquía y confianza absoluta.

Milan acompañó el anuncio con cifras contundentes: 44 goles en 141 partidos con la camiseta rossonera, números que, según el propio club, subrayan tanto su importancia actual como su papel central en los planes de futuro. Desde su llegada en julio de 2023, Pulisic se ha convertido en “jugador clave” dentro del proyecto.

Para el aficionado de Dortmund, su nombre despierta una mezcla de nostalgia y orgullo. Otro talento que explotó en el Westfalenstadion y que ahora lidera en uno de los grandes escenarios de Europa.

Entre la ironía de Makaay, la fe táctica de Fuss en el trabajo de Kovac, el regreso acelerado de Karetsas y el brillo lejano de Pulisic en Milán, el “Klassiker” se presenta cargado de historias cruzadas. Falta por responder la única pregunta que realmente importa en el césped: ¿está este Dortmund preparado, por fin, para que el gran clásico de Alemania vuelva a escribirse en amarillo y negro?