Duleep Trophy: Sur y Norte luchan en semifinal
La semifinal de la Duleep Trophy arrancó con un mensaje claro desde el Sur. South Zone, liderada por un incisivo Vidhwath Kaverappa, desnudó las fragilidades de North Zone y la dejó en apenas 195 en el BCCI CoE, antes de cerrar el día con un pequeño pero significativo contragolpe desde el Norte.
Kaverappa abre la brecha
North Zone volvió a confiar en su fórmula: ganar el sorteo y batear, igual que en los cuartos ante West. Esta vez, el guion no acompañó. Solo Qamran Iqbal sostuvo el orden superior con una entrada de carácter, 76 vitales que evitaron el colapso total.
Ayush Doseja, en el número 3, ofreció destellos con cinco límites en sus 23 carreras, pero su intento de asentarse terminó cuando Kavuri Saiteja lo cazó. A partir de ahí, la entrada se resquebrajó con rapidez. Ayush Badoni y Abdul Samad cayeron en rápida sucesión y el marcador se desplomó hasta 95 por 4 dentro de la primera sesión. North, otra vez, bajo presión prematura.
El capitán Kanhaiya Wadhawan intentó recomponer la historia. Su 35, en la mejor asociación de la entrada —66 carreras junto a Iqbal—, pareció dar algo de estabilidad. Pero Tanay Thyagarajan encontró la forma de romperla, derribando los palos del capitán y dejando a Iqbal rodeado de una cola que, esta vez, no respondió.
Ahí apareció el hombre del día. Tras un primer spell caro, Kaverappa regresó con otra cara. Se llevó el wicket clave de Iqbal y, con el ánimo encendido, arrasó con la parte baja. Sin rescate de último momento de Anshul Kamboj, North perdió sus últimos cinco wickets por apenas 21 carreras. Un desplome. Un 195 que supo a poco.
Kaverappa cerró con 4 por 66, bien respaldado por Thyagarajan (2 por 31) y MD Nidheesh, que también aportó dos wickets para mantener el control de la entrada casi de principio a fin.
La respuesta del Norte: poco margen, mucha actitud
Con el impulso en la mano, South Zone salió a batear con la opción de tomar el control total del partido. North Zone, herida pero no vencida, respondió con la única receta posible: agresividad con la nueva bola.
El plan funcionó. Tanto Kamboj como Guroor Brar golpearon una vez cada uno para frenar el avance temprano del Sur. Pero en medio de ese intercambio apareció N. Jagadeesan, que impuso su propio ritmo. Se fue a los vestuarios con 34* rápidos, marcando el tempo de la réplica y llevando a South Zone hasta 40 por 2 al cierre de la jornada.
El balance es claro: North Zone lidera por 155 carreras, pero el Sur tiene ocho wickets en mano y un bateador en forma en el crease. La sensación es de partido abierto, con el Sur oliendo la posibilidad de superar pronto el 195 y el Norte aferrado a la esperanza de un segundo día tan incisivo como el final del primero.
Marcadores breves: North Zone 195 (Qamran Iqbal 76; Vidhwath Kaverappa 4-66, Tanay Thyagarajan 2-31) lidera a South Zone 40/2 (N. Jagadeesan 34*; Anshul Kamboj 1-9) por 155 carreras.
En la otra semifinal, el relato fue distinto pero igual de tenso. Central Zone se sostuvo como pudo hasta 266 gracias a la calma de Rinku Singh, mientras East Zone, que eligió lanzar tras ganar el sorteo, ofreció un trabajo coral de su ataque para mantener el control de la entrada.
Rinku sostiene lo que podía derrumbarse
East Zone golpeó pronto. Abhijit Sarkar, con una actuación precisa (3 por 38), abrió la puerta al desorden al deshacerse de Aman Mokhade y Kunal Chandela. El golpe psicológico llegó cuando el capitán Rajat Patidar cayó LBW ante Mukesh Kumar por 12. El marcador, 66 por 3, pintaba un panorama incómodo para Central.
La presión no aflojó. Mukesh, igual de certero (3 por 56), atrapó LBW a Aryan Juyal por 46 y hundió aún más a Central hasta 125 por 5. El orden superior se había ido. La responsabilidad cambió de manos.
Ahí emergió Rinku Singh. No fue una entrada explosiva, sino madura. 60 carreras en 88 bolas, con ocho límites, pero sobre todo con la claridad de entender el contexto. Rinku se dedicó a guiar a la baja media, a exprimir cada asociación posible. Encontró apoyo en Harsh Dubey y juntos armaron un stand crucial de 55 carreras que devolvió algo de oxígeno al marcador.
Cuando Rinku cayó, la entrada parecía destinada a un cierre abrupto. Sin embargo, la última pareja decidió que aún había algo más que decir.
La última pareja da un giro al tono
Con solo un wicket en pie, Yash Thakur y Arshad Khan cambiaron la energía del final de la entrada. Arshad apenas sumó 1 carrera en 9 bolas, pero su resistencia valió oro. Le dio tiempo a Thakur para atacar.
El pacer convirtió 26 bolas en 30* con seis límites, una ráfaga que elevó el total de Central hasta 266 y le dio un barniz de respetabilidad a una tarjeta que amenazaba con quedarse muy corta.
No fue una exhibición dominante, pero sí una declaración de carácter. East Zone dominó el relato con la bola, pero Central, gracias a Rinku y al último esfuerzo de Thakur, se negó a desaparecer del mapa.
La pregunta ahora es sencilla y contundente: ¿será suficiente ese 266 para contener a un East Zone que ya demostró tener el filo necesario con la bola?




