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Duleep Trophy: el Sur se rebela y el Centro sufre

Parecía una semifinal inclinada. North Zone tenía el mando, el marcador y el ritmo. South Zone, en cambio, arrancó el día al borde del abismo y lo terminó con el pecho inflado y una ventaja que cambia por completo el guion del duelo.

El inicio fue una pesadilla para el Sur. Reanudaban en 40/2 en respuesta a los 195 de North Zone, con N Jagadeesan asentado y la esperanza de un día de reconstrucción. Duró poco. Gurnoor Brar le arrancó el off stump y, con el mismo ímpetu, abrió una brecha que amenazaba con hundir al equipo. Tres golpes rápidos, el marcador en 80/5 y una diferencia de más de 100 carreras que pintaba un escenario cómodo para el Norte.

Hasta ahí, todo respondía a la lógica. Superioridad con la bola, presión en el marcador, semifinal bajo control. Pero el cricket vive de giros bruscos, y el partido encontró el suyo cuando se juntaron Tilak Varma y Shreyas Gopal.

Se plantaron en la crease y cambiaron el tono del juego. No fue un contraataque desbocado, sino una resistencia inteligente, paciente, casi obstinada. Más de 50 overs juntos, una asociación que fue minando la energía de los lanzadores de North Zone y cerrando, poco a poco, la puerta a ese “wicket más” que podía haber decidido la primera entrada.

Cada over que pasaba ensanchaba la frustración del Norte y reforzaba la autoridad del Sur. Varma y Gopal empezaron defendiendo su supervivencia y terminaron dictando el ritmo. Los dos se acercaron al centenar, símbolo perfecto de una recuperación que pocos veían venir cuando el marcador marcaba 80/5.

La resistencia se rompió cuando Arshdeep Singh, por fin, encontró la forma de derribar a Gopal. Se marchó por 88, poniendo fin a una asociación monumental de 175 carreras. Un golpe importante, pero no definitivo.

Varma mantuvo el pulso. Completó su siglo mientras a su alrededor los compañeros iban cayendo uno tras otro. El Sur ya no jugaba solo por salvar la entrada; jugaba por el control del partido. Y lo consiguió. Al cierre de la jornada, South Zone se marchó con una ventaja de 90 carreras y un wicket todavía en la mano. De estar al borde del colapso a mandar en la semifinal.

North Zone, que se vio a un wicket de romper el partido por la mañana, tendrá que volver ahora a la cancha con otra mentalidad: ya no se trata de rematar, sino de sobrevivir a la inercia que ha desatado Tilak Varma.

Centro vs Este: del espectáculo al derrumbe

En la otra semifinal, East Zone tuvo el partido en sus manos. Lo tuvo, lo acarició… y lo dejó escapar con una caída tan brusca como inesperada.

La respuesta a los 266 de Central Zone empezó con fuegos artificiales. Vaibhav Sooryavanshi salió decidido a imponer su ley y lo consiguió con un vendaval de golpes. Siete seisers, un opening stand de 161 carreras y una sensación clara: el Este estaba a punto de tomar el control total del encuentro.

Cada swing de Sooryavanshi alejaba al Centro del partido. El marcador crecía, la presión cambiaba de lado y la defensa de 266 empezaba a parecer insuficiente. Pero el cricket no perdona un resquicio, y el momento clave llegó cuando el opener se quedó a ocho carreras del centenar.

Harsh Dubey lo frenó en seco. Wicket crucial, la entrada se tambaleó… y en la siguiente bola, el giro dramático: Dubey también se llevó a Kumar Kushagra. Dos golpes en dos entregas, y de repente el Este pasó de la euforia a la duda.

Abhimanyu Easwaran intentó apagar el incendio. Junto a Sudip Gharami armó un pequeño colchón de 39 carreras, un intento de devolver la calma al vestuario. No fue suficiente. La presión acumulada y un trío de lanzadores en estado de gracia terminaron de desarmar la entrada.

Aryan Pandey, Yash Thakur y el propio Dubey se repartieron el protagonismo en un derrumbe espectacular: los últimos 8 wickets cayeron por solo 66 carreras. De 161/0 a un final que dejó a ambos equipos prácticamente empatados en la primera entrada. Una oportunidad de oro desperdiciada por East Zone.

Con el partido convertido en un duelo de segundas entradas, Central Zone buscaba redimirse con el bate. Necesitaba solidez, tiempo en el medio, un mensaje de control. Encontró justo lo contrario.

Mukesh Kumar abrió la grieta muy pronto al romper la sociedad inicial. Poco después, Rajat Patidar cayó bowled por apenas 5, hundiendo aún más el ánimo del Centro. Entre ambas escenas, otro nombre de peso: Mohammed Shami, que se encargó de Aryan Juyal y añadió una capa más de inquietud al marcador.

Al final del día, Central Zone se retiró con un frágil 43/3. El partido, que había quedado equilibrado tras las primeras entradas, se inclinó ligeramente hacia East Zone, que pese a su colapso inicial vuelve a ver una puerta abierta.

Un día de semifinales dejó un mensaje claro: en esta Duleep Trophy nadie tiene el control asegurado por mucho tiempo. South Zone se ha ganado el derecho a soñar desde la ventaja. Central Zone, en cambio, tendrá que responder bajo una presión que ya no admite más errores.