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Ellyse Perry y Jude Bellingham: La cita que nunca fue

En un verano en el que The Hundred buscó brillo y titulares, pocas imágenes resultaban más potentes que la de Jude Bellingham paseándose por Edgbaston como flamante copropietario de Birmingham Phoenix. Futbolista de élite, estrella mundial del Real Madrid, niño prodigio de Stourbridge que invierte en la franquicia de su ciudad. Todo encajaba.

Salvo un detalle: la capitana de su propio equipo no llegó a conocerle.

Ellyse Perry, leyenda australiana y rostro principal del Phoenix femenino, se perdió el encuentro más comentado del torneo por un motivo tan terrenal como inevitable. No fue por agenda, ni por desinterés, ni por protocolo. Fue por algo mucho más simple.

Tenía que ir al baño.

La anécdota menos glamurosa del verano

Perry lo contó sin rodeos en el podcast No Balls: The Cricket Podcast, cuando Alexandra Hartley le preguntó directamente si había conocido al internacional inglés.

«No», respondió Perry. Seca. Directa. La sorpresa de Hartley y Kate Cross dio pie a la explicación.

Perry recordó la escena: acababa de salir del campo, después de un turno de juego, y el cuerpo mandaba. «Tengo la sensación de que salí del campo y estaba absolutamente desesperada por ir al baño», relató. Mientras ella buscaba el vestuario, Bellingham hacía su aparición estelar con Birmingham Phoenix.

El contraste no puede ser mayor. De un lado, el futbolista que acaba de comprar un 1,2% de la franquicia, una participación valorada en torno al millón de libras, paseando por Edgbaston como nuevo inversor de lujo. Del otro, la capitana, la figura más reconocible del equipo, corriendo en dirección opuesta por una urgencia fisiológica.

Perry, con su habitual sentido del humor, subrayó la ironía de la situación. Comentó que, en este tipo de actos, suele costar encontrar voluntarios para representar al equipo: a veces es «como sacar muelas». Pero ese día la pregunta era otra: «¿A alguien le apetece Jude?». La respuesta, evidentemente, habría sido multitudinaria.

Kate Cross lo resumió con un dardo divertido: «Creo que decepcionó a la mayoría de las chicas ese día».

El peso de Bellingham en el proyecto Phoenix

Detrás de la anécdota hay un movimiento de fondo. Bellingham no acudió a Edgbaston solo para dejarse ver. Su entrada en Birmingham Phoenix, aprobada por el ECB pese al periodo de bloqueo de cinco años para nuevos inversores en las franquicias de The Hundred, es una declaración de intenciones.

El centrocampista, formado en Birmingham City y criado en Stourbridge, tomó una participación del 1,2% repartida a partes iguales entre Warwickshire County Cricket Club y Knighthead Capital Management. Warwickshire cifró ese paquete en aproximadamente un millón de libras. La operación dejó al condado con el 50,4% del control, Knighthead con el 48,4% y elevó el valor de su participación mayoritaria hasta los 48 millones de libras.

Para Phoenix, el impacto va mucho más allá de los números. Pocas franquicias de críquet en el mundo pueden presumir de tener como inversor a uno de los futbolistas más influyentes del planeta. De repente, un equipo de The Hundred se proyecta hacia una audiencia global que habitualmente mira a la Champions League, no a Edgbaston.

El director ejecutivo del Phoenix, Stuart Cain, ya había explicado que Bellingham amaba el críquet de niño y que quiso involucrarse desde que la competición salió al mercado en busca de inversores. No es un gesto cosmético: es un vínculo emocional con el deporte y con la ciudad.

El vacío en el palmarés… y la próxima oportunidad

Sobre el césped, la alianza todavía no se ha traducido en títulos. Birmingham Phoenix sigue formando parte del grupo de franquicias que nunca han levantado el trofeo ni en la versión masculina ni en la femenina de The Hundred. El equipo de Perry continúa persiguiendo su primera gran tarde de gloria; en el cuadro masculino, Jacob Bethell será el encargado de liderar al grupo en 2026.

El club ya tiene proyección mundial, inversión y una figura icónica en la banda. Lo que falta es la foto perfecta: la capitana y el propietario, juntos, celebrando algo más que una visita institucional.

Perry ya sabe cómo perdió la primera oportunidad, atrapada entre el protocolo y la puerta del baño. La cuestión ahora es otra: ¿hasta dónde tendrá que llegar Birmingham Phoenix la próxima temporada para que ese encuentro, por fin, se produzca donde más importa, en pleno camino hacia un título?