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Equipo de la Semana del fútbol de Cork: Actuaciones destacadas

La fase de grupos ya es historia en ambos códigos y el último fin de semana dejó lo de siempre: golpes, remontadas, nervios… y un puñado de actuaciones individuales que sostuvieron a sus equipos cuando el margen de error era cero. De ahí sale este Equipo de la Semana del fútbol de Cork del Echo, abarcando las tres máximas categorías.

Un muro bajo los palos

Portero: Darren Ó Coill (Béal Átha’n Ghaorthaidh) 0-4 (2 tpf)
Tres paradas a quemarropa en una hora frenética ante Dohenys, más un par de libres de dos puntos. Ó Coill fue el héroe de Ballingeary, la figura que sostuvo al equipo cuando el partido se abría en canal y el hombre que firmó el billete para las eliminatorias del SAFC.

Defensa que marca el tono

Esquinero: James Kelleher (Newcestown) 0-1
Ante St Michael’s, cuando Newcestown pedía calma atrás, Kelleher la dio. Seguro en cada duelo, firme en cada entrada. Su robo en campo propio encendió la jugada que acabó en punto de David Buckley para abrir una renta de siete justo antes del descanso. Antes ya se había permitido el lujo de sumar un punto.

Último hombre: Harry Wixted (Bishopstown) 0-1
Imperial en el corazón de la zaga en la victoria frente a Clyda. Mandó, ordenó y cerró espacios. Y dejó la imagen del día atrás: un punto con una volea más propia de fútbol que de gaélico, bandera blanca alzada y mensaje claro de liderazgo.

Esquinero: Ed Leahy (Aghada)
Le tocó bailar con el francotirador de Castletownbere, Fintan Fenner. No es un encargo menor. Leahy respondió con una actuación sobria, pegajosa, minimizando al goleador rival y ayudando a que Aghada disipara cualquier sombra de descenso.

Motor desde la línea de atrás

Medio esquinero: Pádraig Britton (Mallow) 0-2
Dos puntos que pesaron como plomo en la caída de los vigentes campeones. Britton fue una amenaza constante por la banda, siempre ofreciéndose, siempre avanzando metros. El resultado y la actuación de Mallow fueron brillantes, aunque no bastaron para escapar del grupo.

Central: Brian O’Driscoll (Carrigaline) 0-2 (1 tp)
Volvió al equipo y lo hizo como si nunca se hubiera ido. O’Driscoll dictó el partido de principio a fin en la victoria sobre Douglas que completó el tres de tres en el grupo y el pase directo a semifinales. Ganó una montaña de faltas, marcó el ritmo y encarnó el dominio de Carrigaline.

Medio esquinero: Mark Collins (Castlehaven)
Semana tras semana, mismo guion: Collins rinde. Ante Knocknagree volvió a ser el metrónomo defensivo de Castlehaven, siempre bien colocado, siempre tomando la decisión correcta mientras el equipo se abría paso hacia los cuartos de final.

Dominio en la sala de máquinas

Mediocentro: Jack McCarthy (Carrigaline) 0-3
Gigante en el centro del campo. McCarthy corrió, presionó, barrió y, cuando tocó, también castigó el marcador con tres puntos vitales en otra victoria de peso frente a Douglas. Su despliegue físico sostuvo el plan de Carrigaline.

Mediocentro: Conor Cahalane (Castlehaven) 1-5
El partido se jugó al ritmo que él quiso. Cahalane gobernó la medular, firmó un balón largo que terminó en la red y adornó su hoja estadística con puntos de muy bella factura. Todo eso sin rebajar un ápice su trabajo sin balón. Un mediocentro total.

Creatividad y colmillo en la media punta

Medio esquinero: Michael O’Rourke (Mallow) 0-4 (1 tp)
El corazón latiente de la victoria de Mallow ante los Barrs. O’Rourke no solo anotó cuatro puntos, también generó una cascada de ocasiones para sus compañeros. Cada ataque parecía pasar por sus manos, cada posesión importante llevaba su sello.

Centro: Ed Ó Mír (Naomh Abán) 0-9 (2 tp, 0-1 f)
Naomh Abán mira la clasificación y ve la cima de su grupo. Una de las razones tiene nombre propio: Ó Mír. Volvió a ser máximo anotador, con un descomunal 0-8 en juego abierto y dos acciones de dos puntos que encendieron a la grada en la victoria ante el segundo equipo de Nemo.

Medio esquinero: Cathal Vaughan (Uibh Laoire) 0-6 (1 tpf, 1 tp, 0-1 f)
Mientras los Jones acaparan titulares en la campaña de PIFC, Vaughan sigue respondiendo en silencio… y a lo grande. Ante Rockchapel se fue hasta los seis puntos, combinando libre de tres, tiro de dos y falta convertida. El ex senior de Cork mostró una vez más su clase en los momentos clave.

Puntería letal arriba

Esquinero: Brian Coakley (Carrigaline) 0-9 (3 tpf, 1 tp)
El metrónomo ofensivo de Carrigaline. Contra Douglas firmó una actuación de manual: precisión quirúrgica desde fuera del arco, tanto en juego como a balón parado. Cada tiro parecía medido al milímetro. Si Carrigaline aspira a plantarse en la final del PSFC, necesitará esta versión de Coakley.

Punta: Seán McEvoy (Clonakilty) 2-4
Clonakilty arrolló y al frente de la carga estuvo McEvoy. Dos goles y cuatro puntos, todo desde el juego. En la primera parte, su filo abrió la brecha que puso a Clon en ventaja. En la segunda, remató la faena con el tercer gol del equipo, su segundo de la tarde, para cerrar cualquier puerta a la reacción rival.

Esquinero: Arthur Coakley (Bantry Blues) 2-3 (1-0 pen, 0-2 f)
Cuando Bantry Blues necesitaban un héroe, Coakley dio un paso al frente. Abrió el marcador con el primer punto del equipo, se mantuvo como amenaza constante y, en el tramo final, asumió la responsabilidad desde los once metros: penalti convertido, sentencia para Glanmire, que cae al playoff de descenso. Antes ya había clavado su primer gol para poner a los suyos muy por delante.

Impacto desde el banquillo

Los suplentes también dejaron huella en un fin de semana de alto voltaje:

  • Colm O’Neill (Glanmire) 0-8 (3 tpf, 0-2 f)
  • Cillian Murphy (Éire Óg) 0-2
  • Jonathan Rosales Harrington (Castletownbere)
  • Thomas Clancy (Clonakilty) 0-2 (1 tp)
  • Sam Copps (Mallow) 0-1
  • Rory Maguire (Castlehaven)
  • Gary Holland (Bishopstown) 0-5 (0-1 f)
  • Daragh Hayes (Carbery Rangers) 1-5
  • Michael Quirke (Ballinora) 2-3
  • Ben Twomey (Fermoy) 0-7 (1 tp)
  • Jack Murphy (Éire Óg) 0-5 (0-1 f)

Con la fase de grupos ya clausurada y las eliminatorias asomando, nombres como estos no solo decoran una estadística: empiezan a perfilar quiénes pueden decidir el destino de un campeonato.