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El Everton acelera en el mercado: Franculino y cuatro fichajes en la mira

El buen arranque de temporada no ha adormecido al Everton. Lo ha espabilado. Tras el 2-0 ante Crystal Palace, en Goodison Park hay satisfacción por el impacto inmediato de las nuevas caras, pero en los despachos nadie levanta el pie. David Moyes quiere un equipo distinto cuando se cierre la ventana. Y va a por ello.

Según informa TeamTalk, el club prepara un sprint final ambicioso: un delantero, un lateral derecho, un lateral izquierdo y un central están en estudio avanzado. No es una simple lista de deseos. Es un plan de ataque para los últimos días de mercado.

Franculino, el nombre que agita el plan del Everton

El movimiento más llamativo apunta a Dinamarca. El Everton lleva tiempo siguiendo a Franculino, delantero de Midtjylland de 22 años, y ya ha mantenido nuevas conversaciones con sus agentes tras un seguimiento “extensivo”, según el citado medio.

Ese matiz es clave. No es un nombre improvisado de última hora. Es un objetivo trabajado.

Las cifras del atacante hablan por sí solas: 58 goles en 115 partidos con Midtjylland. Producción sostenida, edad ideal y ahora, de nuevo, en plenitud física tras una lesión que frenó una posible salida a principios de año. TeamTalk asegura que el jugador está abierto a dar el salto a la Premier League y que unos 25 millones de euros (21,4 millones de libras) podrían bastar para convencer al club danés. Newcastle también aparece en escena, lo que añade presión al movimiento.

El razonamiento del Everton en la delantera pasa directamente por el futuro de Beto. Se esperan ofertas por el ariete antes del cierre del mercado, pero con una condición muy clara: no se irá si no hay sustituto atado. Ese es el hilo que conecta con Franculino.

En la lista de alternativas figura también Zian Flemming, de Burnley, mientras que un viejo conocido vuelve a sonar con fuerza: Richarlison. El informe sostiene que el brasileño “saltaría” ante la opción de regresar a su antiguo club, mientras Tottenham valora una venta. Un regreso así cambiaría el tono de todo el verano en Liverpool.

El lateral derecho, la urgencia que no se apaga

Dentro del club, el diagnóstico es nítido desde hace meses: el lateral derecho es una necesidad prioritaria. Nada ha cambiado en ese frente.

Guela Doue, de Strasbourg, ha sido durante un tiempo la opción preferida. El Everton ha realizado varias aproximaciones por el internacional marfileño, pero el jugador espera una oportunidad en un club de Champions League. Ahora, con Paris Saint-Germain entrando en el cuadro como posible destino, el escenario se complica.

El riesgo es evidente: esperar demasiado y quedarse sin nada. Por eso Daniel Muñoz, de Crystal Palace, gana peso en la agenda. TeamTalk asegura que el colombiano sigue “bajo seria consideración” y que Palace estaría dispuesto a escuchar ofertas en torno a los 25 millones de libras. Un precio elevado, sí, pero por un lateral ya probado en la Premier.

En un equipo que quiere ganar metros, intensidad y fiabilidad, ese puesto puede marcar la diferencia.

Banda izquierda y eje defensivo: la profundidad como obsesión

El otro costado de la defensa también está en revisión. El Everton busca un lateral izquierdo que compita de verdad con Vitaliy Mykolenko y que aporte equilibrio a una plantilla que afrontará un calendario exigente.

Entre los nombres evaluados aparece Melvin Bard, de Nice. El objetivo es simple, pero imprescindible: que el equipo no se quede corto en octubre, cuando empiecen a acumularse partidos, golpes y sanciones.

En el centro de la zaga, la situación es algo más delicada. El movimiento depende, en buena medida, de las salidas. TeamTalk apunta que el club se prepara para un posible adiós de Jake O’Brien antes del cierre. La postura es idéntica a la de Beto: no habrá salida sin relevo directo. Leeds United, Crystal Palace y Sunderland figuran como destinos potenciales para el defensa.

Si se abre esa puerta, el Everton quiere tener ya al sustituto en el umbral.

Un mercado con idea: disciplina, oportunidades y un mensaje claro

Lo que sobresale de la estrategia del Everton es que no se trata del típico caos de última hora. Hay un hilo conductor: cubrir cuatro posiciones clave, mantener disciplina en las decisiones y, al mismo tiempo, estar listo para aprovechar oportunidades y gestionar salidas inevitables.

Un delantero con gol como Franculino —o un regreso de impacto como el de Richarlison—, dos laterales que eleven el nivel competitivo y un central que asegure fondo de armario cambiarían el rostro del equipo de Moyes de aquí a pocos días.

El Everton ha empezado fuerte. Ahora tiene la ocasión de transformar un buen inicio en algo más sólido, más duradero. La cuestión es sencilla y decisiva: ¿será tan contundente en el mercado como lo ha sido en el césped?