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Garcia y Benn: Pesaje listo para el gran combate en Las Vegas

La balanza ya habló en Las Vegas: Ryan Garcia y Conor Benn están listos para ajustar cuentas bajo las luces del T-Mobile Arena. El campeón wélter del WBC, figura central de la velada, marcó 145.5 libras; el británico, 146. Sin dramas, sin sobresaltos. Solo la calma tensa de las grandes noches, cuando ya no hay excusas y lo único que queda es pelear.

La función del sábado, que se verá en directo por Paramount+, se ordenó en la báscula con una precisión casi quirúrgica. Cada paso al peso fue un recordatorio de lo que hay en juego: cinturones, reputaciones y futuros.

Garcia–Benn: cuentas pendientes en las 147

Garcia, dueño del cinturón wélter del WBC, llegó primero, seco, afilado, claramente dentro del límite de 147 libras. Su 145.5 habla de confianza: margen suficiente para moverse, sin rastro de sufrimiento extremo en el corte de peso.

Frente a él, Conor Benn, el pegador británico que lleva tiempo llamando a la puerta de las grandes carteleras estadounidenses, detuvo la aguja en 146. Un peso cómodo, que sugiere que llegará con gasolina para forzar el combate en los intercambios y meter presión desde el inicio.

La historia entre ambos se ha ido calentando fuera del ring. El sábado, cada gramo ya estará olvidado. Solo contará quién impone su estilo en las 147 libras.

Jai Opetaia y Noel Mikaelian, choque de campeones en crucero

Si la pelea estelar promete fuego, la coestelar tiene aroma de unificación de época. Jai Opetaia defenderá sus títulos crucero de Zuffa Boxing y The Ring ante el campeón WBC de las 200 libras, Noel Mikaelian.

Opetaia marcó 199 libras, exactamente donde quería estar: en el filo del límite, fuerte, sólido, sin dar concesiones. Mikaelian, por su parte, clavó las 200 libras, el máximo permitido en la categoría. Dos campeones, dos estilos, un solo mensaje en la báscula: ninguno piensa ceder un centímetro.

El resto de la cartelera: pólvora en todos los pesos

La jornada de pesaje dejó una cartelera secundaria bien equilibrada, con nombres que buscan dar un golpe sobre la mesa.

  • En las 135 libras, Mark Magsayo registró 134.5, mientras que Andres Cortes dio justo el límite, 135. Duelo atractivo entre un boxeador de alto ritmo y otro que llega al tope del peso, probablemente buscando maximizar potencia.
  • En los pesos pesados, Damazion Vanhouter (234.5) y Raphael Akpejiori (246) ofrecieron el contraste típico de la división: movilidad contra masa. Vanhouter, más ligero, apunta a un planteo de desplazamientos; Akpejiori, con casi 12 libras más, a imponer físico y pegada.
  • En las 132 libras, Oswaldo Molina marcó 131.5 y Pablo Rubio 131, ambos con margen y sin señales de sufrimiento.
  • En las 168, Abel Gonzalez (167.5) y Raul Salomon (167) quedaron prácticamente calcados en la báscula, preludio de un combate en el que los detalles técnicos pueden decidirlo todo.
  • En superwélter, Vlad Panin (151.5) y Dakota Linger (150.5) también cumplieron con holgura. Sus números sugieren una pelea intensa, con dos boxeadores cómodos en la categoría, listos para intercambiar sin la losa de un corte de peso extremo.
  • La velada se completa con más acción en wélter: Jose Ramirez y Alex Rocha clavaron idénticas 146.5 libras, un espejo perfecto antes de cruzarse.
  • Y en otra cita llamativa, Sean Garcia y Abraham Morales, anunciados en la franja de 147, dieron ambos 134 libras, muy por debajo del máximo. Llegan frescos, sin castigo en la báscula, con margen para volar sobre el ring.

La ceremonia de pesaje dejó lo que todos querían ver: ningún drama, ningún título en riesgo por la báscula, solo miradas duras y promesas silenciosas. Ahora ya no hay cifras, solo guantes, esquinas y un T-Mobile Arena dispuesto a comprobar quién realmente pertenece a la cima.