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Gira de Pakistán en Inglaterra: Crisis y Cambios Drásticos

La gira de Pakistán en Inglaterra, ya golpeada por dos derrotas contundentes, ha entrado ahora en territorio aún más turbulento. El Pakistan Cricket Board (PCB) ha abierto una investigación disciplinaria interna mientras el equipo se recompone a toda prisa antes del tercer y último test en Birmingham.

Una gira rota por dentro

Siete jugadores y dos entrenadores fueron llamados de vuelta a casa a mitad de la serie, una sacudida mayúscula tras los tropiezos en Lord’s y Headingley. El anuncio de la investigación solo añadió más ruido a un vestuario ya alterado.

El director de medios del PCB, Amir Mir, confirmó en X que el organismo ha iniciado un proceso disciplinario interno “tras informaciones en los medios sobre disciplina y conducta”, subrayando que el caso se tramita bajo los reglamentos del Board y con “la debida consideración” a todos los implicados.

La palabra clave es “interna”. Nada de nombres, nada de detalles. Solo un mensaje claro: el asunto se queda, de momento, dentro de las paredes del PCB.

Teléfonos requisados y sospechas crecientes

Mientras el Board guarda silencio, los rumores se han disparado. Medios locales informaron de que el PCB habría obtenido datos de los teléfonos móviles de Imam-ul-Haq y Mohammad Rizwan antes de que ambos regresaran a Pakistán.

Según Geo News, los teléfonos de los dos jugadores fueron tomados por el oficial de seguridad del equipo después de la derrota por 194 carreras en el segundo test en Lord’s. El canal asegura que los dispositivos fueron devueltos pocas horas antes de que los jugadores abandonaran el Reino Unido.

Amir Mir, sin embargo, pidió frenar las conjeturas. Advirtió de que los informes especulativos o no verificados, “especialmente los procedentes de fuentes externas hostiles”, no deben considerarse creíbles y pidió a aficionados y partes interesadas que se atengan únicamente a las comunicaciones oficiales del PCB.

La desconfianza, no obstante, ya está instalada en el ambiente.

Un giro brusco en mitad de la serie

El Board reaccionó con mano dura tras las dos derrotas iniciales de la serie de tres test. No solo cambió medio equipo: también alteró la estructura técnica.

Sarfaraz Ahmed fue relevado como entrenador de test y reemplazado por Mike Hesson, mientras Ashley Noffke tomó el mando del cuerpo de lanzadores en lugar de Umar Gul. Un rediseño profundo con la serie aún viva, y con Inglaterra oliendo sangre.

Entre los jugadores enviados de vuelta figuran piezas clave. El wicketkeeper-batter Mohammad Rizwan, el opener Imam-ul-Haq y Salman Ali Agha —capitán en el primer test— estuvieron en el primer grupo de siete cricketers que abandonaron la gira incluso antes de que Hesson se incorporara al plantel en el Reino Unido.

También salieron el seamer Khurram Shahzad y el spinner zurdo Ali Usman, ambos con participación en los dos primeros encuentros. Aamir Jamal y Mohammad Awais ni siquiera llegaron a debutar en Lord’s o Headingley antes de ser liberados.

Un giro brusco, casi de pánico, en plena tormenta deportiva.

Noffke, al margen del huracán

En medio de este escenario, Ashley Noffke intenta aislar al grupo que queda en Inglaterra. El nuevo bowling coach dejó claro que no forma parte del núcleo que decide en materia disciplinaria.

“Estoy fuera de ese modelo de toma de decisiones”, explicó ante la prensa tras la sesión de entrenamiento en Edgbaston. Con casi 15 meses de experiencia con el equipo de white ball, sabe que el ruido externo es casi una constante en el cricket pakistaní.

Su mensaje al vestuario es sencillo: bloquear el ruido, centrarse en el juego. Noffke subrayó que hay “grandes oportunidades” para jóvenes cricketers muy talentosos, una forma de recordar que, pese al caos, el tercer test sigue siendo un escaparate de élite.

Directivos en defensa propia, leyendas en contra

La sacudida no ha pasado desapercibida en Pakistán. Uno de los cuatro seleccionadores, Aaqib Javed, y el presidente del PCB, Mohsin Naqvi, han salido a defender los cambios en mitad de la serie, justificando la necesidad de reaccionar con fuerza tras los descalabros en Inglaterra.

Las críticas, sin embargo, han llegado desde voces con peso propio. Exestrellas como Shahid Afridi y Shoaib Malik han cuestionado la oportunidad y la lógica de alterar tan radicalmente el equipo y el cuerpo técnico con la serie aún en juego, una postura que conecta con el malestar de una parte de la afición.

La fractura entre la dirigencia y algunos referentes históricos vuelve a escena justo cuando el equipo más necesitaría calma.

Edgbaston espera respuestas

Mientras el PCB gestiona su investigación a puerta cerrada y el ruido mediático crece, el cricket no se detiene. El tercer test arranca el miércoles en Birmingham, con un grupo remendado y un staff técnico recién reconfigurado intentando recomponer el ánimo.

Pakistán llega golpeado en el marcador, sacudido en el vestuario y bajo escrutinio institucional. Entre expedientes disciplinarios, móviles requisados y cambios de última hora, la pregunta es inevitable: ¿será Edgbaston el punto de quiebre definitivo o el inesperado inicio de una reconstrucción?