Harry Brook hace historia con su segundo siglo en T20I
En Southampton, bajo las luces y con el viento del canal golpeando el Ageas Bowl, Harry Brook volvió a escribir su nombre donde ya casi no queda espacio: en la parte más alta de los libros de récords.
El capitán de Inglaterra destrozó a Sri Lanka con un 114* de pura autoridad en el primer T20I de la serie, y con ello se convirtió en el único capitán de un equipo Full Member en anotar dos siglos en T20I en un mismo año calendario. Nadie más lo ha hecho. En ningún otro país. En ningún otro formato corto.
Un siglo a toda velocidad
Brook no se limitó a hacer historia; lo hizo a una velocidad brutal. Alcanzó el centenar en solo 42 bolas y terminó en 114* de 49 envíos, una entrada que combinó poder desmedido con una calma casi insolente.
Inglaterra ya había encendido el acelerador cuando él decidió subir un cambio más. Junto a Jos Buttler, su antecesor en el timón del white-ball, tejió una asociación de 128 carreras que dejó a Sri Lanka sin aire ni respuestas. Buttler castigó con 80 de 44 bolas; Brook, con 114* de 49, fue el eje de una exhibición ofensiva que llevó a los locales hasta 254, un total que rozaba lo humillante para un primer partido de serie.
La presión terminó por aplastar al rival antes incluso de que comenzara la persecución.
Brook entra en territorio de gigantes
Con este nuevo siglo, Brook se coloca en la cima de una lista que mezcla épocas, formatos y estilos, pero que tiene un denominador común: capitanes que dominaron un año como pocos.
En Test, el referente sigue siendo Ricky Ponting, con siete siglos como capitán en 2006. En ODI, Virat Kohli firmó seis cientos con el brazalete en 2017 y 2018. En T20I, la línea de mando cambia de manos: el 2026 ya es el año de Brook, que se queda solo con dos siglos como capitán en este formato para equipos Full Member.
La dimensión de lo que está haciendo se entiende mejor cuando se mira el contexto más amplio. Brook se ha colado también en el club más exclusivo de capitanes con más siglos en T20I. Sus dos cientos han llegado en apenas 23 entradas. Rohit Sharma y Babar Azam tienen tres cada uno, pero necesitaron 62 y 78 innings respectivamente. La comparación habla por sí sola.
Una racha que roza lo irreal
Lo de Southampton no fue un destello aislado. Es la continuación de una secuencia que, a estas alturas, parece un videojuego.
Sus últimas tres entradas en T20I: 79* de 35 bolas contra India, 95* de 45 contra el mismo rival y ahora 114* de 49 frente a Sri Lanka. Son 288 carreras sin haber sido eliminado, una media teórica infinita y una tasa de strike de 223,25. Números que rompen cualquier referencia habitual del cricket internacional.
Cada vez que sale al crease, Brook está redefiniendo lo que significa “forma” en este formato.
Los bowlers rematan la obra
Con 254 en el marcador, Inglaterra no necesitaba heroísmos con la bola, solo disciplina y algo de filo. Lo tuvo de sobra.
Sonny Baker impactó de inmediato con un 3/12 que cortó cualquier intento de respuesta seria. Su ritmo y agresividad descolocaron a una alineación de Sri Lanka que nunca encontró respiro. Jamie Overton añadió dos wickets y la persecución se convirtió en una lenta caída.
Hubo chispazos de resistencia. Dunith Wellalage lanzó un cameo de 33 carreras a toda prisa, Eshan Malinga añadió algunos golpes tardíos, pero solo maquillaron el marcador. Sri Lanka terminó completamente derribada al cierre del 19º over.
El resultado final fue tan contundente como el desarrollo del partido: victoria de Inglaterra por 119 carreras y 1-0 en una serie de tres encuentros que, si mantiene este guion, puede convertirse en un escaparate personal para su capitán.
Porque la noche, más allá del margen del triunfo, perteneció a Harry Brook. Su segundo siglo de T20I en 2026 no solo le dio un récord único como capitán de un Full Member; confirmó que este año, en el formato más explosivo del juego, la batuta la lleva él. Y la pregunta ya no es qué récord puede romper, sino cuántos le quedarán por alcanzar antes de que termine la temporada.




