Imam-ul-Haq y Mohammad Rizwan apartados del President’s Trophy por investigación
Imam-ul-Haq y Mohammad Rizwan, apartados del torneo doméstico en medio de una investigación por filtraciones
La tormenta que sacude al cricket paquistaní ha dado un giro más serio: Imam-ul-Haq y Mohammad Rizwan no podrán disputar el President’s Trophy Grade-I, el principal torneo de primera clase del país, hasta que concluya la investigación que les implica. El campeonato arranca este sábado en cuatro sedes, pero dos de los nombres más reconocibles del equipo nacional se quedarán al margen.
No es una decisión deportiva. Es disciplinaria. Y nace en el corazón del vestuario de la selección.
Investigación por posibles filtraciones desde el vestuario
La Agencia Nacional de Investigación de Delitos Cibernéticos de Pakistán (NCCIA) interrogó a ambos jugadores el jueves, tras una denuncia formal presentada por el Pakistan Cricket Board (PCB). En el centro del caso, una acusación tan delicada como explosiva: presuntas filtraciones de información desde el vestuario del equipo nacional durante la gira de Tests en Inglaterra.
Imam-ul-Haq y Mohammad Rizwan ya habían quedado señalados cuando fueron llamados de vuelta a casa junto a otros cinco jugadores después de las derrotas en los dos primeros Tests de la serie de tres. Cinco de ellos salieron por motivos estrictamente deportivos. Con Imam y Rizwan, el PCB fue más allá: anunció una investigación interna específica sobre su conducta.
La presión no ha hecho más que aumentar desde entonces.
Según informa el diario Dawn, los dos internacionales acudieron a la oficina de la NCCIA en Lahore, donde fueron interrogados durante unas cuatro horas. Explicaron a los investigadores que sus teléfonos móviles ya se encuentran en poder de la agencia y que pueden ser sometidos a un examen forense. También habrían pedido más tiempo para presentar explicaciones por escrito.
Capitán y vicecapitán… pero fuera de juego
El caso irrumpe de lleno en el escenario doméstico. Imam-ul-Haq había sido nombrado capitán del equipo de Oil and Gas Development Company, mientras que Mohammad Rizwan figuraba como vicecapitán de Sui Northern Gas Pipelines. Dos roles de liderazgo, dos figuras llamadas a marcar el ritmo del torneo.
Sin embargo, la realidad competitiva ya apuntaba a otro desenlace. De acuerdo con las fuentes citadas por la publicación, ninguno de los dos habría podido disputar la primera jornada de todos modos: no participaron en las pruebas físicas obligatorias previas al inicio del campeonato, requisito indispensable para poder jugar.
La sanción temporal, por tanto, no solo congela su presencia en el President’s Trophy Grade-I, sino que también cristaliza la sensación de que el caso ha escalado por encima de cualquier consideración deportiva.
El eco del Lord’s Test
El nombre de Imam-ul-Haq ya estaba bajo el microscopio antes incluso de la denuncia ante la NCCIA. El seleccionador nacional y director de alto rendimiento del PCB, Aaqib Javed, había adelantado que el bateador sería investigado por no salir a batear en ninguna de las dos entradas del segundo Test frente a Inglaterra en Lord’s, un encuentro que Pakistán perdió por 194 carreras.
Ese episodio, deportivo en apariencia, ahora se ve rodeado por un contexto mucho más oscuro. El PCB quiere respuestas. La NCCIA también.
Mientras el President’s Trophy Grade-I se pone en marcha sin dos de sus protagonistas más mediáticos, el cricket paquistaní se enfrenta a una pregunta incómoda: ¿hasta qué punto está blindado el vestuario nacional en una era en la que un solo mensaje puede cambiarlo todo?




