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Joe Root y su determinación: 14.000 carreras por una razón

Joe Root atraviesa uno de esos veranos incómodos en los que las estadísticas parecen gritar más alto que el propio bateador. Pero el capitán de Inglaterra no se inmuta. Ni un milímetro.

“No estoy demasiado preocupado”, asegura. “Tengo 14.000 carreras por una razón”.

No es una frase vacía. Root es el máximo anotador de Inglaterra en Tests y solo Sachin Tendulkar le supera en la historia del formato. Aun así, este verano sus números son humanos, casi corrientes: solo dos cincuenta y una media de 29,44, la segunda más baja de toda su carrera en una temporada en casa.

Para cualquiera sería una crisis. Para Root, es un problema a resolver.

Un verano a la contra

Los números son tozudos. En sus últimos siete Tests, Root ha sido eliminado leg before wicket en nueve ocasiones. Siete de ellas, este mismo verano. Una secuencia que alimenta la narrativa de una supuesta “debilidad técnica” y da munición a críticos y exjugadores.

Root, sin embargo, pone el foco en el contexto: un verano en el Reino Unido con la bola moviéndose más que de costumbre, condiciones duras para todos los bateadores y decisiones al límite.

“Por supuesto que frustra que haya una especie de tendencia”, admite. “Probablemente haya cuatro decisiones de umpire’s call ahí dentro que podrían haber caído del otro lado, y la bola está desviándose más que nunca”.

No es una queja, es un diagnóstico. Root conoce el oficio. Sabe que en este nivel los márgenes son mínimos y que una racha de decisiones ajustadas puede deformar cualquier estadística.

“He jugado a este juego durante mucho tiempo y siempre he encontrado maneras de resolver problemas y salir adelante. No veo esto como algo diferente”, explica. “Hay una razón por la que tengo 14.000 carreras y por la que he jugado casi 15 años a este nivel”.

El eco de Warner y el giro de la historia

La conversación sobre su supuesto problema con el lbw no es nueva. El verano pasado, David Warner lanzó una pulla pública: “Tendrá que quitarse la tabla de surf de la pierna delantera”, bromeó el australiano al hablar de las opciones de Root en los Ashes.

En aquel momento, los datos desmentían la burla. Entre agosto de 2022 y el cuarto Test de los Ashes en Melbourne, Root solo fue eliminado lbw por seamers en tres ocasiones en Tests. Nada que justificara el ruido.

El giro llegó después. La actual racha de lbw arranca precisamente en Melbourne, cuando Jhye Richardson le atrapó en la segunda entrada del Boxing Day Test. Desde entonces, nueve eliminaciones leg before en 12 entradas, todas ante pace bowlers.

El patrón es claro: todos contra lanzadores diestros, con la bola lanzada fuera del off stump y regresando hacia él. No son relámpagos de 90 mph, sino bowlers alrededor de las 84 mph, los que han encontrado esa puerta entre técnica, guardia y trayectoria.

Trabajo, no pánico

Root no se esconde detrás de excusas. Asume la exigencia del formato y la necesidad de ajustar.

“En este juego no te regalan nada”, subraya. “Tienes que trabajar por todo. Tienes que seguir trabajando duro y desde luego yo voy a seguir haciéndolo”.

Habla como alguien que ha pasado por baches antes y ha salido más fuerte. Para él, la clave está en la evolución constante.

“Siempre te van a poner a prueba y siempre vas a tener que buscar cómo evolucionar y aprender. Nunca he rehuido eso y desde luego no voy a hacerlo de ahora en adelante”.

No hay dramatismo, solo determinación. Una mezcla muy propia de un jugador que ha convertido la consistencia en su marca personal durante más de una década.

El respaldo de quien le conoce

Desde fuera, las alarmas suenan. Desde dentro del círculo de ex capitanes de Inglaterra, el mensaje es otro. Michael Vaughan, que conoce bien la presión del puesto y la volatilidad de la forma, se muestra confiado.

“Siempre ha superado problemas y estoy bastante seguro de que superará este”, afirma. “Es un problema porque está pasando de forma regular, pero ha tenido problemas en el pasado de los que ha sabido regresar. No hay duda de que estará bien con el tiempo”.

Es el tipo de respaldo que pesa. No por el elogio, sino por el reconocimiento de un patrón: Root ha tenido baches técnicos antes, los ha identificado, los ha trabajado y los ha enterrado.

La diferencia ahora es el volumen de ruido alrededor, amplificado por el dato de los nueve lbw y por una media que no encaja con su estatus.

El siguiente paso

Root, por su parte, mantiene la mirada larga. “Intentas ser realista y entender dónde está todo, pero también saber qué necesitas hacer para seguir mejorando y seguir siendo mejor. Estoy bastante seguro de que saldré por el otro lado. No estoy demasiado preocupado por eso”.

Es la voz de alguien que se sabe juzgado por una carrera entera, no por un mes de verano. La de un bateador que ha construido 14.208 carreras a base de soluciones, no de excusas.

La pregunta ahora no es si tiene un problema. Está ahí, en el vídeo y en la hoja de estadísticas. La cuestión es cuánto tardará Joe Root en convertir esta racha de lbw en otro capítulo más de superación en una carrera que, lejos de apagarse, todavía parece tener mucho que decir.