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Jovic vence a Eala y se enfrenta a Coco Gauff en octavos

En el Arthur Ashe Stadium no hubo espacio para la amistad. Solo para los nervios, los cambios de guion y una joven estadounidense que se negó a dejar pasar su gran oportunidad. Iva Jovic, de 18 años, necesitó casi tres horas para doblegar a Alexandra Eala por 7-5, 3-6 y 7-5 y meterse por primera vez en la cuarta ronda del US Open.

Hace unos días compartían sonrisas en Nueva York durante la Fan Week, jugando un dobles distendido junto a sus padres. Esta vez, la escena fue muy distinta. Desde el primer peloteo quedó claro que ninguna iba a regalar nada.

Jovic se llevó un primer set ajustado, decidido por pequeños detalles en los juegos finales. Eala, de 21 años, respondió con carácter: subió una marcha en el segundo parcial, ajustó sus golpes y tomó la iniciativa para forzar el tercer set. El público, dividido entre el cariño a la amiga visitante y el apoyo a la promesa local, empezó a notar la tensión.

El desenlace fue un vaivén. La manga definitiva se convirtió en una montaña rusa de sensaciones, con las dos jugadoras alternando rachas y salvando momentos comprometidos. Cada turno de servicio pesaba más que el anterior, cada error dolía el doble. Cuando el partido amenazaba con escapársele, Jovic apretó los dientes, sostuvo su saque en los juegos clave y terminó cerrando el triunfo para poner el 3-0 en sus enfrentamientos particulares con la filipina.

Su victoria llegó como un rayo de luz en un día gris para el tenis estadounidense, marcado por las eliminaciones de Taylor Fritz, Madison Keys y Amanda Anisimova.

Mientras otros nombres ilustres se despedían, la joven de casa firmaba la mejor actuación de su carrera en este torneo.

Número 14 del mundo, Jovic nunca había superado la segunda ronda en sus dos participaciones anteriores en el US Open. Ese techo ya es historia. Y el premio es mayúsculo: un duelo de octavos completamente estadounidense ante la cuarta cabeza de serie, Coco Gauff, que más temprano había dejado fuera a la española Cristina Bucsa.

De una tarde de amistad aparcada y batalla sin concesiones, Jovic sale reforzada y con un nuevo escenario por conquistar: un cara a cara con Gauff en el gran escaparate de Nueva York. Ahí se medirá no solo a una de las grandes favoritas, sino también a la pregunta que ya flota en el torneo: ¿estamos viendo el despegue definitivo de otra estrella local?