Juegos Asiáticos: Talento y Tensión en la Competencia
En un día cargado de tensión y medallas en los Juegos Asiáticos, una adolescente tímida, un equipo implacable y una nueva generación de tiradores marcaron el pulso de la jornada.
Yu Zidi, la niña que nada como récord mundial y teme al micrófono
Yu Zidi tiene 13 años, gafas de colegiala y un problema muy particular: le asustan más las entrevistas que las finales continentales.
En la piscina, no titubea. Su 2:06.10 en el estilo combinado la llevó a una victoria arrolladora y, sobre todo, al mejor registro mundial del año en la prueba. Se quedó a solo 0.40 segundos del récord del mundo de Summer McIntosh. Un suspiro. Para cualquiera sería un aviso al planeta; para ella, apenas el inicio.
Fuera del agua, el ritmo cambia. Yu, que cumplirá 14 años el mes que viene, esquiva los micrófonos como si fueran rivales en la calle de al lado. Tras sus últimas actuaciones deslumbrantes, ha intentado mantenerse lejos de los periodistas. Cuando por fin la convencen para hablar, lo hace con la misma inseguridad que sus rivales sienten al verla en el poyete de salida.
“¿Cómo respondo a esta pregunta? ¿Me pueden enseñar? ¿Solo quieren que diga lo que siento?”, lanzó en chino a los reporteros esta semana, más descolocada que en cualquier viraje.
Le preguntan si lo más difícil del día son las preguntas. Sonríe, se le escapa una risita y suelta: “Cada vez solo quiero irme flotando a otro lugar”.
En la piscina domina. Ante las cámaras, todavía está aprendiendo a respirar.
Kabaddi: India pisa el acelerador
En el tatami del kabaddi masculino, no hubo espacio para la timidez. El equipo de India arrolló a Corea del Sur por 63-31 en un duelo del Grupo A que confirmó lo que ya se intuía: los vigentes campeones siguen marcando territorio.
Dos partidos, dos victorias, y la cima del grupo bien sujeta.
El calendario no da tregua. India se medirá a Bangladesh el miércoles 23 de septiembre y cerrará la fase de grupos ante Chinese Taipei el jueves 24. Ritmo de torneo corto, margen de error mínimo y una sensación clara: el campeón no está dispuesto a ceder ni un centímetro.
El conjunto femenino también entra en zona caliente. Tras debutar con triunfo ante Bangladesh el lunes 21, se cruzará con Irán en su segundo partido del Grupo A. Un choque que huele a examen serio.
Esgrima: paso al cuadro principal
En las pistas de esgrima, dos nombres indios dieron un paso más en el cuadro de florete masculino individual. Hemash Sanasam y Sachin avanzaron a la ronda de 32 tras firmar cada uno tres victorias y dos derrotas en la fase de grupos.
No fue una clasificación brillante, pero sí eficaz. Ambos terminaron cuartos en sus respectivas poules y se ganaron el derecho a seguir en liza.
El siguiente obstáculo viene de Kazajistán por partida doble: Hemash se enfrentará a Galim Nurumov, mientras que Sachin se verá con Timofey Semyonov. Dos duelos directos, margen mínimo para el error.
En espada femenina individual, Taniksha Khatri y Mitva Jesangbhai Chaudhari se suman a la pelea, intentando abrirse camino en un cuadro siempre áspero.
Tiro: de una clasificación brillante a un cuarto puesto que sabe a poco
En el polígono de tiro, el día dejó sensaciones mezcladas para India. El dúo formado por Elavenil Valarivan y Parth Mane se ganó el derecho a soñar con el podio en el 10 m rifle de aire mixto tras una clasificación de mucho nivel: 634.6 puntos y billete directo a la final entre las cuatro mejores parejas.
China marcó el ritmo desde el inicio con Wang Zifei y Sheng Lihao firmando un 638.9 de récord mundial de clasificación. El listón estaba altísimo. Aun así, India se metía en la pelea grande.
La final, sin embargo, contó otra historia. Valarivan y Mane nunca lograron engancharse al grupo de cabeza, siempre a remolque de China, Corea del Sur y Japón. El marcador lo reflejó sin anestesia: 376.3 puntos y eliminación, cuarto lugar final.
Venían de ganar ya una plata en pruebas distintas. Esta vez, la remontada no llegó.
Karate: un bronce que se escapa por un detalle
En el tatami de karate, Chetan Bhatt se quedó con el sabor más amargo del deporte: perder una medalla por una regla que premia el primer golpe.
El indio cayó ante Meng-yu Chung, de Chinese Taipei, en el combate por el bronce de kumite masculino -84 kg. El marcador cerró en 1-1, con un yuko para cada uno, pero el triunfo fue para Chung por Senshu, la norma que otorga la victoria a quien anota el primer punto en caso de empate.
Un matiz, una acción, una medalla que cambia de manos.
Bhatt había llegado a ese combate tras una dura semifinal, en la que perdió 0-8 ante Mohammad Aljafari, de Jordania, en el Toyohashi Gymnasium. Del golpe de la derrota clara al filo de un podio que se escapa por centímetros.
Una jornada que revela algo más
Entre una niña que nada a ritmo de récord mundial pero teme al micrófono, un campeón de kabaddi que no levanta el pie del acelerador y tiradores que pasan en horas de la euforia a la frustración, los Juegos Asiáticos dejaron algo claro: el talento no falta.
La pregunta es quién sabrá sostenerlo cuando la presión vuelva a subir.




