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Killian Phillips se une a Irlanda en la UEFA Nations League

La ventana de la UEFA Nations League se le ha torcido a Heimir Hallgrimsson antes incluso de arrancar. Dos bajas en el centro del campo, en apenas unas horas, han obligado al seleccionador de la República de Irlanda a mover ficha. Y el beneficiado tiene nombre y apellido: Killian Phillips, mediocentro de St Mirren.

Jamie McGrath, de Hibernian, y Harvey Vale, de Queens Park Rangers, cayeron casi al mismo tiempo. Ambos se resintieron en el calentamiento de sus partidos del fin de semana, McGrath ante Aberdeen y Vale frente a Preston North End. No llegaron ni a arrancar. Las molestias encendieron las alarmas en Dublín y, tras las pruebas pertinentes, la confirmación llegó esta mañana: los dos quedan fuera de esta ventana internacional.

Hallgrimsson pierde creatividad y llegada con McGrath, y versatilidad con Vale. Gana, en cambio, la energía y el despliegue de Phillips, que ve recompensado su rendimiento en Escocia con una llamada que puede marcar un antes y un después en su carrera.

El centrocampista se incorporará hoy mismo a la concentración en Dublín, justo a tiempo para subirse al avión rumbo a Pristina, donde Irlanda abrirá el jueves su participación en la Nations League frente a Kosovo. No hay margen para una adaptación lenta: aterriza y entra de lleno en la batalla por un puesto en el once o, como mínimo, en la rotación.

El calendario no da respiro. Tras Kosovo, los Boys in Green viajan a Debrecen, en Hungría, para medirse a Israel, antes de regresar a casa para un duelo siempre especial en el Aviva Stadium ante Austria. La ventana se cerrará con un segundo choque frente a Israel, esta vez en Bačka Topola, Serbia. Cuatro partidos, tres países distintos, muchas decisiones por tomar.

En la portería, Hallgrimsson mantiene su trío: Caoimhin Kelleher, ahora en Brentford, Max O'Leary, de West Bromwich Albion, y Gavin Bazunu, en Bolton Wanderers. Entre los defensas, una mezcla de experiencia y proyección con James Abankwah (Udinese), Joel Bagan (Cardiff City), Jimmy Dunne (Queens Park Rangers), John Egan (Hull City), Liam Kitching (Sheffield United), Ryan Manning (Southampton), Jake O'Brien (Everton), Dara O'Shea (Ipswich Town) y Liam Scales (Celtic).

El foco, sin embargo, se concentra en una sala de máquinas remodelada a la fuerza. Finn Azaz (Southampton), Conor Coventry (Charlton Athletic), Jason Knight (Bristol City), Jayson Molumby (West Bromwich Albion) y Bosun Lawal (Stoke City) formaban ya un bloque competitivo. Ahora se suma Phillips, llamado a aportar piernas, intensidad y presencia en ambas áreas en un tramo de competición que no admite despistes.

Arriba, la responsabilidad del gol se reparte entre jóvenes con hambre y delanteros que buscan consolidarse: Owen Elding (Hibernian), Adam Idah (Swansea City), Jack Moylan (Cardiff City), Chiedozie Ogbene (Lincoln City), Troy Parrott (Real Betis), Rocco Vata (Watford) y Tom Cannon (Sheffield United). Un frente de ataque variado, con velocidad, juego al espacio y remate.

Las lesiones de McGrath y Vale obligan a reajustar planes y automatismos. También abren una puerta que Phillips no esperaba tan pronto. El escenario no puede ser más exigente: cuatro partidos oficiales, viajes constantes y una Nations League que Irlanda quiere usar como trampolín competitivo.

En un calendario tan comprimido, los detalles cuentan. Y en medio de la mala fortuna con las lesiones, Hallgrimsson descubre si la nueva sangre del mediocampo, con Phillips al frente, está preparada para cambiar el pulso de esta selección.