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Leah Poulton lidera el cricket femenino en Inglaterra

El cricket inglés vuelve a mirar al sur. Esta vez, para entregar el timón de su equipo femenino a una australiana que conoce el alto rendimiento de cerca y no se asusta ante decisiones difíciles. Leah Poulton, ex bateadora internacional y figura clave en el desarrollo del cricket femenino en su país, ha sido nombrada directora general de la selección femenina de Inglaterra por el England and Wales Cricket Board (ECB).

Tiene 42 años, 90 partidos con Australia y una trayectoria que la ha llevado desde los banquillos de la Women's Big Bash League hasta la élite de la estructura de desarrollo en Cricket New South Wales. A partir de noviembre tomará el relevo de Clare Connor, en un movimiento que no es solo un cambio de nombres: es una redefinición del poder y del foco dentro del proyecto femenino inglés.

Una australiana al mando del futuro inglés

El cargo no es simbólico. El ECB ha dejado claro que Poulton será responsable directa del rendimiento de England women, England women A y England women U19, además de la eficacia y la reputación de todo el sistema de alto rendimiento femenino. Es decir, desde la élite hasta la última fase del camino hacia el equipo nacional.

Su área de influencia será amplia, pero muy concreta: el equipo absoluto y las vías que conducen a él. A diferencia de Connor, que acumuló múltiples funciones —desde subdirectora ejecutiva del propio ECB hasta cargos en el International Cricket Council y el Marylebone Cricket Club—, Poulton tendrá un mandato más nítido. Menos dispersión, más cancha. Más manos sobre el día a día.

Su hoja de servicios respalda esa apuesta. Ha sido entrenadora asistente de Sydney Thunder y Sydney Sixers en la Women's Big Bash League, pathway manager y asistente de las NSW Breakers, y más tarde entrenadora de alto rendimiento en Cricket Australia. Desde hace seis años dirige el área de élite femenina en Cricket NSW, el corazón del desarrollo australiano.

En Inglaterra no llega como desconocida. Ya ha trabajado con la seleccionadora Charlotte Edwards y con la seleccionadora Lydia Greenway en la Big Bash. En los entornos de alto rendimiento se la describe como una comunicadora clara, calmada, capaz de afrontar conversaciones incómodas cuando el proyecto lo exige.

Un relevo de peso en la estructura

La salida de Clare Connor no es el único cambio. El responsable de rendimiento femenino, Jonathan Finch, también ha abandonado el ECB. Poulton entra, de facto, como reemplazo de ambos, concentrando en una sola figura la responsabilidad deportiva y estratégica del programa.

El mensaje es evidente: menos capas intermedias, más responsabilidad concentrada y una línea directa entre el vestuario, el cuerpo técnico y la dirección del cricket femenino. El ECB subraya que trabajará codo a codo con Charlotte Edwards y con la capitana Nat Sciver-Brunt para trazar “una visión clara y unificada” que permita a Inglaterra competir de forma constante al máximo nivel mundial.

Poulton, por su parte, no ha escondido su ambición. Ha hablado de la ilusión y el honor que supone unirse a Inglaterra, de su deseo de “ayudar a dar forma a los programas” y, sobre todo, de “invertir en las personas”. Ha remarcado la importancia de las canteras sólidas y de una competición doméstica fuerte como base del éxito sostenido, y ha dejado claro que quiere conectar con todos los estamentos del juego para que la próxima generación de jugadoras inglesas tenga “todas las oportunidades para prosperar”.

No llega a un incendio. Llega a un equipo en calma.

Calma antes del gran verano

El momento de su aterrizaje es singular. La selección absoluta femenina no volverá a la acción hasta después de Navidad. Los primeros meses del invierno estarán centrados en los equipos por debajo de la élite, justo el terreno donde Poulton ha demostrado ser especialmente eficaz en Australia.

Ese margen le ofrece algo que pocos directivos reciben: tiempo para observar, escuchar y ajustar antes de que empiece la verdadera tormenta. Porque el año que viene no será uno cualquiera para el cricket inglés. En verano, Inglaterra recibirá a Australia en una nueva edición de las Ashes femeninas, en casa, con todo el foco mediático y emocional que eso implica.

Y ahí aparece el giro más llamativo de esta historia: será una australiana la que dirija, desde la cúpula, el intento inglés de recuperar la urna ante su país de origen.

No es la primera vez que el cricket inglés se encomienda a voces del hemisferio sur. El equipo masculino ya cuenta con dos seleccionadores de Nueva Zelanda, Stephen Fleming y Brendon McCullum, y un seleccionador australiano en Marcus North. Ahora, con Leah Poulton, otra figura procedente de las antípodas se sitúa en la cúspide del juego femenino en Inglaterra.

La apuesta está clara. Inglaterra confía en una arquitecta del modelo australiano para derribar, precisamente, la hegemonía australiana. La pregunta es sencilla y brutal: ¿podrá una mente forjada en el sistema más dominante del mundo guiar a Inglaterra hacia la conquista de unas Ashes que se le resisten desde hace demasiado tiempo?