Lionel Messi en Estados Unidos: ¿Continuará en Inter Miami hasta 2028?
Lionel Messi llegó a Estados Unidos en 2023 persiguiendo una última gran aventura. El puente lo tendió Sir David Beckham, mito de Manchester United y de la selección inglesa, hoy co-propietario de Inter Miami. Desde entonces, el impacto del argentino en el sur de Florida ha sido algo más que un simple fichaje mediático: ha cambiado el pulso del club y, en buena medida, de toda la MLS.
En poco tiempo, el icono del Barcelona ha levantado la Leagues Cup y el MLS Cup con los Herons, se ha llevado un par de premios MVP y ha convertido cada visita de Inter Miami en un espectáculo de entradas agotadas. Estadios llenos, camisetas rosas por todo el país y una sensación permanente de acontecimiento cada vez que el 10 pisa el césped.
El club ya consiguió ampliar el contrato inicial que Messi firmó al cruzar el Atlántico. Sin embargo, la gran pregunta flota en el ambiente: ¿llegará hasta el final de ese acuerdo? El propio jugador ha dejado entrever que el retiro definitivo no está tan lejos. El futbolista más laureado de la historia ya puso punto final a su carrera con Argentina tras 207 partidos, un Mundial ganado y tres finales disputadas. Ahora, toda su energía competitiva se concentra en Inter Miami.
Y sigue marcando diferencias. Hace apenas unos días firmó cuatro goles en un contundente 7-1 ante Montreal, una demostración de que su talento todavía domina partidos casi a voluntad. A su alrededor, un entorno familiar: Luis Suárez y Rodrigo De Paul, amigos íntimos, le acompañan en el día a día, mientras se especula con la posibilidad de que Neymar se una al proyecto en Florida para revivir aquel tridente temible, el famoso “MSN”.
Debate sobre el Futuro de Messi
En medio de este escenario, surge el debate: si Messi se siente cómodo, ¿no debería esperarse que continúe, al menos, un par de años más? Shaka Hislop, exguardameta de FC Dallas, lo tiene claro. En declaraciones a GOAL, el analista ve a Messi cumpliendo las condiciones más jugosas de su acuerdo: “Lo veo. Una de las razones es que estuvo en primera línea en la planificación de todo lo relacionado con la apertura del nuevo estadio y lo que viene. Creo que, como mínimo, querrá ver eso”.
Hislop va más allá y apunta a un futuro vínculo más allá del césped: un rol de embajador, una presencia constante en Miami aunque ya no vista de corto. Mientras el físico aguante, sostiene, Messi seguirá siendo jugador de Inter Miami. La renuncia a la selección encaja en esa lógica: a los 38 o 39 años, con todo ganado a nivel internacional, el calendario combinado de club y selección se vuelve una carga enorme. Para alguien que ya levantó el Mundial, el gran objetivo de cualquier carrera, el incentivo de seguir con Argentina se ha diluido.
El exguardameta no imagina a Messi en el próximo Mundial dentro de cuatro años. Y plantea una consecuencia directa: al dejar de lado la selección, el argentino protege su cuerpo, alarga su vida útil en el fútbol de clubes y, de paso, refuerza las opciones de Inter Miami de seguir disfrutando de su estrella.
Hislop responde sin rodeos a la cuestión de fondo: “Sí, creo absolutamente que seguirá en Miami en 2028 como mínimo. A partir de ahí, dependerá solo de él. Pero en 2028, espero verlo con la camiseta de Miami”. Es una previsión que encaja con la hoja de ruta del club y con el papel central de Messi en el proyecto del nuevo estadio y en la consolidación de la franquicia como referencia global.
Sin embargo, la historia no es lineal. Hace poco, en una publicación cargada de emoción tras la muerte de su padre, Messi dejó una frase que encendió todas las alarmas: “No sé qué voy a hacer sin ti, no sé cómo seguir. Solo jugué al fútbol y ahora tengo bastantes dudas de que lo siga haciendo por mucho tiempo más”. Un mensaje crudo, íntimo, que choca con cualquier cálculo frío sobre años de contrato o proyecciones comerciales.
Inter Miami, por supuesto, se aferra a él. Sabe que tiene en sus manos al mayor imán de público que ha visto el fútbol estadounidense. La MLS, como estructura, también entiende que su número 10 es la cara más poderosa para seguir expandiendo la liga en el mapa mundial. Cada gol, cada asistencia, cada gesto de Messi se convierte en contenido, en impacto, en negocio.
Entre el duelo personal, el desgaste de una carrera eterna y el atractivo de un proyecto que lo sitúa en el centro del fútbol en Estados Unidos, se dibuja el tramo final de la trayectoria del argentino. Hislop apuesta por verlo aún en activo en 2028, con la camiseta rosa y el nuevo estadio como escenario. La duda, como siempre con los grandes genios, no es si puede seguir. Es cuánto tiempo más querrá hacerlo.




