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Liverpool gana sin Gakpo pero preocupa su ausencia

Liverpool arrancó su andadura en la nueva fase de liga de la Champions con victoria ante Atlético, pero la noche dejó una preocupación que va más allá del 2-1: la ausencia total de Cody Gakpo. Ni en el once, ni en el banquillo. Fuera de la convocatoria y sin haber participado en la sesión clave del martes, el atacante neerlandés se convirtió en el gran ausente del estreno europeo.

Andoni Iraola despejó el misterio después del partido. Gakpo arrastra molestias en ambos aductores tras su anterior encuentro completo de 90 minutos. No se trata de una lesión grave, no hay un diagnóstico que haga saltar las alarmas a largo plazo, pero el dolor fue suficiente para descartarlo por completo ante Atlético.

El técnico lo explicó con claridad en los canales oficiales del club: no hay “una lesión propiamente dicha”, pero sí unas molestias que han frenado en seco al jugador en pleno despegue. Liverpool decidió no arriesgar. Y con el calendario que se viene, la prudencia pesa tanto como los puntos.

Un inicio de temporada brillante, interrumpido en seco

La baja llega en el peor momento posible para el futbolista y para su entrenador. Bajo las órdenes de Iraola, Gakpo ha arrancado el curso como un futbolista desatado: un gol y tres asistencias en apenas tres partidos. Números que no solo maquillan estadísticas, sino que describen influencia real en el juego.

Su última actuación completa, el viernes por la noche, fue una exhibición de control y determinación. Noventa minutos sobre el césped, dos asistencias para Alexander Isak y un 2-0 solvente ante Ipswich Town que reforzó la sensación de que el neerlandés se ha convertido en una pieza central del plan ofensivo de este nuevo Liverpool.

Ese esfuerzo, sin embargo, ha pasado factura. Los aductores han dicho basta justo cuando el equipo más exprimía a sus hombres importantes.

Un calendario implacable y un dilema para Iraola

La victoria ante Atlético no da tregua. En apenas dos días y medio, el mismo escenario, un nuevo examen: Fulham. Y ahí nace el verdadero quebradero de cabeza de Iraola.

“Espero que pueda estar, pero no lo sé”, admitió el entrenador al ser preguntado por la disponibilidad de Gakpo para el próximo compromiso. El mensaje es doble: optimismo moderado sobre el estado general del jugador, pero absoluta incertidumbre a tan corto plazo. El problema no es tanto la entidad de la dolencia, sino la falta de tiempo para que el cuerpo responda.

Iraola subraya ahora la palabra clave de cualquier equipo que compite al límite cada tres días: recuperación. Dos jornadas de margen, sesiones de descarga, revisiones constantes y un ojo puesto no solo en Gakpo, también en Bradley y en el resto de futbolistas que acumulan minutos y esfuerzos. “Hoy todos han hecho un gran esfuerzo”, recordó el técnico, consciente de que la rotación no es un lujo, sino una necesidad.

Si Gakpo no llega, otros nombres como Rio o Victor deberán asumir más responsabilidad. No es un simple cambio de piezas: es ajustar un ataque que, en las últimas semanas, se había acostumbrado a jugar al ritmo del neerlandés.

Entre la urgencia del presente y la salud del futuro

Liverpool ha empezado bien el curso y ha encontrado en Gakpo un foco creativo constante. Forzarle ahora, con una temporada larga por delante y un calendario cargado de citas de alto nivel, sería una apuesta tan tentadora como arriesgada.

La disyuntiva es clara: arriesgar unos minutos ante Fulham en un duelo que Iraola define como “muy importante” o proteger a un futbolista que se ha vuelto clave en apenas tres encuentros oficiales. La decisión marcará no solo el once del fin de semana, sino también el tono con el que el club gestione la salud de sus estrellas en un año que amenaza con exprimir a todos al límite.