Maddison disponible para el partido contra Crystal Palace
Tottenham respiró aliviado. James Maddison, el cerebro del equipo, estará disponible para enfrentarse al Crystal Palace el sábado pese al susto que encendió todas las alarmas la semana pasada.
El internacional inglés de 29 años se marchó cojeando en el minuto 51 del triunfo por 2-0 ante Chelsea, una imagen que en el norte de Londres nadie quería volver a ver. No después de lo que ha pasado su rodilla.
Maddison se perdió la mayor parte de la temporada pasada por una grave lesión de ligamento cruzado anterior. Un golpe durísimo para un futbolista que vive del giro corto, del cambio de ritmo, de ese toque que rompe líneas. Cuando por fin empezaba a ver la luz, el calendario volvió a golpear: en la primera jornada de esta temporada, en la derrota ante Brentford, se fracturó el hombro.
Otra vez al dique seco. Otra vez gimnasio, soledad y paciencia.
De lesión en lesión… al golazo del regreso
El mediapunta reapareció en el once titular a comienzos de este mes y lo hizo como suelen volver los grandes: con un gol que recordó por qué Tottenham invirtió tanto en él. Firmó un tanto espectacular en la victoria por 3-1 frente a Coventry, una acción que devolvió confianza al jugador y electricidad a la grada.
Desde su regreso al equipo inicial, Tottenham ha encadenado triunfos ante Coventry y Chelsea. Dos victorias que han servido para sacar al club de la zona de descenso y colocarlo en la 14ª posición de la Premier League. No es un lugar para relajarse, pero sí un pequeño respiro en una temporada que empezó torcida.
En ese contexto, cualquier gesto de Maddison se mira con lupa.
De Zerbi: “Es un jugador especial para nosotros”
Preguntado por el estado físico del mediocampista, Roberto De Zerbi fue claro: Maddison estará “disponible” para la visita de Crystal Palace.
“Esta semana no trabajó como los otros jugadores, pero para mañana está disponible y es un jugador especial para nosotros”, explicó el técnico. No es una etiqueta gratuita. Tottenham depende de su creatividad entre líneas, de su último pase, de su capacidad para aparecer justo donde el rival se desordena.
De Zerbi también subrayó la exigencia que recae sobre futbolistas que regresan de lesiones largas: “Para James Maddison o los jugadores que vienen de una lesión larga, tienen que trabajar más que los otros jugadores, pero él ya lleva cuatro o cinco semanas trabajando muy duro y con constancia”.
El entrenador, eso sí, no pierde de vista el equilibrio entre necesidad y prudencia: “Creo que no es un problema si pierde dos días de entrenamiento, pero luego tenemos que analizar si asumimos el riesgo o no”. Una frase que refleja bien la encrucijada del club: necesitan a su estrella, pero no pueden permitirse otro parón prolongado.
El peso de un fichaje de 40 millones
Maddison llegó a Tottenham en 2023 procedente de Leicester City, con un contrato de cinco años y un traspaso valorado en 40 millones de libras. No tardó en justificar el desembolso: suma 17 goles y 21 asistencias en 85 partidos con el club del norte de Londres.
Son números de jugador franquicia. Números de futbolista alrededor del cual se construye un proyecto.
Tottenham, todavía en tierra de nadie en la tabla, ha encontrado en su regreso un pequeño cambio de rumbo. Con Palace asomando en el calendario y el equipo aún con cicatrices recientes, la presencia de Maddison no es solo una buena noticia médica. Es una declaración de intenciones.
El balón volverá a pasar por sus botas. Y de cuánto pueda aguantar su físico dependerá, en buena medida, hasta dónde puede mirar hacia arriba este Tottenham.




