Marta busca un adiós legendario en la Copa Mundial Femenina 2027 en Brasil
Marta y su posible despedida icónica en casa
Considerada la mejor futbolista femenina de todos los tiempos, Marta apunta a un adiós memorable al comandar a Brasil por última vez en suelo nacional durante la Copa Mundial Femenina 2027. A sus 41 años cuando inicie el torneo, la estrella espera inspirar a su equipo anfitrión una vez más.
La leyenda indiscutible del fútbol femenino
En casi todos los deportes existe un debate sobre quién es el mejor, conocido como el GOAT. En el fútbol masculino, nombres como Lionel Messi y Cristiano Ronaldo dominan las discusiones, mientras que Diego Maradona y Pelé también forman parte del diálogo. En el fútbol femenino, Marta destaca sin rival, habiendo sido apodada “Pelé en falda” por el propio ícono brasileño.
Su talento ha brillado durante más de dos décadas, mucho antes de que el fútbol femenino alcanzara la popularidad actual. Además de conquistar títulos como la Liga de Campeones y la Copa América, Marta posee récords históricos, incluyendo ser la máxima goleadora en la historia de la Copa Mundial Femenina. Sin embargo, el título mundial le ha sido esquivo.
Tras anunciar su retiro internacional luego de los Juegos Olímpicos 2024, donde Brasil compitió fuertemente pero perdió en la final ante Estados Unidos, regresó para jugar un papel clave en el triunfo de la Copa América del año pasado. Con Brasil como sede del Mundial 2027, parece que habrá una última oportunidad para que la leyenda guíe a su país hacia un éxito histórico en casa.
Una generación dorada con dificultades
En 2007, Marta fue la figura principal en la senda de Brasil hacia la final del Mundial femenino, aunque el equipo contaba con otros talentos excepcionales. Ese año, tras la derrota 2-0 ante Alemania, Marta ganó el segundo de cinco premios consecutivos a la Mejor Jugadora del Mundo. Sus compañeras incluían a Cristiane, Formiga, Pretinha y Rosana, todas figuras destacadas.
Se esperaba que aquella generación ganara un Mundial, pero la falta de apoyo financiero de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) afectó su potencial. Como explicó Rosana, la inversión llegó tarde, ya que en Brasil el fútbol femenino tuvo que demostrar su valía antes de recibir respaldo.
Brasil domina Sudamérica con nueve títulos de la Copa América Femenina desde 1991, pero en el escenario mundial solo consiguió medallas de plata en los Juegos Olímpicos de 2004 y 2008. Muchos consideran que este pudo ser el mejor equipo femenino brasileño sin haber ganado un título importante.
“Es triste pensar que nuestra generación fue posiblemente la más fuerte que ha tenido Brasil, con cinco medallas en cuatro años, pero sin la inversión necesaria para lograr el título,” afirmó Rosana en 2021.
Brillando más allá del seleccionado
Mientras tanto, la carrera de Marta en clubes floreció. Llegó a Suecia en 2004 para jugar en Umeå, donde ganó cuatro ligas seguidas y la UEFA Women’s Cup, además de alcanzar otras finales europeas. Su estilo único y capacidad para resolver situaciones la destacaron como una jugadora diferente.
Después conquistó títulos nacionales en Estados Unidos y volvió a Suecia, país donde tiene ciudadanía y habla con fluidez tras varios años allí. Los premios individuales no se hicieron esperar, acumulando Botas de Oro, reconocimientos como Mejor Jugadora y nominaciones para los mejores equipos.
Desilusiones internacionales
A pesar de su brillo individual, los éxitos internacionales mayores siguieron siendo esquivos. En el Mundial 2011, Brasil cayó en cuartos contra Estados Unidos en penales, y en los Juegos Olímpicos 2012 fueron eliminadas por Japón en la misma ronda. En 2015 no pasaron de octavos tras perder con Australia y, aunque llegaron a semifinales en Río 2016, cayeron en el partido por el bronce.
Un adiós emotivo que parecía definitivo
El Mundial 2019 parecía ser el último gran torneo para Marta, con 33 años. Tras la eliminación en octavos frente a Francia, su discurso emocionado con lágrimas hizo pensar que se retiraría. Instó a la nueva generación a valorar y apoyar el fútbol femenino para que continúe creciendo.
“No habrá un Formiga para siempre, ni una Marta, ni una Cristiane. El fútbol femenino depende de ustedes para sobrevivir,” dijo con sinceridad.
El último baile aún no termina
La historia no terminó allí. En 2023, tras la decepción en la fase de grupos del Mundial en Australia, Marta sorprendió con un regreso. A los 38 años, lideró a Brasil hasta la final olímpica en 2024, la mejor actuación en años.
Para 2027, ella es la única superviviente del equipo que disputó la final en 2007. Aunque quizá ya no sea tan dominante, su legado abrió camino a nuevas jugadoras capaces de soñar con la copa. Con la cinta de capitana, Marta buscará guiar a Brasil a la gloria en casa, soñando con cerrar su carrera con un título mundial.




