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El mercado de fichajes se agita: Arsenal, Real Madrid, Chelsea y Liverpool

El termómetro del mercado vuelve a subir y los grandes de Europa ya afinan sus planes. No hay balón rodando, pero la pelea por el talento joven y consolidado está tan intensa como cualquier noche de Champions.

Arsenal aprieta por Eli Junior Kroupi

En el norte de Londres miran con insistencia hacia la costa sur. Arsenal está muy interesado en Eli Junior Kroupi, delantero de 20 años de Bournemouth e internacional sub-21 con Francia. No es un simple seguimiento: el club londinense lo tiene como objetivo prioritario.

El problema es el de siempre: el precio. Bournemouth sabe lo que tiene entre manos y, según las informaciones, exigiría una cuota enorme para dejar salir a una de sus joyas. Los gunners, que buscan añadir más pegada y proyección a su frente de ataque, tendrán que decidir hasta dónde están dispuestos a llegar.

Mientras tanto, en el Emirates hay una puerta que, por ahora, permanece cerrada: la de salida de Martin Zubimendi, centrocampista español de 27 años. Arsenal no tiene intención de venderle en enero, un mensaje claro de estabilidad en el corazón de su mediocampo.

Real Madrid mira a la Premier: Branthwaite y Cavan Sullivan

En Madrid tampoco descansan. Real Madrid sopesa un movimiento por Jarrad Branthwaite, defensa inglés de 24 años de Everton. El central está también en el radar de varios clubes de la Premier League, lo que solo aumenta la tensión en la puja.

El perfil encaja: joven, físico, con margen de crecimiento y acostumbrado al ritmo alto del fútbol inglés. El club blanco estudia el escenario, consciente de que no es el único pretendiente y de que Everton no regalará a uno de sus activos más valiosos.

No es el único nombre en la agenda. Real Madrid y Barcelona han realizado nuevas consultas por Cavan Sullivan, estadounidense de 16 años. El joven ya tiene encaminado su futuro: está previsto que se una a Manchester City procedente de Philadelphia Union cuando cumpla 18 años. Pese a ello, los dos gigantes de LaLiga siguen de cerca cada paso de su desarrollo, buscando cualquier resquicio para entrar en la carrera.

Chelsea se lanza a por Nico Williams

En Londres, al otro lado de la ciudad, Chelsea vuelve a apuntar alto. El club blue está interesado en cerrar un acuerdo de alrededor de 69 millones de libras por Nico Williams, extremo de 24 años de Athletic Bilbao y de la selección española.

La operación encaja con la línea reciente de Stamford Bridge: juventud, talento diferencial en banda y una fuerte inversión económica. Nico, explosivo, vertical y decisivo en el uno contra uno, sería una pieza de impacto inmediato en la Premier. La cuestión es si Athletic está dispuesto a negociar y si el jugador ve en Chelsea el siguiente paso ideal en su carrera.

Liverpool y la cláusula millonaria de Rayan

En Anfield, la situación es más tajante. Liverpool tendrá que pagar la cláusula completa de 130 millones de libras si quiere hacerse con Rayan, brasileño de 20 años que pertenece a Bournemouth. Ni siquiera la buena relación del técnico Andoni Iraola con el centrocampista, a quien ya dirigió en los Cherries, abre la puerta a un descuento.

Si Liverpool decide lanzarse, será un golpe fuerte al mercado: una apuesta total por un futbolista llamado a liderar proyectos durante la próxima década.

Julián Álvarez, en pleno ruido de mercado

El tablero no se mueve solo con clubes y cifras. También se agitan los despachos de los representantes. Julián Álvarez, internacional argentino de 26 años y objetivo de clubes como Arsenal y Barcelona, se plantea romper con su agente de larga duración tras un verano cargado de especulaciones sobre su futuro.

El gesto habla por sí solo. En un contexto en el que su nombre suena con fuerza para varios grandes, cualquier cambio en su entorno puede ser la antesala de decisiones importantes. Y en un mercado tan volátil, un delantero de su perfil no tarda en encontrar pretendientes.

La sensación es clara: el próximo periodo de traspasos no será de transición. Los gigantes ya han elegido sus objetivos. Falta saber quién se atreve a dar el primer golpe.