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Pakistán Sub-19 arrolla a Inglaterra y se coloca 2-0 en la serie

La Sub-19 de Pakistán no solo ganó. Arrolló. En Woodbridge Road, los visitantes vencieron a la Sub-19 de Inglaterra por 122 carreras, se pusieron 2-0 arriba en la serie de cuatro partidos y lanzaron un mensaje nítido: mandan ellos.

Marcador: Pakistán 308 en 49,2 overs contra Inglaterra 186 en 37,1.

El show de Abdul Qadir

Abdul Qadir jugó una de esas entradas que se recuerdan durante años en categorías juveniles: 146 carreras de apenas 100 bolas. Un asalto.

Alcanzó el medio siglo en 46 entregas, llegó al centenar en 80 y, a partir de ahí, castigó sin piedad. Su hoja de ruta: 11 fours y 12 sixes. Cada error de longitud se convirtió en un misil.

Pakistán había arrancado con sobresalto, con el apertura Usman Khan marchándose por solo 3 carreras. Pero Qadir no se encogió. Junto a Ahmed Hussain construyó una asociación de más de cien carreras por el cuarto wicket que cambió el tono del encuentro. El nerviosismo inicial dio paso a una autoridad absoluta con el bate.

El impulso ofensivo lo acompañó también Hayam Khan, que aportó 37 de 27 bolas, y el propio Ahmed Hussain, sólido con 28. Cuando Qadir cayó, el marcador acusó el golpe: tres wickets por 46 carreras y un 244-7 que abría una pequeña rendija a la esperanza inglesa.

Hamza Zahoor empuja hasta los 300

Esa rendija la cerró de golpe Hamza Zahoor. El wicketkeeper-batter jugó una entrada de enorme madurez para su edad: 55 de 49 bolas, con siete fours y dos sixes, justo lo que pedía el partido.

Mientras Inglaterra buscaba rematar la cola, Zahoor manejó el tempo, eligió bien los riesgos y llevó a Pakistán más allá de la barrera psicológica de los 300. Desde ahí, la montaña se volvió casi imposible para los locales.

Inglaterra se hunde desde el inicio

La respuesta inglesa nunca encontró ritmo. Desde los primeros overs, el ataque paquistaní olió sangre.

Nikab Shafiq abrió la herida al deshacerse del capitán Isaac Mohammed, que solo pudo sumar 5 carreras. El golpe de liderazgo se notó. La alineación local empezó a jugar a la defensiva, y Pakistán apretó el lazo.

Mohammad Sayyam se encargó de Harry Wallace y Leo Selvey-Clinton, mientras Rizwanullah eliminaba a Luke Simington y Jack Nelson. Cuando el marcador marcó 76-5, el partido ya estaba prácticamente decidido. El resultado final era cuestión de tiempo, no de intriga.

El último intento de resistencia

Solo Robbie Bowman se rebeló contra el guion. Desde el medio orden, firmó 67 de 43 bolas, con cuatro fours y siete sixes, un contraataque feroz que por momentos dio algo de vida a la grada local.

Pero Sayyam volvió a aparecer para cortar esa reacción y se llevó también su wicket. Con Bowman de vuelta al vestuario, la resistencia inglesa se desmoronó definitivamente.

El reparto de protagonismo entre los lanzadores paquistaníes reflejó la superioridad colectiva: Sayyam y Rizwanullah terminaron con tres wickets cada uno, mientras Ahmed Hussain y Nikab Shafiq añadieron dos más por cabeza. Inglaterra nunca llegó a amenazar seriamente el objetivo de 309 y se quedó en 186.

Ventaja clara, presión máxima

Con el 2-0 en la serie, Pakistán Sub-19 llega al tercer duelo del lunes en Wormsley con margen y confianza. Inglaterra, en cambio, se ve obligada a reaccionar de inmediato para evitar que una serie prometedora se convierta en un paseo visitante.

Después de una exhibición como la de Abdul Qadir y el trabajo implacable de los lanzadores, la verdadera incógnita es otra: ¿podrá esta Inglaterra juvenil encontrar una respuesta antes de que la serie se le escape definitivamente de las manos?