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Ranking NBA 2025-26: Del 78 al 51

La franja del 78 al 51 en el ranking de la NBA para 2025-26 es ese territorio incómodo donde se cruzan realidades muy distintas: novatos número 1 del draft, veteranos que pelean contra el tiempo, estrellas que cambian de ciudad y proyectos que o despegan ya… o empiezan a desgastarse. No es la élite, pero es donde se decide quién entra en ella.

78. AJ Dybantsa – El nuevo rostro de Washington

AJ Dybantsa aterriza en los Washington Wizards con el peso de la historia sobre los hombros: primer número 1 del draft de la franquicia desde John Wall en 2010 y máximo anotador universitario del país con 25,5 puntos de media en BYU. Un alero agresivo, que vive del contacto y que ya sabe lo que es cargar una ofensiva.

No llega a un solar. Se encontrará un vestuario con jóvenes de primera ronda y dos gigantes consolidados: Anthony Davis y Trae Young. De cómo encaje en esa jerarquía dependerán dos cosas: sus opciones al Rookie of the Year y las posibilidades reales de que Washington rompa una racha de cinco años seguidos en la lotería. No es solo un debut: es un veredicto sobre el futuro inmediato de la franquicia.

Dato clave: primer jugador que lidera la NCAA en anotación y sale elegido número 1 desde Glenn Robinson en 1994.

77. Ja Morant – Talento de élite, interrogante de disponibilidad

Ja Morant cambia de paisaje y de narrativa. Ahora es jugador de Portland Trail Blazers, pero el tema no es su nivel. Es su presencia. Apenas 79 partidos en tres temporadas lo dicen todo.

El contexto, además, es caótico: un backcourt sobrepoblado con Morant, Damian Lillard, Jrue Holiday, Scoot Henderson y, más adelante, Shaedon Sharpe tras su lesión de menisco. Micah Nori tendrá que resolver un puzzle de balón y egos. Morant, mientras, persigue algo más simple: volver al nivel de Memphis, donde dejó la media de puntos más alta en la historia de los Grizzlies.

Dato clave: desde su año rookie en 2019-20, forma parte del reducido grupo de jugadores que promedian al menos 20 puntos y 7 asistencias.

76. Dillon Brooks – De villano a motor de cultura

“Dillon the Villain” cambió de papel. Ahora es el tipo que altera culturas. En Phoenix firmó su mejor curso anotador (20,2 puntos) y formó parte de una de las grandes sorpresas del Oeste. Los Suns le pagaron con una extensión de tres años.

Su historial reciente es contundente: Houston pasó de 22 a 41 victorias en su primer año allí; Phoenix mejoró nueve triunfos la temporada pasada. No es casualidad. Brooks no solo anota: contagia intensidad, incomoda, sube el listón competitivo.

Dato clave: estuvo entre los 10 mejores de la liga en tiros de dos puntos en suspensión convertidos.

75. Cason Wallace – Defensa de élite, impacto silencioso

Cason Wallace entra por primera vez en el top 100 y lo hace por donde más duele a los rivales: atrás. All-Defense por primera vez, líder de la NBA en robos y una pesadilla constante en las líneas de pase.

Las cifras lo respaldan. En temporada regular dejó a sus defendidos en un 41,6% de acierto, quinto mejor registro de la liga. En playoffs, Austin Reaves, Devin Booker, Stephon Castle y Jalen Green combinaron un 25% en triples cuando él era el más cercano. Tres años en la liga, mínimo de 68 partidos en cada uno, incluido un año rookie perfecto con 82 encuentros. Y ya es elegible para extensión de novato antes del 19 de octubre.

Dato clave: lideró la NBA en robos totales y desvíos.

74. Isaiah Hartenstein – El ancla física de un proyecto largo

Isaiah Hartenstein solo ha jugado 94 partidos en dos años, pero cuando está, se nota. En Oklahoma City Thunder se ha consolidado como ese pívot duro, que promedia doble-doble y que destroza ataques rivales con su actividad.

Su sociedad con Chet Holmgren es de las más intrigantes entre interiores: tamaño, energía y lectura de juego para formar un dúo que puede dominar el aro en las dos canastas.

Dato clave: quinto en puntos defensivos netos totales según ESPN Analytics.

73. Walker Kessler – La gran apuesta interior de los Lakers

Los Lakers apenas vieron a Walker Kessler la temporada pasada: cinco partidos antes de la operación de labrum en el hombro izquierdo. Pero eso no frenó la apuesta. Dos primeras rondas sin protección (2031 y 2033), más swaps en 2028 y 2030, para sacarlo de Utah. Y un contrato de cuatro años y 130 millones.

La idea es clara: que sea el ancla defensiva y el socio perfecto en el aire para Luka Doncic. Kessler promedia 2,4 tapones desde que entró en la liga, solo por detrás de Victor Wembanyama en ese periodo. Si su salud responde, el precio pagado puede dejar de parecer una locura.

Dato clave: 2,4 tapones de media en su carrera, segundo mejor registro desde 2022-23.

72. VJ Edgecombe – Rookie de impacto inmediato

VJ Edgecombe fue número 3 del draft y acabó tercero en el Rookie of the Year. Parece lógico. No lo es tanto cuando se mira el contexto. Titular desde el día uno en unos Philadelphia 76ers que llegaron a segunda ronda, 16 puntos, 5,6 rebotes, 4,2 asistencias y 35% en triples.

Su mayor carta de presentación no es una jugada, sino la resistencia: 2.623 minutos, undécimo en toda la liga, en su primera temporada completa en calendario NBA. Un novato que no se esconde ni se cansa.

Dato clave: ningún rookie jugaba tantos minutos desde Ben Simmons y Donovan Mitchell en 2017-18.

71. Tyler Herro – Nuevo escenario, misma pólvora

Tyler Herro vivió un verano turbulento: traspasado de Miami Heat a Milwaukee Bucks y, semanas después, protagonista involuntario de una pelea física con Bam Adebayo en Las Vegas. El ruido extradeportivo es evidente, pero su realidad deportiva es igual de clara.

Vuelve a casa, Milwaukee, convertido en All-Star 2025, tras pasar de sexto hombre a generador principal en Miami. Los Bucks, en reconstrucción ofensiva tras la salida de Giannis Antetokounmpo, le ofrecerán luz verde total. Herro es uno de los mejores anotadores en situaciones de aclarado de la liga. Y ahora tendrá el balón… mucho.

Dato clave: segundo en puntos por aislamiento directo entre jugadores con al menos 100 aclarados, solo por detrás de Shai Gilgeous-Alexander.

70. Payton Pritchard – De parche a pieza estable

Payton Pritchard aprovechó como pocos el salto de responsabilidad en Boston Celtics. Pasó a ser titular habitual antes de volver al banquillo en febrero, pero ya había dejado huella: máximos de carrera en puntos (17,0), rebotes (3,9) y asistencias (5,2).

Su volumen de balón se disparó: de 51,8 toques por partido a 68,9, el segundo mayor incremento entre los 33 jugadores con al menos 4.000 toques en cada una de las dos últimas temporadas. Arrancó 50 partidos, cuando en sus cinco primeros años solo había sido titular 17 veces. De especialista puntual a base fiable de rotación larga.

Dato clave: 50 titularidades el curso pasado, casi el triple que en toda su carrera anterior.

69. Damian Lillard – Regreso al origen

Damian Lillard vuelve a casa. No a la ciudad, sino a la franquicia que definió su carrera: Portland Trail Blazers. Lo hace tras perderse toda la temporada anterior por una lesión en el tendón de Aquiles y en un backcourt abarrotado por la llegada de Ja Morant.

La incógnita es su nivel físico, no su talento. La última vez que jugó, seguía siendo un anotador de 25 puntos por noche con 38% en triples. Portland lo recibe como leyenda viva: máximo anotador histórico y segundo en asistencias de la franquicia. Ahora toca comprobar si aún le queda una gran temporada más.

Dato clave: volverá a jugar con Portland por primera vez desde 2022-23.

68. Keyonte George – Explosión contenida por la regla de los 65 partidos

Keyonte George debería haber estado en la conversación seria por el Most Improved Player. No lo estuvo por la regla de los 65 partidos. Aun así, su salto fue brutal: uno de los 18 jugadores que incrementaron su media anotadora en al menos 6,8 puntos y uno de los 11 que firmaron al menos 23 puntos y 6 asistencias.

Utah Jazz se ha movido fuerte con las llegadas de Jaren Jackson Jr. y Darryn Peterson. Si ese núcleo entra en playoff, George subirá en este ranking. Y rápido. Tiene hasta el 19 de octubre para cerrar su extensión de novato.

Dato clave: segundo jugador en la historia de los Jazz con 3.000 puntos y 1.000 asistencias en sus tres primeras temporadas, junto a Deron Williams.

67. Paul George – Última gran misión

Paul George afronta su 17ª temporada en su cuarto equipo, ahora Boston Celtics. Llega tras eliminar precisamente a Boston en primera ronda con Philadelphia 76ers, firmando 17,4 puntos, 55% en triples, 4 rebotes, 3 asistencias y 1,4 robos en esa serie.

El traspaso que lo lleva a Massachusetts forma parte del terremoto que supuso la salida de Jaylen Brown. El contexto es familiar para él: otra vez en un aspirante serio al título, otra vez con la obligación de rendir en mayo y junio. Busca su tercera presencia en finales de conferencia. Puede que sea una de sus últimas oportunidades.

Dato clave: está a solo dos triples de superar a Kyle Korver y colocarse octavo en la lista histórica.

66. Ivica Zubac – El muro de Indiana

Ivica Zubac venía de una temporada de explosión: cuarto máximo reboteador de la liga (12,6) y miembro del segundo mejor quinteto defensivo. El año pasado iba camino de otro doble-doble de media hasta que las lesiones frenaron el ritmo y acabó traspasado de Los Angeles Clippers a Indiana Pacers.

Ahora es el ancla interior de unos Pacers que quieren volver a ser relevantes con su núcleo sano. Su capacidad para cerrar el aro y controlar el rebote es el cimiento de cualquier aspiración de playoff seria en Indianápolis.

Dato clave: permitió solo un 49% de acierto en el aro a sus rivales, cuarto mejor registro entre los jugadores que defendieron al menos 200 tiros.

65. Brandon Ingram – Anotador brillante, impacto discutido

Brandon Ingram sigue siendo exactamente lo que fue cuando ganó el Most Improved Player en 2019-20: un anotador de entre 20 y 25 puntos por partido, siete temporadas seguidas, con alto uso y eficiencia cercana a la media de la liga.

El problema es todo lo demás. Ya va por su tercer equipo en tres años y su influencia global no acompaña a sus números. En LA Clippers seguirá metiendo puntos, seguirá castigando desde la media distancia —197 canastas desde esa zona, solo por detrás de DeMar DeRozan y Kevin Durant—, pero la gran pregunta permanece: ¿cuánto ayuda a ganar?

Dato clave: tercero en tiros de media distancia convertidos la temporada pasada.

64. Aaron Gordon – El pegamento que se nota cuando falta

Con Aaron Gordon en pista, Denver Nuggets jugaron a ritmo de 62 victorias. Sin él, el ritmo bajó a 48. No hace falta mucha más explicación sobre su impacto. En playoffs, su problema de gemelo coincidió con el desplome del equipo en primera ronda.

Las lesiones se han convertido en una preocupación real: apenas 53 partidos de media en las tres temporadas posteriores al anillo de 2023. Aun así, su encaje con Nikola Jokic y Jamal Murray es perfecto: defensa versátil, cortes sin balón, físico, oficio. Y un detalle que cambia la ecuación: en los dos últimos años ha metido el 41% de sus triples, tras una década entera en un discreto 32%.

Dato clave: 41% en triples en las dos últimas campañas.

63. Jarrett Allen – Socio ideal para el pick and roll de Harden

Cleveland Cavaliers tendrá por fin una temporada completa de Jarrett Allen jugando bloqueos directos con James Harden. Desde que el base llegó a Ohio, el dúo se convirtió en una acción recurrente: 13,7 pantallas on-ball por partido para Harden, top 5 de la liga entre parejas con al menos 100 pick and roll juntos.

Los números de Allen se dispararon en los 13 partidos de regular season compartidos con Harden: 18,4 puntos con un brutal 70,5% en tiros de campo. Un finalizador de élite, eficiente y con manos seguras.

Dato clave: 64% de acierto en tiros de campo, quinto mejor porcentaje entre jugadores cualificados.

62. Darius Garland – Tirador fino en un nuevo ecosistema

Darius Garland cae en el ranking tras una temporada de solo 45 partidos y un traspaso a LA Clippers. Pero hay señales positivas: el equipo hizo 13-6 en los 19 encuentros que jugó tras su llegada.

En un sistema como el de Ty Lue, basado en ajustes y emparejamientos, Garland será clave como generador y, sobre todo, como tirador: uno de los 71 jugadores en activo con al menos 1.000 triples convertidos en su carrera. También es un arma peligrosa en el pick and roll, donde se situó décimo en puntos por acción directa entre los manejadores con más de 1.000 bloqueos.

Dato clave: top 10 en puntos por pick and roll directo la temporada pasada.

61. Mikal Bridges – El hombre de hierro que no se apaga

Mikal Bridges es el nuevo símbolo de durabilidad en la NBA. 638 partidos consecutivos, octavo en la historia, y con opciones de superar esta temporada a Harry Gallatin, Bill Laimbeer y Dolph Schayes. Su racha es la segunda más larga para empezar una carrera, solo por detrás de Johnny Kerr (844).

En New York Knicks encontró su mejor versión cuando más importaba. Su anotación bajó respecto a años previos, pero en playoffs se disparó al 56% en tiros de campo, con canastas clave en la carrera de los Knicks. Si ese nivel se extiende a la fase regular, su valor subirá todavía más.

Dato clave: racha de partidos consecutivos más larga para iniciar una carrera, solo por detrás de Kerr.

60. Michael Porter Jr. – Goleador de cambio de aire

Michael Porter Jr. necesitaba un nuevo contexto. Lo encontró en Brooklyn Nets. Allí subió 10 puestos en el ranking, promedió 24,2 puntos —máximo de carrera— y firmó su cuarta temporada seguida por encima del 36% en triples (36,3%).

Antes de la lesión de isquiotibiales en la pierna izquierda, apenas se había perdido 14 partidos desde 2023-24. Está en año de contrato, con 40,8 millones garantizados y la posibilidad de ampliar por cuatro años y hasta 234 millones. El escaparate está servido.

Dato clave: 14 partidos con al menos 30 puntos, más del doble que en cualquier otra temporada de su carrera.

59. Ausar Thompson – Terror defensivo en Detroit

Ausar Thompson aún genera dudas con su tiro. Con su defensa, ninguna. En los últimos playoffs se vio claro: casi cuatro robos más tapones por partido, una presencia constante en líneas de pase y ayudas.

Detroit Pistons ha reaccionado rápido: contrato renovado que, con una mejora ofensiva aunque sea moderada, puede convertirse en ganga. Si no existiera Victor Wembanyama, su nombre estaría mucho más fuerte en la carrera al Defensive Player of the Year.

Dato clave: líder de la NBA en robos por partido y segundo en desvíos totales.

58. Domantas Sabonis – Cerebro ofensivo, dilema estructural

La temporada pasada fue una pesadilla para Sacramento Kings y para Domantas Sabonis: solo 19 partidos antes de una cirugía de rodilla que cortó en seco su racha de durabilidad. Aun así, su perfil no ha cambiado. Es uno de los grandes generadores ofensivos entre interiores, segundo en dobles-dobles totales en los últimos cinco años.

La cuestión es estructural. Su falta de tiro exterior y sus problemas como protector del aro complican la construcción de un proyecto ganador estable a su alrededor. Produce, conecta, rebotea… pero obliga a hilar muy fino con el resto del roster.

Dato clave: vio interrumpida su racha de tres temporadas seguidas liderando la liga en rebotes por partido.

57. Trey Murphy III – El 3-and-D que todos miran

Trey Murphy III es casi un manual viviente del 3-and-D moderno. 38% de carrera en triples, volumen alto, sexto en la liga en triples convertidos por partido la temporada pasada. Y cada año sube un poco su media de asistencias, dejando entrever que hay algo más que un simple finalizador de esquinas.

Con ese perfil, es uno de los nombres más atractivos del mercado de traspasos. New Orleans Pelicans sabe que tiene una pieza que encaja en cualquier contender.

Dato clave: segundo jugador en la historia en firmar una temporada con al menos 200 triples y 100 mates; el primero fue Lauri Markkanen en 2022-23.

56. Jaden McDaniels – De especialista defensivo a amenaza completa

Jaden McDaniels se hizo un nombre por su defensa. Ahora escala 19 puestos en el ranking por su ataque. Máximos de carrera en puntos (14,8), asistencias (2,7) y un 41% en triples. Su explosión quedó retratada en playoffs: 32 puntos en el sexto partido para eliminar a Denver Nuggets en primera ronda.

Minnesota Timberwolves ha movido piezas importantes: salidas de Julius Randle y Naz Reid, y una larga ausencia de Donte DiVincenzo por rotura de Aquiles. Aunque ha llegado LaMelo Ball, el volumen ofensivo de McDaniels crecerá. Y su defensa seguirá siendo una pesadilla: fue uno de los jugadores que más posesiones pasó defendiendo a All-Stars.

Dato clave: defendió a All-Stars de 2026 en 1.163 posesiones, cuarto mayor registro de la liga.

55. Nickeil Alexander-Walker – El salto que cambia una carrera

Nickeil Alexander-Walker encontró su sitio en Atlanta Hawks y lo aprovechó como pocos. En su primer año allí, 20,8 puntos de media, máxima eficiencia de su carrera y consolidado como escolta titular en uno de los equipos más en forma del tramo final de temporada.

Puedes anotar con balón, sin balón, y es un defensor molesto en líneas exteriores. Ganó el premio al Most Improved Player y no parece un techo, sino un punto de partida. Tiene perfil de All-Star este curso.

Dato clave: aumentó su media anotadora en 11,4 puntos respecto a la temporada anterior, el mayor salto de toda la NBA.

54. Julius Randle – Producción garantizada, dudas en mayo

Julius Randle sigue siendo un martillo en fase regular: más de 20 puntos por partido en cinco de las últimas seis temporadas. Pero el contraste con los playoffs fue duro: cinco puntos menos de media, 39% en tiros y 24,4% en triples.

El verano lo llevó de Minnesota a Brooklyn Nets, donde debe mejorar una ofensiva que fue la peor de la liga (30ª). Cuando los Wolves jugaron sin base puro, Randle promedió 5 asistencias, demostrando que puede actuar como generador secundario. Le restan dos años de contrato, con opción de jugador para 2027-28. Brooklyn le pide algo más que números: le pide control.

Dato clave: uno de solo cuatro jugadores con al menos 1.500 puntos, 500 rebotes y 300 asistencias la pasada temporada.

53. Jaren Jackson Jr. – El pilar defensivo que Utah no puede desaprovechar

En medio del ruido del mercado, el fichaje de Jaren Jackson Jr. por Utah Jazz en febrero pasó casi desapercibido. Apenas jugó tres partidos tras el traspaso, pero sus promedios de carrera (18,6 puntos, 5,6 rebotes, 1,9 tapones) explican por qué es clave.

Formará núcleo con Lauri Markkanen, Keyonte George, Ace Bailey y el número 2 del draft, Darryn Peterson. Utah persigue su primer playoff desde 2022 y Jackson, ex Defensive Player of the Year, será el termómetro atrás.

Dato clave: top 10 en porcentaje de tiro efectivo permitido como defensor en contestaciones, entre jugadores que defendieron al menos 800 tiros.

52. Desmond Bane – El francotirador que Orlando necesitaba

Orlando Magic pedía tiro exterior a gritos. Desmond Bane se lo ha dado. Cinco temporadas seguidas metiendo al menos dos triples por partido con buenos porcentajes y más de 20 puntos en tres de las últimas cuatro campañas.

Jugó los 82 partidos, uno de los cuatro jugadores que lo hizo junto a Toumani Camara, Mikal Bridges y Donte DiVincenzo. En un equipo castigado por las lesiones en su quinteto titular, su fiabilidad y su rango de tiro sostuvieron la aspiración de playoff.

Dato clave: uno de los cuatro titulares que disputaron los 82 partidos del curso pasado.

51. Zion Williamson – Del enigma explosivo a la incómoda normalidad

Zion Williamson por fin estuvo “más o menos” sano: 62 partidos, su segundo mejor registro. Pero su impacto ya no fue el mismo. Su uso y su anotación (21,0 puntos) cayeron a mínimos de carrera.

En sus primeros años era un enigma de alto riesgo y altísimo premio: casi nunca disponible, pero imparable cuando pisaba la pista. Ahora, en plena mitad de sus 20, se ha instalado en una zona gris. Sigue siendo un martillo en la pintura —15,4 puntos por partido en la zona, líder de la liga entre jugadores con al menos 40 partidos—, pero su falta de tiro y sus limitaciones defensivas complican su encaje en un quinteto moderno. No va al All-Star desde 2023.

La pregunta ya no es qué puede llegar a ser Zion. Es otra mucho más incómoda: ¿esto es todo lo que va a ser?

Ranking NBA 2025-26: Del 78 al 51