El regreso amargo de Delap: Ipswich sobrevive ante Forest
El regreso amargo de Delap: Forest perdona y Ipswich sobrevive
Portman Road vivió una de esas noches en las que el marcador se queda corto para explicar la historia. Ipswich Town, el equipo de Dara O’Shea, resistió como pudo y arrancó un 1-1 ante un Nottingham Forest que hizo casi todo para ganar… excepto rematar el trabajo.
O’Shea aguanta el chaparrón
El central irlandés completó los 90 minutos en el corazón de la zaga local, en un partido en el que Ipswich pasó largos tramos metido en su propio campo. El plan de Gary O’Neil fue más de supervivencia que de dominio, obligado por el empuje constante del conjunto de Oliver Glasner.
Forest mandó en la posesión, en el territorio y en la sensación de peligro. Ipswich, en cambio, se sostuvo con orden y oficio, agarrado a su línea defensiva y a los errores ajenos.
Williams golpea pronto
El premio al mejor arranque visitante llegó pronto. Neco Williams abrió el marcador en el minuto 13, un gol que reflejaba con justicia el dominio de Forest en el inicio. El equipo de Glasner se adelantó y dio la impresión de tener el partido exactamente donde quería: ventaja temprana, rival replegado y espacios para castigar.
Parecía el escenario ideal para que el encuentro se rompiera a su favor. No fue así.
Un regalo y Enciso no perdona
Justo cuando Forest controlaba el ritmo, apareció el error que cambió el guion. Nikola Milenkovic firmó un despeje suicida hacia atrás, una cesión defectuosa que se convirtió en una invitación de lujo para Ipswich.
Julio Enciso olió la sangre, atacó el balón y no falló. Minuto 41, 1-1. Portman Road despertó y O’Neil respiró. Forest, en cambio, se encontró de repente con un partido que debía tener encarrilado y que volvía a empezar por su propia mano.
El regreso gris de Delap
Todas las miradas estaban puestas en Liam Delap. El delantero regresaba a su antiguo estadio, donde firmó 12 goles en la temporada 2024-25 y se ganó un traspaso millonario a Chelsea. Hoy vuelve con la camiseta de Forest y apenas dos tantos en Premier League desde que dejó Suffolk.
La noche pintaba como una oportunidad perfecta para reconciliarse con el gol en su viejo hogar. No ocurrió. Delap trabajó, se ofreció, pero cuando tuvo la ocasión que todo delantero sueña en un regreso así, la desperdició.
A 16 minutos del final, se encontró con una ocasión clarísima. Era la acción que podía sellar la victoria, la que podía cambiar el relato de su temporada. Se le escapó. El balón, y quizá algo más.
Polémica y frustración
Forest no dejó de empujar tras el descanso. Buscó el segundo con insistencia y dio la sensación constante de estar más cerca del triunfo que su rival. El equipo de Glasner jugó en campo contrario y fue acumulando sensación de agravio.
La acción que encendió a los visitantes llegó en el minuto 47. Issa Diop entró con dureza sobre James McAtee y Forest reclamó la expulsión. La tarjeta roja no apareció. La decisión dejó un poso de frustración en el banquillo visitante, que veía cómo se escapaban los detalles que suelen decidir los partidos cerrados.
El impulso, sin embargo, no bastó. El dominio territorial no se tradujo en el gol que buscaban con desesperación. Y las ocasiones que aparecieron, como la de Delap, se marcharon sin castigo para Ipswich.
Un punto que sabe distinto
Al final, Glasner tuvo que conformarse con un punto que sabe a poco. Su Forest solo suma una victoria en ocho partidos de liga bajo su mando. La estadística pesa, porque el juego insinúa más de lo que la tabla devuelve.
Para Ipswich, el empate tiene otro sabor. O’Neil y los suyos sobrevivieron a un partido en el que estuvieron mucho tiempo contra las cuerdas y aprovecharon el regalo de Milenkovic para no irse de vacío.
Forest se marcha de Portman Road con la sensación de haber dejado escapar algo más que dos puntos. La pregunta ya no es solo cuándo llegará la siguiente victoria, sino cuánto tiempo puede sostenerse un proyecto que juega para ganar… y termina empatando.




