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Sabalenka busca su tercer título en un US Open impredecible

En Nueva York se abre un cuadro extraño. Cargado de historia en el lado femenino, lleno de incógnitas en el masculino. Aryna Sabalenka llega al US Open con una misión que sólo Serena Williams ha cumplido en la era reciente: encadenar tres títulos consecutivos en Flushing Meadows. En el horizonte, el eco de 2012-2014. En el presente, una temporada floja para sus estándares y un número 1 mundial amenazado.

Elena Rybakina, Jessica Pegula y Coco Gauff acechan. No sólo el trofeo, también el trono.

Mientras tanto, el cuadro masculino se abre como pocas veces. Jannik Sinner, fuera por lesión. Carlos Alcaraz, de vuelta a la competición individual tras casi cuatro meses sin jugar un solo partido de singles. Entre ambos habían ganado tres de los últimos cuatro US Open. Ahora el escenario se despeja… al menos sobre el papel.

El sorteo principal, publicado el jueves 27 de agosto, dejó ganadores, perdedores y muchas trampas escondidas.

Rybakina: el número 1 al alcance… si el tendón responde

Elena Rybakina tiene una oportunidad histórica: le basta con alcanzar las semifinales para convertirse por primera vez en la número 1 del ranking WTA. Pero su verdadero talón de Aquiles es literal: molestias en el tendón de Aquiles, tras un susto en Cincinnati, ponen en duda su participación.

No ha confirmado aún si jugará. Esa es la mala noticia. La buena: el arranque de torneo le permite probarse sin lanzarse directamente al fuego. Debuta ante Thea Frodin y podría cruzarse con Darja Vidmanova en segunda ronda, un tramo relativamente amable para comprobar si el tobillo aguanta.

Después, el cuadro se enciende. Una posible tercera ronda ante Maria Sakkari y, en octavos, un duelo de pegadoras contra Naomi Osaka, dos veces campeona del US Open. En cuartos podría esperar Iga Swiatek, ex número 1 del mundo, que ya la derrotó este mes en la final del Canadian Open.

Rybakina nunca ha pasado de octavos en Nueva York. Para salir con el número 1, tendrá que romper ese techo… y confiar en que el cuerpo no la traicione.

Estados Unidos mira su sequía: ¿es este el año?

Desde Andy Roddick en 2003, ningún estadounidense ha levantado el trofeo masculino del US Open. Más de dos décadas de preguntas, presión y frustración. Este año, el relato cambia: por primera vez en mucho tiempo, el título no parece tener dueño claro.

Sin Sinner y con Alcaraz regresando tras una larga ausencia, el cuadro se abre. Hay seis estadounidenses en el Top 25: Ben Shelton (9), Taylor Fritz (10), Frances Tiafoe (12), Learner Tien (15), Brandon Nakashima (17) y Tommy Paul (21). No es humo: Fritz se coronó en Washington, Shelton ganó en Montreal, Nakashima llegó a la final en Montreal y Tiafoe hizo lo propio en Cincinnati.

La pregunta flota sobre Flushing Meadows: ¿verá Nueva York por fin a un campeón local romper la maldición?

Pegula, un camino despejado hacia su gran oportunidad

Jessica Pegula no se esconde. Lo dijo a USA TODAY Sports: su objetivo es ganar el torneo. Y el sorteo parece haber escuchado.

Debuta ante Elena-Gabriela Ruse. En segunda ronda se cruzará con la ganadora del duelo entre Venus Williams y Sofia Kenin, un choque con aroma de pasado y presente. En tercera ronda podría esperar la cabeza de serie 31, Leylah Fernandez, y en octavos la 16, Sorana Cirstea, a quien Pegula domina por 3-1 en el cara a cara.

A partir de cuartos, la cosa cambia de tono: Karolina Muchova (7) o Elina Svitolina (9) asoman como posibles rivales. Y si llega a semifinales, lo más probable es que enfrente a Aryna Sabalenka.

La historia reciente no la favorece: perdió su primera final de Grand Slam precisamente ante Sabalenka en el US Open 2024, en sets corridos, y también cayó ante ella en semifinales el año anterior. El cuadro le da una nueva puerta. Falta ver si esta vez la atraviesa.

Primeras rondas con sabor a segunda semana

El US Open no piensa esperar a la segunda semana para ofrecer drama.

En el cuadro masculino, el duelo entre Arthur Fils (10) y Stefanos Tsitsipas en primera ronda huele a partido grande. Fils llega lanzado tras conquistar su primer título ATP Masters 1000 en Cincinnati, donde derrotó a Frances Tiafoe en tres sets. Tsitsipas, en cambio, no ha pasado de segunda ronda en ningún Grand Slam este año, pero su historial en grandes escenarios –dos finales de Grand Slam, Roland Garros 2021 y Australian Open 2023– obliga a respetarlo.

En el cuadro femenino, un cruce apunta a ser cita obligada: Maja Chwalińska (20), finalista de Roland Garros 2026, contra la estadounidense Taylor Townsend. Townsend suele encenderse en Nueva York: dos veces ha llegado a octavos del US Open, incluida la edición pasada. Partido para sentarse y mirar sin pestañear.

Djokovic, contra el reloj y contra el cuadro

Novak Djokovic persigue algo que nadie ha logrado: su 25º título de Grand Slam, un récord absoluto entre hombres y mujeres. El problema no es sólo la cifra. Es el camino.

Debuta ante Mariano Navone, un rival inédito para él. En segunda ronda podría encontrarse con Matteo Berrettini, finalista de Wimbledon 2021, o con Stan Wawrinka, tres veces campeón de Grand Slam. Para tercera ronda asoma el 27, Tomas Etcheverry; en octavos, Brandon Nakashima (16) o Andrey Rublev (23).

En cuartos le podría esperar Daniil Medvedev (7). Y en semifinales, un cóctel que asusta: Carlos Alcaraz (2), Ben Shelton (8) o Arthur Fils (10). Si el serbio, con 39 años, sobrevive a todo eso, el número 1 del mundo, Alexander Zverev, sería el probable rival en la final.

Es un camino de hierro para una meta de leyenda.

Sabalenka, otra vez ante el vértigo del triplete

No es la primera vez que Aryna Sabalenka se asoma al abismo del tres de tres. Ya tuvo en la mano el triplete en el Australian Open 2025 y Elena Rybakina la frenó. Ahora, el reto se traslada a Nueva York.

Su año no ha sido el de una número 1 dominante: no ha ganado ningún Grand Slam en esta temporada y su liderato se tambalea. Para mantener casi cien semanas seguidas en lo más alto, tendrá que sobrevivir a un cuadro áspero.

En tercera ronda podría cruzarse con Barbora Krejcikova (27). En octavos, con Diana Shnaider (15). En cuartos, con Linda Noskova (6), campeona de Wimbledon 2026. Todo esto antes de pensar en una hipotética semifinal ante Pegula o en una final por la historia.

El triplete no sólo es una cuestión de gloria. Es, también, una batalla por el poder en la WTA.

Gauff, campeona en Cincinnati y con una autopista llena de minas

Llamarla “perdedora” suena injusto para la reciente campeona de Cincinnati 2026. Pero el sorteo no la ha tratado bien.

Coco Gauff podría encontrarse en segunda ronda con Paula Badosa o Daria Kasatkina. Ninguna de las dos está cabeza de serie, pero ambas tienen pasado de Top 10 y peligro de sobra. Badosa, además, viene de derrotar a Gauff en hierba en Berlín, en junio.

En tercera ronda podría repetirse un duelo reciente: Sara Bejlek (28), a quien Gauff venció 6-4, 6-1 en semifinales de Cincinnati antes de conquistar el título ante Pegula. En octavos, el camino se cruza con Iva Jovic (14) o Alexandra Eala (17).

Si Gauff alcanza por tercera vez en su carrera los cuartos del US Open, el menú se endurece: Mirra Andreeva (5), campeona de Roland Garros 2026, podría esperarla. Gauff domina el cara a cara 5-0, con el último triunfo en cuartos del Italian Open, sobre tierra, justo antes de que la rusa levantara el título en París. En pista dura sólo se han enfrentado una vez, en la segunda ronda del US Open 2023, con victoria de Gauff por 6-3, 6-2.

También podría darse un duelo totalmente distinto: un cruce de estadounidenses ante Amanda Anisimova (10), finalista del US Open el año pasado y con ventaja 2-1 en el historial directo.

Y si todo eso no fuera suficiente, en semifinales podrían esperar Rybakina (2), vigente campeona del Australian Open y reina de Wimbledon 2022, o Iga Swiatek (8), seis veces campeona de Grand Slam, dueña del US Open 2022 y ex número 1 durante 125 semanas.

Camino brutal para una jugadora que llega en forma, pero sin margen para relajarse.

Tiafoe, el cuerpo en duda en su torneo talismán

Frances Tiafoe llega a Nueva York con una incógnita en la mano derecha. Literalmente. Hace apenas unas semanas pasó por el quirófano para extirpar un quiste y, contra la recomendación de los médicos, jugó en Cincinnati. Llegó a la final, pero allí se le apagó la gasolina: derrota 6-3, 1-6, 6-0 ante Arthur Fils, con tiempo médico incluido, y posterior retirada del cuadro de dobles mixtos del US Open.

Su estado físico es una interrogante. Su relación con Nueva York, no. Sus dos únicas semifinales de Grand Slam (2022 y 2024) llegaron aquí.

El sorteo, al menos al principio, le da un respiro. Debuta ante el estadounidense Martin Damm Jr. y podría medirse en segunda ronda a Aleksandar Vukic. Domina el cara a cara frente a ambos. A partir de ahí, el ascenso se vuelve casi vertical: Medvedev (7) en octavos, Novak Djokovic (4) en cuartos y Carlos Alcaraz (2) en semifinales.

Si el cuerpo responde, el escenario está listo para otra carrera profunda. Si no, el US Open puede convertirse en un examen demasiado cruel.

Venus, 46 años y otra noche bajo las luces de Nueva York

Serena Williams ya encendió la grada este año con su carrera hasta cuartos en el dobles mixto junto a Carlos Alcaraz. Ahora, la atención gira hacia su hermana mayor.

Venus Williams, con 46 años, disputará su 26º US Open gracias a una invitación. No tendrá margen de adaptación: en primera ronda le espera una campeona de Grand Slam, Sofia Kenin, ganadora del Australian Open 2020 sobre pista dura.

Venus jugó individuales en el US Open pasado y en el Australian Open de este año. En ambos casos, cayó en primera ronda. El cuadro, otra vez, no le concede favores.

Pero hay algo que no cambia: cada vez que Venus cruza la línea de fondo en Flushing Meadows, el torneo se detiene un segundo. Quizá no sea candidata al título. Quizá el tiempo haya corrido demasiado. Aun así, en un US Open lleno de aspirantes y sin un rey claro, pocas imágenes dicen tanto del paso de las eras como verla volver a caminar hacia la Arthur Ashe con la raqueta en la mano.