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Sabitzer: el hombre clave para el clásico que define el liderato

¿Habrá por fin una pelea por el título que merezca ese nombre esta temporada? Si Niko Kovac tiene algo que decir, el “Der Klassiker” del sábado por la noche puede ser el punto de partida. “Por fin, un duelo emocionante”, lanzó el técnico antes del viaje al Allianz Arena. “No somos solo nosotros: toda Alemania espera este partido”.

Razones no le faltan. Dos equipos igualados a puntos se juegan el liderato en Múnich. El país firmaría ahora mismo que la situación siguiera así en 2027. En los últimos tres años, los campeonatos —dos para Bayern, uno para Leverkusen— se decidieron sin demasiados temblores.

Hace ya más de tres temporadas que la Bundesliga no vive una lucha de verdad a dos bandas. La última vez, el drama explotó en Dortmund: el BVB dejó escapar el título en casa, ante Mainz, en la última jornada. Aquel verano, la directiva reaccionó fichando a un futbolista pensado para cambiar la mentalidad del vestuario. Marcel Sabitzer aterrizó desde Múnich por 19 millones de euros, con dos ligas ganadas con Bayern en la mochila.

Un fichaje para cambiar el gen competitivo

El austriaco llegó con discurso de líder. “Quiero aportar mi parte para que el BVB cumpla sus objetivos y pueda volver a celebrar algo especial con sus aficionados lo antes posible”, declaró en su presentación. Sebastian Kehl, entonces director deportivo, no escondió la apuesta: “Estamos convencidos de que su personalidad también le convertirá en un pilar clave del equipo y nos hará más peligrosos, sobre todo en los partidos igualados”.

Tres años después, el balance no admite una lectura sencilla. Sabitzer fue decisivo en la carrera hacia la final de la Champions League, especialmente en la segunda mitad de la temporada 2023/24. El recuerdo del partido de vuelta de cuartos ante Atlético sigue fresco: participación directa en tres goles en el 4–2 que encendió el Signal Iduna Park y lanzó a Dortmund a semifinales.

El problema es lo que vino después. En los últimos meses, su realidad ha sido otra: más banquillo que once inicial, más minutos a cuentagotas que continuidad. Una parte de la grada no ha tenido piedad y ha cargado con dureza contra su rendimiento. Y en los últimos días han cobrado fuerza las informaciones sobre una posible salida al final de su contrato en 2027. Según Sky, el club quiere girar el proyecto hacia perfiles más jóvenes, con margen para crecer.

Un golpe de autoridad en el descuento

Sabitzer, sin embargo, no se da por acabado. Lo dejó claro el martes en la DFB-Pokal, ante Werder Bremen. Dortmund había tirado por la borda un 2–0 y se encaminaba de cabeza a la prórroga. Última acción. Último suspiro. Y entonces, el veterano se plantó ante el balón parado y firmó un golpeo directo que cambió la noche: gol, clasificación para octavos y una bocanada de aire fresco para su propia historia en el club.

“Nadie duda de su pie, tiene un disparo increíble”, se deshizo en elogios Nico Schlotterbeck tras el encuentro. El central fue más allá: “Creo que Sabi se lo merecía de verdad después de las últimas semanas y meses, en los que se le ha criticado muchas veces de forma injusta”. Sabitzer disfrutó del momento, pero sobre todo del contexto: “Este estadio vive de la emoción. Aquí se han escrito unas cuantas historias”.

El martes se escribió una más. Un héroe de último minuto, rescatando a un equipo que empezaba a dudar. Un veterano que se niega a salir de escena en silencio.

De vuelta al Allianz: el escenario perfecto

Este sábado no habrá Muro Amarillo ni Signal Iduna Park. Habrá Allianz Arena. Habrá pasado, recuerdos, cuentas pendientes. Sabitzer vuelve a su antigua casa, esta vez vestido de negro y amarillo. Y, salvo sorpresa, volverá a partir desde el banquillo.

Eso no significa que deba ser tratado como un actor secundario. Schlotterbeck lo resumió con una frase que pesa: “De alguna manera, es el hombre para los goles grandes”. No hablaba solo de Bremen. Pensaba en aquel derechazo lejano ante Atlético que metió a Dortmund en las semifinales de la Champions. Pensaba en el tipo de futbolista que, en noches de vértigo, decide partidos.

La ecuación es sencilla: si Sabitzer vuelve a aparecer en Múnich, si se asoma otra vez en un momento crítico y cambia el guion, el BVB puede salir del Allianz Arena como líder. Y entonces, el debate sobre su futuro ya no sería tan lineal. Un Sabitzer protagonista en una carrera por el título no encaja bien con la idea de un adiós silencioso en 2027.

Para llegar a ese punto, el austriaco necesita repetir lo del martes: goles importantes, en partidos grandes, cuando el reloj quema y las piernas pesan. El Klassiker, en su antiguo estadio, con el liderato en juego, ofrece exactamente eso.

Un escenario enorme. Un balón quieto o suelto en la frontal. Y un jugador que, a los 32 años, todavía quiere demostrar que su historia en Dortmund no ha terminado.