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La sorprendente salida de Shakur Stevenson de Zuffa y los límites del control de Dana White en el boxeo

El inesperado fin de la relación entre Shakur Stevenson y Zuffa

Después de tres meses y millones en negociaciones, sin peleas concretadas, Shakur Stevenson decidió abandonar la promoción de Dana White y su empresa Zuffa Boxing. Esta ruptura revela un problema fundamental al intentar aplicar el modelo de UFC en el mundo del boxeo.

Desde enero, Stevenson, campeón mundial superligero de la WBO y figura destacada en el ranking libra por libra, fue la contratación más importante de Zuffa. Sin embargo, poseer su firma no significaba controlar sus peleas, que dependen de acuerdos con otros promotores y peleadores fuera del alcance directo de White.

Diferencias con la estructura de UFC

En UFC, la empresa controla a la mayoría de los rivales y plataformas para realizar combates, dejando poco margen a los peleadores para negociar fuera de sus términos. Pero con Stevenson, Zuffa se enfrentó a una realidad distinta: sus posibles oponentes estaban bajo contratos ajenos, con agendas y exigencias económicas que escapaban al dominio de Dana White.

Por ejemplo, la pelea inicial lógica contra José Rayo Valenzuela, figura de Zuffa, fue descartada por Stevenson. White tuvo que buscar opciones externas, encontrándose con las mismas dificultades históricas de los promotores tradicionales del boxeo.

Negociaciones frustradas y obstáculos económicos

Se consideró una unificación contra Gary Antuanne Russell, campeón de la WBA, pero el pedido de 3 millones de dólares por parte de Russell superaba lo que Zuffa quería pagar. Una defensa obligatoria contra Raymond Muratalla tampoco fue viable, y la idea de incluir a Stevenson en el cartel de Tyson Fury vs. Anthony Joshua para enfrentarlo a Manny Pacquiao chocó con problemas financieros.

Ante la falta de opciones internas, Zuffa permitió que Stevenson intentara negociar con Devin Haney, campeón welter de la WBO y otra estrella joven del boxeo, quien firmó con DAZN. Aunque inicialmente parecía imposible por las diferentes cadenas, la necesidad hizo que Zuffa aceptara que Stevenson peleara en un rival, cediendo así control sobre su máximo talento.

Fracaso para cerrar la pelea Stevenson-Haney

Discrepancias en dinero y categoría de peso impidieron que el combate prosperara. Según fuentes, Stevenson pidió alrededor de 15 millones de dólares para enfrentar a Haney, una cifra que Zuffa no pudo igualar y que también había solicitado para pelear contra Valenzuela, mientras la promoción ofrecía solo 7 millones.

Con la carrera estancada y frustrado, Stevenson anunció que tomaría control total de su camino profesional, iniciando su propia promotora y mostrando disposición a colaborar con cualquier equipo serio en su carrera.

El desafío de manejar estrellas con libertad

El caso de Stevenson ilustra el dilema de Zuffa: captar figuras top es sencillo, pero organizar sus peleas depende de terceros. El interés en Ryan Garcia, con contrato vigente en DAZN, refleja la misma dificultad: aunque se asegure su firma, sus grandes combates dependen de negociaciones con otras cadenas y promotores.

Para Stevenson, la mejor opción parece ser incorporarse a DAZN, ya sea mediante un acuerdo con alguna promotora afiliada como Matchroom, PBC, Top Rank o Golden Boy, o directamente con la plataforma. Esto le daría acceso a sus posibles rivales y mayor autonomía.

Perspectivas futuras

En verano, DAZN le ofreció un contrato parecido al de Zuffa, pero ahora que tiene a López, Haney y García en su roster, su poder de negociación aumentó. Así, el dinero que Stevenson podría obtener hoy podría ser menor que antes, a menos que acepte unirse a esa red.

Aunque un salto a DAZN lo pondría frente a sus contendientes deseados, no solucionaría conflictos previos sobre salario y peso que frustraron peleas clave como la de Haney.

“Esta vez quiero decirle a los fanáticos y al público que ahora tomo mi carrera en mis propias manos, estoy iniciando mi propia promotora y dispuesto a trabajar con cualquiera que sea serio con mi futuro, igual que yo lo soy,” declaró Stevenson tras convertirse en agente libre.

Ahora que recuperó el control, la próxima prueba será si puede negociar con flexibilidad para lograr los combates que necesita y mantener su estatus en el boxeo.