Smit sancionado cuatro años por dopaje en cricket
La carrera de Smit, señalado como una de las jóvenes promesas del cricket de su país, ha quedado detenida en seco. Un tribunal deportivo le impuso una sanción de cuatro años por violaciones a las normas antidopaje, tras concluir que poseyó y planeó utilizar un esteroide anabólico adquirido por internet.
La Sport Integrity Commission acusó a Smit de dos infracciones: posesión de una sustancia prohibida y tentativa de uso. El organismo detalló que el jugador, pese a recibir varias prórrogas, nunca presentó un escrito formal de defensa. El silencio, en este caso, pesó tanto como las pruebas.
El centro del caso es un paquete interceptado el 31 de diciembre de 2025. En su interior, Dianabol, un potente esteroide anabólico. El envío, procedente de China, llegó tras una larga demora que el propio Smit utilizó como eje de su versión de los hechos.
Según declaró, había realizado el pedido en 2022, cuando aún estaba en el colegio. Aseguró que recurrió al esteroide con la única intención de ganar masa muscular en el gimnasio, sin relación —según su relato— con el rendimiento en el cricket. Sostuvo además que, tras el retraso del paquete, ya no quería la sustancia cuando finalmente apareció.
El tribunal no compró ese argumento.
La comisión recalcó que no existía ninguna prueba de que Smit hubiera cancelado la compra. Solicitó documentos de respaldo: mensajes con el proveedor, comprobantes de transacciones, cualquier rastro que explicara la operación. Smit respondió que no tenía nada que aportar, que había pagado en bitcoin y que ya no disponía de la cuenta utilizada.
Esa falta de evidencias jugó en su contra. El tribunal consideró que la adquisición de 2025 constituía un nuevo pedido, realizado cuando Smit ya estaba sometido de lleno a la normativa antidopaje. No se trataba, a ojos de los jueces, de un viejo error de juventud que reaparecía de forma inesperada, sino de una decisión tomada dentro de su etapa como deportista regulado.
Con ese criterio, el panel disciplinario se declaró satisfecho de que Smit no solo poseyó el esteroide, sino que tenía la intención de usarlo. Ambas infracciones quedaron establecidas: posesión y tentativa de uso de una sustancia prohibida.
La sanción es contundente. Smit recibió cuatro años de inhabilitación para el cricket, retroactivos al 26 de mayo de 2026, fecha en la que fue suspendido de manera provisional. No podrá participar en competiciones deportivas hasta el 26 de mayo de 2030. Cuatro temporadas completas borradas del calendario de un jugador que apenas empezaba a construir su nombre.
Te Kahu Raunui, la Sport Integrity Commission, utilizó este caso como advertencia directa a todo el ecosistema deportivo. Su directora ejecutiva, Rebecca Rolls, subrayó que el expediente de Smit ilustra con crudeza el riesgo de comprar sustancias prohibidas por internet y recordó que las normas antidopaje “se aplican a los deportistas de todos los niveles” y existen para protegerlos.
Rolls insistió en que la apariencia de bajo riesgo al adquirir productos dopantes online es engañosa. Las consecuencias, remarcó, pueden ser “profundamente dañinas” para la salud, el bienestar, las relaciones personales y, como ha comprobado Smit, para el futuro deportivo de quienes se atreven a cruzar la línea.




