Suryakumar Yadav habla sobre su ausencia en el equipo
Suryakumar Yadav tardó, pero habló. Y lo hizo sin rencor, sin estridencias, pero con una honestidad que retrata a un capitán que pasó de tocar el cielo con India en el T20 World Cup a quedarse fuera de la siguiente lista para la serie ante Irlanda e Inglaterra. Un giro brusco. Doloroso. Y, aun así, asumido con una calma que sorprende.
El comité de selección liderado por Ajit Agarkar decidió mirar más allá del hombre que levantó el trofeo mundial. Entregó la capitanía a Shreyas Iyer y dejó fuera al hasta entonces intocable líder del equipo. El trasfondo era evidente: una larga sequía de runs, casi dos años de dificultades con el bate, empañaban un registro impecable como capitán en T20I.
Suryakumar, 35 años, no reaccionó con furia. Ni siquiera con incredulidad. Según él, su primera respuesta fue una sonrisa.
“Sonreí cuando mi nombre no estaba”, contó en una conversación con el ex bateador Aakash Chopra en su canal de YouTube. Para él, esa sonrisa no es pose, es mecanismo de supervivencia. Cada vez que el juego lo empuja contra la pared, dice que elige relajarse, recordar las oportunidades que tuvo y mantenerse agradecido. Esta vez no fue distinto, aunque el golpe llevaba otro peso.
Porque Yadav no se veía fuera. Al contrario. En su cabeza, el plan era claro: llegar a 2026 y seguir.
Él mismo lo admite: se imaginaba liderando India al menos dos años más, con unos Juegos Olímpicos en el horizonte y otro T20 World Cup en la agenda. Un ciclo nuevo, los mismos mandos. Esa era su película. La de los seleccionadores, no.
“Obviamente, la situación que ha llegado ahora ni yo mismo la había imaginado. Después de 2026 sentía que iba a llevar a este equipo otros dos años. Vendrán los Juegos Olímpicos, luego otro T20 World Cup, otro desafío”, explicó. Pero enseguida bajó el tono, casi justificando a quienes lo dejaron fuera: “Lo que tú piensas y lo que piensa el otro son cosas distintas. Es importante que respeten sus propias ideas. Si pensaron que, de cara al futuro, esta era una mejor decisión, tomaron esa decisión”.
Aceptación pública. Pero el ruido interior tardó en apagarse.
Porque los números como capitán lo respaldaban de forma brutal. Bajo su liderazgo, India no perdió una sola serie T20I. Sumó Asia Cup y T20 World Cup. Un ciclo casi perfecto. Y de pronto, cambio de timón.
“He visto el equipo que han elegido. He jugado mucho con Shreyas. Sé que es buen jugador, buena persona y buen capitán también. No fue un tema de ‘¿por qué lo hicieron capitán a él?’”, aclaró. El problema era otro. “Sí, estaba un poco decepcionado. No has perdido una sola serie en dos años. Has ganado el World Cup y la Asia Cup. Entonces quieres que eso continúe. Cuando todo va bien, ¿por qué? ¿Cuál es la razón del cambio? Esa pregunta me daba vueltas en la cabeza. Estuve mes y medio sentado en casa”.
Ahí, lejos del ruido del vestuario, el golpe se sintió más fuerte. En el campo se lidera, en casa se piensa.
Suryakumar reconoce que la herida dolía más en silencio, cuando se iban los amigos, cuando la familia dejaba la casa y el eco de la decisión de los seleccionadores se quedaba solo con él. “Pensaba: ¿cómo puede pasar esto? ¿Cómo es posible? Acabamos de ganar el World Cup. Sí, el IPL no fue tan bueno como yo quería. Estábamos en casa. Venían amigos, venía la familia. Todos decían que estaba bien, que era parte de la vida. Pero cuando se van de casa, nos quedamos solos”.
Ahí no hay discurso, solo preguntas.
El proceso, al menos, fue frontal. No se enteró por un comunicado ni por redes sociales. Los seleccionadores lo llamaron dos o tres días antes del anuncio oficial para decirle que no estaría en el equipo para la serie ante Inglaterra. El mensaje fue directo: “es momento de seguir adelante”.
Suryakumar no levantó la voz. Ni siquiera se defendió. “No reaccioné. Porque no es mi culpa. SKY nunca ha sido así. Cualquiera que tomó esa decisión habrá pensado que era mejor para el equipo. Que, de cara al futuro, sería una buena decisión. Tomaste la decisión, me la dijiste. No hay problema”.
No hay reproches abiertos, pero sí una línea clara: él no se baja.
Porque, pese a la decepción, no hay intención de retirarse ni de dar un portazo. Al contrario, se declara disponible, listo, en guardia. Seguirá jugando cricket doméstico y competitivo, esperando que, cuando los seleccionadores crean que es el momento, la puerta vuelva a abrirse.
“Estoy listo. Pueden llamarme cuando quieran. Estoy jugando cricket en cualquier momento. Seguiré jugando. Cuando sientan que es el momento adecuado, que las cosas están bien”.
India ya mira a Shreyas Iyer como nuevo líder de la era post-título mundial. Suryakumar, mientras tanto, entrena, espera y no deja de sonreír. La pregunta es cuánto tardará el cricket en darle otra vez la oportunidad de mandar desde el centro del campo.




