logo

Uefa presenta denuncia penal contra Infantino por mala gestión

La batalla por el control del fútbol mundial ha dado un giro dramático. Uefa se está preparando para presentar una denuncia penal en Suiza contra Gianni Infantino por presunta “mala gestión criminal” vinculada a su fallido plan Fifa Forward Enterprise, y ha movido ficha para acceder a documentos clave sobre cómo se gestó la operación.

No se trata ya de un simple pulso político entre organismos. Es un choque frontal que entra de lleno en el terreno penal.

El plan que encendió las alarmas

En el centro del conflicto está el intento de Infantino de sacar al mercado una parte del negocio más sagrado de Fifa: sus competiciones. El esquema contemplaba vender un 20% de los torneos de Fifa por 4.200 millones de dólares, una operación que, según los documentos presentados por Uefa, implicaba “un valor empresarial absurdamente bajo, de solo aproximadamente 20.000 millones de dólares”.

Para los abogados de Uefa, esa cifra no resiste el mínimo escrutinio. En los escritos se subraya que el valor implícito “no es el resultado de una subasta abierta y competitiva, ni ha sido contrastado por ningún tasador independiente”. En otras palabras: Uefa sospecha que Fifa estuvo dispuesta a malvender una parte sustancial de su futuro comercial.

Ahí es donde, según el organismo europeo, la gestión deja de ser simplemente discutible y pasa a rozar lo penal.

Ofensiva legal desde Estados Unidos

Uefa no se ha limitado a lanzar acusaciones desde la distancia. Ha activado en Estados Unidos un mecanismo legal potente: una solicitud al amparo de la “sección 1782”, que permite a una parte interesada en un procedimiento extranjero reclamar a entidades estadounidenses la entrega de documentación relevante.

Mediante esa vía, Uefa ha pedido información, incluso a Fifa, para reconstruir con detalle cómo se diseñó y negoció el plan Fifa Forward Enterprise. No va sola: en la petición se menciona que Uefa y otras partes interesadas “se están preparando para presentar reclamaciones penales en Suiza contra Infantino y posiblemente otros directivos y asesores de Fifa por mala gestión criminal en virtud del Artículo 158 del Código Penal suizo”.

La acusación, si se formaliza, golpearía directamente el corazón del liderazgo de Fifa.

Nombres propios bajo la lupa

La presión no se limita a Gianni Infantino. Este mismo mes, los abogados de Uefa enviaron un aviso contundente al presidente de Fifa y a la propia organización: debían “adoptar medidas inmediatas para identificar, localizar y preservar todos los documentos e información electrónica descritos en este aviso que estén en su posesión, custodia o control”.

El mensaje iba con destinatarios claros. Uefa enumeró a 14 ejecutivos que, de forma específica, debían “preservar todo ese material en su posesión, custodia o control”. Correos, borradores, presentaciones, notas internas. Todo debe quedar intacto, sin posibilidad de alegar extravíos o borrados casuales cuando la justicia suiza empiece a hacer preguntas.

Es la típica maniobra de quien se prepara para un litigio largo y duro: asegurar primero el rastro documental.

El pulso por el poder en el fútbol mundial

Este movimiento de Uefa supone una escalada sin precedentes en la guerra fría que desde hace años enfrenta a las grandes confederaciones con Fifa por el control del calendario, los ingresos y el futuro formato de las competiciones. El plan Fifa Forward Enterprise pretendía atraer capital externo a cambio de una porción estable del negocio. Para algunos, una modernización inevitable. Para otros, un riesgo existencial.

Uefa ha optado por la segunda lectura. Y no solo en términos deportivos o políticos, sino en clave penal.

Mientras tanto, Fifa fue contactada para ofrecer su versión. La respuesta, si llega, no solo será un comunicado más: marcará el tono de un conflicto que ya ha dejado de ser una disputa interna del fútbol para convertirse en un caso de tribunales con Gianni Infantino en el centro del huracán.