Vaibhav Sooryavanshi: El prodigio de 15 años que domina el DRS en la Duleep Trophy
En el MA Chidambaram Stadium, en plena final de la Duleep Trophy, un chico de 15 años se comportó como si llevara una década mandando en el cricket de primera clase. Se llama Vaibhav Sooryavanshi, es vicecapitán de East Zone, y en cuestión de minutos convirtió su instinto en un arma táctica que desarmó a South Zone.
East Zone había dejado casi sentenciada la primera parte del duelo con un total descomunal: 708 carreras, levantadas sobre todo por una entrada monumental de 270 de su capitán, Ishan Kishan. Con ese colchón, el partido parecía encaminarse hacia una larga persecución de South Zone, que empezaba a asentarse en su respuesta. El juego pedía calma. Sooryavanshi eligió lo contrario.
Un DRS que cambia el tono del partido
El primer golpe llegó con Ricky Bhui en el centro de la escena. Mukesh Kumar lanzó una pelota rápida hacia la pierna, Bhui intentó desviar el envío y todo East Zone reclamó un atrapado detrás. El árbitro, impasible. Nada de dedo alzado.
Ahí apareció el chico.
Vaibhav, desde su posición, no dudó. No vio “una posibilidad”; vio un error que corregir. Insistió a Kishan para pedir el Decision Review System. Con apenas 15 años, levantó la voz en un equipo lleno de nombres hechos y derechos. Y acertó.
UltraEdge mostró el pico justo cuando la bola pasaba por el bate. Kumar Kushagra había completado la captura limpia. Bhui, de vuelta al vestuario. El vídeo del momento terminó en las redes sociales de la BCCI, con la frase que lo resume todo: “Take it... take it. Vaibhav Sooryavanshi urges the captain to take the review, and it turns out to be successful”. No fue solo una decisión correcta. Fue una declaración de personalidad.
Ese acierto bajo presión confirmó lo que ya se intuía en el vestuario: el adolescente no solo batea; también lee el juego como un veterano.
El olfato para traer de vuelta a Mohammed Shami
La influencia de Sooryavanshi no se quedó en un solo gesto. Con South Zone en 174/4, a pocos minutos del té, el partido entró en una fase delicada. Kishan dejó el campo por unos instantes y el brazalete simbólico de mando pasó al vicecapitán. Era un tramo corto, casi de trámite. Para Vaibhav, una ventana de oportunidad.
Decidió llamar de nuevo a Mohammed Shami. El pacer ya había cumplido un esfuerzo exigente: siete overs iniciales, dos breves apariciones tras el almuerzo y tratamiento en el cuello por parte del fisioterapeuta. Lo lógico habría sido guardarlo. Lo cómodo, dosificarse.
El joven pensó distinto. Quiso un último estallido antes del descanso.
La jugada fue inmediata. Shami encontró a Smaran Ravichandran, máximo anotador de la última temporada de Ranji Trophy, en un momento de duda. Una pelota afuera del off stump, invitación al error. El bateador mordió el anzuelo, fue tras el envío y desvió la bola. Otra vez, el árbitro dijo “no out”. Esta vez, fue Kushagra quien empujó a Sooryavanshi a revisar.
De nuevo, UltraEdge marcó el sonido del contacto. Ravichandran fuera, South Zone desplomada a 176/5, y el adolescente directamente involucrado en dos de los wickets más pesados del día. No era casualidad. Era control del tempo del partido.
Un patrón: el instinto como marca registrada
Lo de Chennai no fue un destello aislado en la campaña de Duleep Trophy de Vaibhav Sooryavanshi. En la semifinal ante Central Zone, en Bengaluru, ya había dejado claro que el DRS, para él, no es una lotería, sino una herramienta estratégica.
Aryan Juyal, en 46, empujó fuerte una pelota de Mukesh Kumar afuera del off. Apelación coral de East Zone, negativa del árbitro y, por unos segundos, dudas en el círculo: ¿merecía la pena arriesgar una revisión? El reloj corría, la decisión se enfriaba.
Sooryavanshi, otra vez, se aferró a su sensación. Pidió el DRS al límite del tiempo. UltraEdge volvió a darle la razón con un pico claro. Otro wicket clave, otra escena en la que el más joven en el campo asumió la responsabilidad que muchos evitan.
Ese patrón se repite: ve lo que otros no terminan de ver, y no se esconde cuando hay que apretar el botón.
Un “wicket-taker” en todos los sentidos
Durante el torneo, el propio Vaibhav había bromeado sobre su ambición de aportar también con la bola, asegurando que se considera un “wicket-taker”. Lo contó en un vídeo de BCCI Domestic: cuando los wickets del equipo rival no caían, le pidieron lanzar un par de overs y él recordó entre risas que Ishan “Bhaiya” pensaba que estaba asumiendo un riesgo… sin saber que el chico se veía a sí mismo como cazador de wickets.
Su bateo lo ha colocado ya entre los nombres más comentados del cricket juvenil indio. Pero esta Duleep Trophy está enseñando otra cara: la del jugador que entiende los momentos, que maneja el DRS como un bisturí y que se atreve a gestionar los recursos humanos de un ataque que incluye a alguien como Mohammed Shami.
A los 15 años, muchos apenas aprenden a convivir con la presión. Vaibhav Sooryavanshi, en cambio, ya la está moldeando a su gusto. Y si esta es solo la introducción, ¿hasta dónde puede llegar cuando le toque escribir los capítulos grandes del cricket indio?




