Vaibhav Sooryavanshi asume el liderazgo en Duleep Trophy
El guion cambió en un instante. Un golpe en la muñeca derecha de Ishan Kishan mientras estaba detrás de los palos, un gesto rápido de dolor, los fisioterapeutas entrando a toda prisa. Tratamiento inmediato, una breve charla, y la decisión inevitable: abandonar el campo para una evaluación más profunda.
Kishan regresó después, con la mano fuertemente vendada, pero para entonces el partido ya había encontrado un nuevo eje. Kumar Kushagra, compañero suyo en Jharkhand, asumió las tareas de wicketkeeper. Y, con Kishan fuera de combate para liderar, el brazalete pasó a un hombre que apenas empieza a escribir su historia en el cricket de primera clase: Vaibhav Sooryavanshi.
Un brazalete que llega antes de tiempo
Para Sooryavanshi, el momento fue tan inesperado como simbólico. De repente, capitán de un equipo sénior masculino por primera vez. Nada de proceso gradual, nada de transición suave. Directo al centro del escenario.
Todo esto apenas una semana después de que su nombramiento como vicecapitán de East Zone desatara un debate intenso. ¿Demasiado pronto? ¿Demasiada responsabilidad para un jugador todavía verde en el cricket de cuatro días? Los selectores no se movieron un centímetro.
“No estamos pensando solo en el presente”, había explicado Manish Vardhan, seleccionador de Jharkhand e integrante del comité de selección de East Zone, en declaraciones a Cricinfo. El mensaje era claro: el proyecto con Sooryavanshi mira al largo plazo, no a apagar incendios inmediatos.
La apuesta es arriesgada, sí. Y también precoz. El choque de Duleep Trophy ante Central Zone es apenas el segundo partido de Sooryavanshi en este torneo. Antes de eso, solo nueve encuentros de primera clase desde su debut en Ranji Trophy a comienzos de 2024. Un currículum breve para un capitán, pero un contexto que explica por qué cada decisión suya en el campo se mira con lupa.
Números modestos, impacto puntual
Su estreno en la Duleep Trophy había dejado sensaciones mezcladas. En la victoria de East Zone sobre North East Zone en la ronda inicial, el zurdo apenas sumó 8 carreras en su primera entrada en el torneo. Un registro discreto, que encaja con unos números globales que aún hablan de un jugador en construcción: 215 carreras en nueve partidos de primera clase, promedio de 16,53 y solo un medio siglo en su haber.
Con el bate, el relato todavía es el de un talento por pulir. Con la pelota, en cambio, ya dejó una huella más nítida: dos wickets clave en aquel encuentro, contribuyendo a una victoria por una entrada que reforzó la idea de que su impacto puede llegar desde varios frentes.
Ese contraste entre estadísticas frías y momentos calientes de influencia en el juego es, precisamente, lo que alimenta el interés alrededor de su figura. No es todavía el jugador completo, pero sí uno que parece crecer cuando el contexto se endurece.
Un inicio firme… y un giro inesperado
Antes del incidente de Kishan, todo parecía bajo control. El propio Kishan había ganado el sorteo y elegido lanzar primero. Decisión valiente, respaldada por un comienzo que justificó la apuesta.
El seamer de Tripura, Abhijit Sarkar, abrió la brecha pronto. Primero, Aman Mokhade por 8. Luego, Kunal Chandela por 6. Central Zone, capitaneada por Rajat Patidar, se encontró tambaleándose con 36 por dos, sin margen para otro tropiezo temprano. East Zone olía sangre.
Y justo cuando la estructura del plan parecía sólida, llegó el golpe en la muñeca del capitán. El partido cambió de tono. El liderazgo pasó a manos de un jugador que, hace apenas unos meses, estaba peleando por hacerse un hueco en el cricket doméstico.
Del IPL al mando en la Duleep Trophy
La paradoja con Vaibhav Sooryavanshi es evidente. En el cricket de primera clase, sus números hablan de un inicio modesto. En el escenario más ruidoso del cricket corto, en cambio, ya se ha ganado un lugar propio.
Su debut internacional llegó este mismo año contra Inglaterra, impulsado por una temporada sensacional en la IPL con Rajasthan Royals: 776 carreras, una cifra que lo colocó entre los nombres más comentados del torneo. Después, en la serie de tres partidos ante Zimbabwe, fue nombrado Jugador de la Serie tras superar los 200 runs. Otro escenario, otro formato, la misma capacidad para imponer su juego.
Ese contraste explica por qué los selectores de East Zone decidieron acelerar los tiempos. Ven algo que los números de primera clase todavía no reflejan del todo. Ven carácter. Ven techo alto. Y ahora, con Kishan lesionado, también ven la oportunidad de probar si ese potencial puede sostener el peso del brazalete en un contexto más largo y exigente.
El golpe en la muñeca de Kishan fue un accidente. La oportunidad para Sooryavanshi, en cambio, no lo es. Es el siguiente examen de un proyecto que ya ha dejado claro que no quiere esperar demasiado para saber hasta dónde puede llegar.




