Accidente fatal de Anthony Joshua: detalles del juicio
El conductor que llevaba a Anthony Joshua en el brutal accidente de tráfico en el que murieron dos de sus amigos intentó adelantar antes de estrellarse contra un camión estacionado, según se escuchó en el juzgado. Latif Ayodele y Sina Ghami, miembros del equipo del dos veces campeón unificado del peso pesado, perdieron la vida en el acto.
Adeniyi Mobolaji Kayode, de 46 años, está acusado de causar la muerte por conducción peligrosa y de conducir sin licencia válida. Niega ambos cargos. El 29 de diciembre, Joshua, Ayodele y Ghami viajaban para visitar al padre del púgil en el estado de Ogun, cerca de Lagos, cuando el vehículo perdió el control y se estrelló en la autopista Lagos-Ibadan, a la altura de Makun, según relató el tribunal.
Todo ocurrió apenas unos días después de que Joshua hubiera detenido al ex youtuber Jake Paul en un combate millonario en Miami, Florida. De la euforia del cuadrilátero al drama en carretera en cuestión de jornadas.
Según la acusación, Kayode trató de adelantar a un camión en movimiento y, en esa maniobra, terminó impactando contra otro camión que estaba aparcado. El golpe fue devastador. Joshua fue trasladado de urgencia al hospital. Ayodele, su entrenador personal, y Ghami, su preparador de fuerza, fueron declarados muertos en el lugar del siniestro.
El grupo dormía en el momento del choque. El trayecto, rutinario y familiar, se convirtió en tragedia en segundos.
El caso no se limita al conductor del coche. El chófer del camión estacionado, Abubakar Adamu, de 35 años, también se enfrenta a un cargo: obstrucción del libre flujo de tráfico. Él también niega haber cometido delito.
Cuando la policía de tráfico del estado de Ogun llegó al punto del accidente, ninguno de los dos vehículos seguía allí. Lo explicó ante el tribunal el inspector Christopher Ajayi Taiwo, de la división de tráfico motorizado del estado. En la escena, los agentes encontraron un cuaderno de registro, analgésicos y una bebida energética cerca del asiento del conductor, detalló el propio Ajayi.
Otro dato llamativo salió a la luz en sala: la policía local aún no ha tomado declaración a Joshua. El abogado de Kayode exigió saber por qué. La respuesta del inspector fue tan simple como desconcertante: dijo que “no tenía su número”.
El juicio ha sido aplazado hasta el 10 de septiembre. El caso sigue abierto y la responsabilidad del siniestro continúa bajo la lupa.
Lejos del estrado, Joshua ya había dejado claro cuánto le pesan las ausencias. Tras su victoria de julio ante Kristian Prenga, el británico rompió a llorar cuando intentaba rendir homenaje a Ayodele y Ghami. Un mes antes de esa pelea, había explicado que su objetivo es ayudar a las familias de ambos y empujar los sueños que ellos ya no pueden completar.
Mientras los tribunales en Nigeria tratan de reconstruir segundo a segundo lo que ocurrió en aquella madrugada en la Lagos-Ibadan, el campeón vive con una certeza: el resto de su carrera caminará, inevitablemente, a la sombra de ese viaje que nunca llegó a destino.




